La ciudad de Petra es una de esas maravillas del mundo que todo el mundo debería visitar alguna vez en su vida. Y aunque esa frase te suene a un tópico demasiado manido, esta vez no se trata de ninguna exageración. Es ni más ni menos que una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo Moderno. Y es que Petra impresiona, por muchas fotos, películas y documentales que hayas visto antes de llegar. Petra es el plato fuerte de cualquier viaje a Jordania, un destino para el que te damos dos consejos fundamentales: hacerte con un seguro de viajes con el que viajar protegido y adquirir el Jordan Pass, el documento en el que se incluye el visado de entrada al país y un gran número de visitas de interés, como la propia Petra.que hacer en Petra

Una buena guía para visitar Petra debe de constar de al menos dos días, una sola jornada se te quedaría corta. Y es que aunque la cara más conocida de Petra sea la famosa fachada de lo que se conoce como “el Tesoro”, en realidad Petra es muchísimo más que eso. Su extensión es grande, enorme, por lo que si le dedicas un solo día únicamente conseguirás verla por encima.

Para ponernos en contexto, diremos que no se sabe exactamente cuándo nació Petra, pero sí que su momento de mayor esplendor fue en el siglo I a.C. como capital del Imperio Nabateo. Fue la piedra angular de una ruta comercial por la que se desplazaban valiosas mercancías, y su importancia fue tal que llegó a acoger a una población de más de 30.000 personas. Más tarde pasó a ser parte del Imperio Romano, y después del Bizantino, viéndose gravemente destruida por un terremoto en el año 363. Las rutas comerciales cambiaron, la ciudad quedó en el olvido, y a mediados del siglo VII solo los beduinos más cercanos sabían de su existencia. A comienzos del siglo XIX, en 1812, el explorador suizo Jean Louis Burckhardt redescubrió Petra al adentrarse en la zona vestido de santón musulmán tras ganarse la confianza de los beduinos de la zona. A partir de ese momento Petra se abrió a Occidente y hoy día es uno de los lugares más visitados del mundo.

que ver en Petra

Qué hacer en Petra el primer día de visita

Toda buena guía para visitar Petra te dará este consejo: madruga. Vas a recorrer muchos kilómetros a pie, posiblemente bajo el sol y con altas temperaturas, por lo que cuanto antes empieces mejor, así aprovecharás las horas más frescas y conseguirás librarte por un rato de las multitudes que atraen sus monumentos. Para empezar por todo lo alto, y “no dejar para mañana lo que puedas hacer hoy”, por si acaso, te recomendamos dedicar tu primer día de visita en Petra a sus lugares más emblemáticos.

El Siq

El Siq es es estrecho cañón de piedra que da acceso a Petra, un sinuoso pasadizo natural tan estrecho que incluso en algunos puntos se deja de ver el cielo. Su formación tuvo lugar por desplazamientos tectónicos, no por erosión, y aunque no es el único acceso a la zona arqueológica sí es el principal, el más famoso y el más recomendable.

El Tesoro

El Tesoro es la cara más famosa de Petra. Su verdadero nombre es Al Khazna y lo de “tesoro” le viene por una antigua leyenda que aseguraba que en su urna superior se escondía un tesoro. En Petra hay muchas otras fachadas como esta, pero sin duda esta es la de mayor belleza porque su estado de conservación es excepcional, y además su ubicación en pleno cañón y al final del Siq tiene algo de mágico. Mide casi 40 metros de alto y está tallada al detalle. Se estima que fue esculpida en el siglo I a.C. y está prácticamente perfecta. Una verdadera maravilla se mire por donde se mire.

El Siq, Petra Jordania

El Teatro

Conforme sigas avanzando por el recorrido de Petra llegarás al teatro. Es el único teatro que se conoce que no está construido, sino esculpido en la roca, y es de origen nabateo. Más tarde los romanos se encargaron de ampliarlo y llegó a tener una capacidad para unas 4.000 personas distribuidas en tres niveles de gradas. Al tratarse de la propia roca de la montaña queda totalmente camuflado y la zona de la escena es la más deteriorada.

Las Tumbas Reales

Conforme dejamos atrás el teatro llegamos a las Tumbas Reales, la mayor superficie cubierta por fachadas de toda Petra. En total contamos cuatro fachadas diferentes, una junto a otra, de enormes dimensiones. Son conocidas como la Urna, la Corintia, la Seda y el Palacio, siendo esta última la mayor de todas al tener en su día hasta cinco pisos con diferentes estilos decorativos. Son sin duda espectaculares pero su estado de conservación es delicado, han sufrido mucho por la erosión y no lucen tan perfectas como el Tesoro.

