Guía de Housesitting

1. ¿Qué es Housesitting?
El housesitting consiste en alojarte temporalmente en la vivienda de otra persona mientras está ausente y encargarte de cuidarla según las condiciones que hayáis acordado. En muchos casos, la principal responsabilidad es cuidar de sus mascotas, manteniendo sus rutinas de alimentación, paseos, medicación o compañía.
A cambio, el housesitter puede alojarse en la vivienda sin pagar un alojamiento convencional. No suele existir un intercambio de dinero entre propietario y cuidador, aunque muchas de las plataformas que ponen en contacto a ambas partes sí cobran una cuota de suscripción.
Las páginas dedicadas al Housesitting unen a dueños de animales que tienen que ausentarse temporalmente de sus casas, normalmente por vacaciones o trabajo, con viajeros amantes de los animales.
2. Beneficios del Housesitting
Hacer Housesitting es ideal tanto para los amantes del slowtravel, ya que brinda la oportunidad de pasar largas temporadas en lugares nuevos, como para los amantes de los animales que disfrutan de su compañía mientras viajan. Gracias a este tipo de páginas webs podrás ahorrar mucho dinero en alojamiento y disfrutar de una manera muy diferente de tus viajes.
3. Cuánto dura el Housesitting
Cada caso es una historia diferente y, una vez empieces a buscar, encontrarás desde estancias de un par de días hasta de varios meses. Hay dueños de mascotas que solo buscan alguien que cuide de sus animales durante un fin de semana, mientras que otras necesitan a alguien que se haga cargo de su casa durante un viaje de varios meses al extranjero.
4. ¿Qué hay que hacer como housesitter?
Las páginas web que ponen en contacto a dueños y cuidadores suelen estar en inglés. Por lo que, si la idea te está interesando, es bueno que te vayas haciendo ya con el vocabulario básico con el que te encontrarás. La persona que busca a alguien que cuide de su casa es el owner (dueño) y el que cuida de ella es el housesitter (algo así como asistente). Ser housesitter no significa haber encontrado alojamiento gratis y sentarse en el sofá a vivir la vida. El protagonista sobre el que todo debe girar es el animal del que estás a cargo. Te deberás adaptar a sus necesidades y rutinas para que esté lo más feliz posible.

Dependiendo del animal deberás dedicarle más o menos tiempo. Un gato, por ejemplo, suele requerir menos cuidados e incluso te permite que realices escapadas de una noche fuera (siempre y cuando lo hayas acordado así con el dueño), pero si cuidas de un perro deberás pasearlo 2 o 3 veces al día y deberás hacer cuadrar tu horario de turismo por la ciudad en la que estés con sus necesidades.
Te encargarás de alimentarle siguiendo las guías que te indique el owner, mantener la casa (en algunos casos se te pedirá que riegues las plantas, limpies la piscina…) y encargarte, en general, que el animal esté en perfectas condiciones.
5. Páginas para hacer Housesitting
Esta modalidad de viaje con alojamiento gratuito se está poniendo cada vez más de moda y están creciendo exponencialmente el número de páginas webs que se dedican a poner en contacto a dueños y cuidadores. Todas son muy similares y ofrecen servicios y tarifas parecidas. Esta cuota anual, además de para financiar las páginas webs, sirve a modo de pago de seguridad y crea un primer filtro para que solo las personas realmente interesadas en cuidar animales se unan a estas comunidades.
Las tarifas varían considerablemente entre plataformas. Algunas ofrecen una única suscripción anual económica, mientras que otras cuentan con varios niveles de membresía con servicios adicionales como verificación, asistencia veterinaria, coberturas frente a accidentes o cancelaciones. Consulta siempre el precio vigente antes de registrarte, ya que las tarifas y prestaciones pueden cambiar.
Las páginas más recomendadas para hacer Housesitting son:
– Trusted Housesitters, una de las que cuenta con más usuarios y en la que es más fácil encontrar casa.
– House Carers: También con gran cantidad de casas pero con un buscador menos completo
–Mindmyhouse: Pese a no contar con tantos usuario, es de las más baratas.
6. Tu perfil en las webs de Housesitting
Tu perfil en las webs de Housesitting es la piedra angular para tu éxito en la búsqueda de un animal al que cuidar. Es tu carta de presentación y la única información que al principio tendrán los dueños de las mascotas. No seas escueto, contra más información y fotos añadas, más fácil les será confiar en ti. Ten en cuenta que están buscando a alguien para cuidar de su casa y de uno de sus seres más queridos. No escatimes en detalles. Háblales de ti y de tu amor por los animales ¿Quién eres? ¿A qué te dedicas? Etc…

