Bután es el viaje soñado por muchos viajeros que buscan aventuras totalmente alejadas de lo convencional. El Reino de Bután, durante tantos años cerrado al turismo, se está empezando a abrir poco a poco para deleite de los que lo visitan. La aventura de un viaje a Bután empieza incluso antes de poner los pies en este tesoro de los Himalayas. El aterrizaje en el Aeropuerto Paro, a 2.200 metros de altitud, será movido, ¡pero valdrá mucho la pena! Timbu, la capital del país del Dragón Blanco, es un lugar perfecto para empezar a adentrarse en su arquitectura y costumbres, visitando el Gran Buda dorado, con más de 100.000 pequeñas estatuas de buda en su interior, o asistiendo a su campo de tiro con arco, deporte nacional. El Dochula Pass, con 108 chortens en honor a los soldados caídos, te ofrecerá unas vistas preciosas de los valles que a continuación irás conociendo. El Valle de Lobesa, por ejemplo, esconde el monasterio de Chimi Lhakhang, donde se venera a un gran falo de madera que dicen que tiene poderes y ayuda a aquellos con problemas de fertilidad. El Dzong de Punakha, uno de sus mayores palacios, te impresionará, pero será el trekking a El Nido del Tigre lo que definitivamente te hará enamorarte del país. Bután es un país único y fascinante del que podrás encontrar información en el blog de viajes de IATI.