Guía de Petra Jordania

La Calle Columnada

Seguimos nuestro camino por la vía principal de Petra y llegamos a la Calle Columnada. Es el mejor lugar para imaginar Petra como una verdadera ciudad y no únicamente como un emplazamiento funerario, ya que ese es el verdadero cometido de las fachadas que vemos a un lado y otro: acoger enterramientos. En la Calle Columnada caminamos sobre la antigua calzada de la ciudad, donde seguramente se concentraba la zona comercial, y dejando a un lado las columnas que aún se mantienen en pie.

El Monasterio

Como te decíamos, en Petra hay que caminar, y mucho, y la subida al Monasterio nos pone a todos a prueba. Pero el esfuerzo merece la pena pues se trata de uno de los lugares de mayor belleza de esta guía para visitar Petra. El nombre de este monumento es Ad Deir, data del siglo II d.C. y con sus 47 metros de ancho y 48 de alto es la fachada de mayor tamaño de toda Petra. Para llegar a ella deberás superar un desnivel de unos 800 escalones a lo largo de 2,5 kilómetros, pero las vistas desde allí arriba son una auténtica maravilla.

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Qué hacer en Petra el segundo día de visita

Si sigues los pasos de esta guía para visitar Petra el segundo día lo podrás dedicar a detenerte en algún sitios que el primer día dejaste atrás, y a subir a algunos de los mejores miradores de toda la zona arqueológica. Además, no deberías pasar por alto el espectáculo Petra by Night en el que el Tesoro es iluminado con velas. Solo se celebra los lunes, miércoles y jueves, por lo que un segundo día en Petra te podrá facilitar tu asistencia.

Los Miradores del Tesoro

Nada más empezar tu segundo día de visita en Petra, bien temprano, puedes aprovechar para subir a dos de los miradores que mejores vistas ofrecen del Tesoro, los preferidos de los instagramers. A uno de ellos podrás acceder desde la propia pared que se levanta frente a la fachada del Tesoro, es fácil, rápido y ofrece una vista a media altura. Pero si rodeas la montaña, pasando por delante de las Tumbas Reales, podrás subir a la cima del macizo rocoso que te deja ver el Tesoro desde las alturas. En ambos casos, por cierto, encontrarás una tetería beduina estratégicamente situada.

El Altar de los Sacrificios

En Petra hay más lugares de interés además de sus famosas fachadas y el Altar de los Sacrificios es un buen ejemplo de ello. Para llegar a esta área sagrada nos espera de nuevo una buena subida, pero cuando lleguemos a lo más alto podremos descansar junto a la zona ceremonial donde antaño se llevan a cabo sacrificios de animales. Desde aquí arriba además obtendremos una de las mejores vistas de la ciudad de Petra.

Petra en dos días

El Gran Templo

Ya el día anterior habrás pasado junto a él, pero es ahora, en la segunda jornada, cuando te animamos a explorar con detenimiento el Gran Templo. Se encuentra junto a la Calle Columnada y con sus 7.000 m² es el mayor monumento arqueológico de toda Petra. Merece la pena adentrarse entre las estancias, las columnas y las zonas sagradas de este complejo nabateo del siglo I a.C., si buscas bien encontrarás incluso algunos restos de mampostería y pinturas al fresco en sus recovecos más lejanos.

El Templo Qasr al-Bint

Muy cerca del Gran Templo, siguiendo el camino como si pusieras rumbo al Monasterio, encontrarás el templo Qasr al-Bint. A pesar de haber sido levantado en el siglo I a.C. aún se mantienen en pie varios de sus muros de 23 metros de altura, por lo que se considera el principal y más importante templo de la Petra nabatea. Para muchos es la edificación que mayor admiración merece de todo el complejo.

Templo Qasr al-BintLa Iglesia

Como decíamos en esta guía para visitar Petra, la ciudad fue nabatea, después romana y posteriormente bizantina. Y es de esta época, del Imperio Bizantino, a la que pertenecen los restos de la iglesia que podemos encontrar en Petra. No está lejos de la calle columnada, es del siglo V d.C. y merece la pena dedicarle un momento para contemplar el espectacular mosaico que cubría toda su planta.

El Centro de Visitantes

Por último, antes de irte de Petra, no dejes de visitar su Centro de Visitantes, aunque sea para dedicarle al menos unos minutos. Gracias a su Museo podrás dar forma a todo lo que has visto sobre el terreno, con multitud de material didáctico y multimedia que ta ayudará a comprender Petra como la importantísima ciudad comercial que fue. No solo te echará una mano con el contexto histórico, sino que además podrás disfrutar de una completa exposición con las piezas mejor conservadas que han aparecido en las excavaciones. Ninguna guía para visitar Petra estaría completa sin su Centro de Visitantes.

Artículo escrito por Roberto Ruiz, de El Mundo Patas Arriba