7. Cómo encontrar un animal al que cuidar
Pese a que cada página web tiene su propio estilo y diseño, todas son muy parecidas e intuitivas. Deberás usar el buscador que te proporcionan e introducir las fechas en las que quieres buscar y el destino al que te gustaría ir. Webs como Trusted Housesitters cuentan con un mapa interactivo que hace mucho más fácil la búsqueda, con un diseño muy parecido al de Airbnb. Conforme vayas moviendo el cursor verás las opciones que existen en los diferentes países.
Una vez des con uno que te interese, siempre después de haber rellenado a la perfección tu perfil como te hemos dicho en el punto anterior, deberás escribir tu petición. Se amable y cuéntale al dueño por qué estás interesado en ser el cuidador de su mascota. Muy probablemente no seas el único candidato, por lo que intenta dar todos los detalles necesarios. Lee bien la descripción del anuncio y muestra tu interés por lo que han escrito en él.
Hay anuncios en destinos muy deseados o en casas muy atractivas que llaman la atención de muchos viajeros. Si quieres tener más opciones intenta ser de los primeros en enviar tu solicitud una vez aparezca el anuncio.
En caso de que seas el elegido, lo más probable es que acordéis una previa entrevista para conoceros. Si están cerca del lugar será en persona, pero lo más habitual es hacer previamente una videollamada para conoceros, hablar de la mascota, resolver dudas y comprobar que ambas partes estáis cómodas antes de confirmar la estancia.
8. ¿Se necesita seguro de viaje para hacer Housesitting?
Pese a que no es un requisito obligatorio para poder acceder a cuidar de las casas y animales que se anuncian, es totalmente recomendable. Dado que, muy probablemente, tu experiencia como Housesitter sea en el extranjero, necesitarás estar cubierto por un buen seguro de asistencia en viaje que te cubra ante cualquier eventualidad.

Imagínate, por ejemplo, que dando un paseo con tu perro en Nueva York sufres una torcedura en la pierna. Los gastos derivados de la atención médica podrían arruinarte tu viaje y la búsqueda de un hospital adecuado te quitaría un importante tiempo. Con un seguro como el IATI Estrella estarás totalmente respaldado ante cualquier situación como esta.
Para este tipo de viajes internacionales, IATI Estrella ofrece asistencia médica ilimitada fuera de Europa y hasta 1.000.000 € en destinos europeos, además de coberturas relacionadas con equipaje, repatriación y responsabilidad civil, entre otras garantías.
Además, a través de la App IATI puedes contactar con la central de asistencia y acceder al Chat Médico 24/7 durante el viaje.
Recuerda que el seguro de viaje te protege como viajero según las coberturas contratadas, pero no sustituye las responsabilidades que hayas asumido frente al propietario de la vivienda o de la mascota. Revisa siempre las condiciones de tu póliza y de la plataforma de housesitting antes de aceptar una estancia.
9. Quién puede hacer Housesitting
La edad mínima depende de cada plataforma. Por ejemplo, TrustedHousesitters exige actualmente 21 años, mientras que MindMyHouse permite registrarse como cuidador a partir de 18 años. Comprueba siempre los requisitos de la plataforma que quieras utilizar.
Además, no es indispensable inscribirse en solitario. Podrás viajar y cuidar animales en pareja o en familia en gran cantidad de casas.

10. ¿Qué ocurre si la mascota enferma durante el housesitting?
Antes de empezar la estancia, es fundamental acordar con el propietario qué debes hacer si la mascota sufre un accidente o enferma, cuál es su veterinario habitual, cómo contactar con él y quién se hará cargo de los posibles gastos. También es recomendable disponer por escrito de información sobre medicación, alergias, alimentación, teléfonos de emergencia y autorización para acudir a un veterinario si fuera necesario.
Si el animal cuenta con un seguro para mascotas, pide al propietario que te explique previamente cómo funciona y qué pasos debes seguir para utilizarlo durante su ausencia.
Además, si eres tú quien va a viajar y has decidido dejar a tu mascota al cuidado de un housesitter, contar con un seguro de viaje que incluya servicios relacionados con mascotas puede darte una tranquilidad adicional. Por ejemplo, a través de la App IATI puedes acceder a asistencia veterinaria 24/7 para resolver dudas relacionadas con tu mascota, incluso aunque se haya quedado en casa mientras tú estás de viaje.
En el caso de que viajes junto a tu propia mascota, IATI Escapadas cuenta además con coberturas específicas, como hasta 1.500 € de asistencia veterinaria en caso de accidente, gastos de traslado o repatriación de la mascota y su dueño de hasta 1.200 €, así como otras garantías relacionadas con extravíos, hospedaje o responsabilidad civil.
Eso sí: si estás haciendo housesitting y cuidando de la mascota de otra persona, no debes asumir que tu propio seguro de viaje cubrirá al animal del propietario. Antes de aceptar la estancia, deja claro quién responde ante una emergencia veterinaria y qué seguro o medios tiene previstos el dueño. Antes de empezar la estancia, acuerda con el propietario qué debes hacer en caso de accidente o enfermedad, cuál es su veterinario habitual, cómo contactar con él y quién se hará cargo de los gastos. Es recomendable disponer por escrito de información sobre medicación, alergias, alimentación, teléfonos de emergencia y autorización para acudir a un veterinario si fuera necesario.
En TrustedHousesitters, por ejemplo, el propietario continúa siendo responsable económicamente del animal y debe dejar previstos los recursos necesarios para alimentación y atención veterinaria, además de autorizar al cuidador para conseguir asistencia veterinaria en una emergencia.
11. Housesitting en el extranjero: revisa los requisitos de entrada
Si vas a hacer housesitting fuera de tu país, no basta con comprobar los requisitos turísticos habituales. Consulta también las normas de visado e inmigración del destino, ya que cada país puede interpretar de manera diferente este tipo de intercambio.
Que no recibas un salario no significa automáticamente que cualquier país considere el housesitting una actividad permitida con un visado turístico. Antes de comprometerte con una estancia internacional, consulta siempre las fuentes oficiales del país de destino y asegúrate de disponer de la documentación necesaria.
También conviene viajar con billete de regreso o continuación del viaje, fondos suficientes y los datos de contacto y dirección del lugar donde vas a alojarte.
¿Qué te parece? ¿Te animas a hacer Housesitting? Si tienes alguna duda al respecto, anímate y deja tu comentario.
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