Viajar a Bali sin tener que sufrir las cada vez más frecuentes masificaciones de gente es posible. Hay lugares menos turísticos a visitar que te permitirán conocer la auténtica esencia de la maravillosa isla de los dioses. Hoy en en el blog de IATI, expertos en seguros médicos internacionales, te hablamos de ello.

Viajar al norte de Bali para explorar sus arrozales

Los famosos arrozales de Jatiluwith o de Tegallalang, parecen estar preparados para conseguir esa ansiada  foto de Instagram, con columpios que dan auténtico vértigo, photocalls de corazones y demás elementos de postureo. En lugar de visitar estos arrozales, te proponemos viajar al norte de Bali a explorar los campos de arroz más salvajes. Además, sin tener que pagar, ni por entrar, ni por una foto. Recorrerlos es una delicia total para los sentidos y podrás ver a los locales trabajando la tierra, no posando para las instantáneas. Aquí difícilmente te cruzarás con algún otro turista. Pero aún así, la zona está bien preparada para la visita. Es decir, encontrarás buenos restaurantes donde probar la deliciosa gastronomía local, además con vistas a los arrozales. En cuanto a los alojamientos, tampoco es problema, hay opciones de sobra en los pueblos del norte, donde tendrás la oportunidad de desconectar y relajarte, rodeado de naturaleza.

viajar a Bali

Visitar las cascadas de la zona de Singaraja

Otro de los imperdibles al viajar a Bali es disfrutar de sus increíbles cascadas. En la zona de Ubud y alrededores hay hermosas cataratas, sí, pero también llenísimas de gente. Los madrugadores pueden tener suerte y quizás puedan disfrutar de un refrescante baño antes de que lleguen las multitudes. Nosotros te proponemos de nuevo otros lugares menos turísticos y de naturaleza exuberante. No son totalmente vírgenes, es decir, hay también turismo, pero muchísimo menos. Hablamos de la región de Singaraja. Por esa zona, y alrededores, se encuentran las espectaculares cascadas de Sekumpul, y un poco más al norte, las de GitGit y Aling Aling. Estas tres son consideradas unas de las mejores cataratas de la isla, y están a unas cuantas horas en carretera de Ubud. Eso sí, lo ideal es hacer noche allí, porque si no, de otro modo, pasarás más tiempo en el coche o en la moto que disfrutando de estos entornos naturales. Además, si te gusta el trekking, la zona es ideal para perderse entre puro verde y naturaleza, respirar aire fresco y compartir algún ratito con la gente local.

cascadas de Bali

Inmersión cultural en el norte de la isla

Pero viajar a Bali no es sólo deleitarse con sus espacios naturales. Cuando se piensa en Bali por supuesto que vienen a la mente esas fantásticas imágenes de cataratas y arrozales, pero también las de sus templos. Visitarlos es una de las experiencias más recomendadas. Desafortunadamente, también se han convertido últimamente en un reclamo meramente turístico. Una de las fotos más famosas ahora mismo de Bali es la de las puertas del cielo, con el efecto de un lago a los pies. Una foto que se hace con un espejo bajo la lente de la cámara del teléfono, ya que en ese templo, el Lempuyar Lahur, no hay ningún lago. Esta ansiada foto, de un sitio que ni siquiera es real, puede requerir hasta 3 horas de cola. Has leído bien. Y lo mismo ocurre en otros templos, como en el Tirta Empul, donde cada día se concentran miles de personas para hacerse una foto en el ritual de purificación del agua.

templos de Bali

Si quieres disfrutar de estos lugares sin tener que darte codazos con nadie, lo mejor, como sabes, es madrugar e ir bien temprano, a la hora que abran, o incluso antes y esperar. Pero si lo que quieres es asomar la mirada al budismo, y conocer más sobre las prácticas religiosas, te recomendamos que salgas de las rutas habituales.

Te desvelamos otro de los lugares menos turísticos a visitar: la localidad de Sudaji. Este pequeño pueblo, también en el norte de Bali, cuenta con varios homestays, muchos de ellos eco-friendly, donde pasar unos días de relax. Allí, junto a los locales, podrás conocer mucho sobre la historia, cultura y religión de Bali y podrás visitar con ellos los templos de la zona. Si además tu visita coincide con alguna festividad especial, podrás presenciar los rituales e incluso formar parte de la celebración.

Playas y buceo en Bali

Hemos hecho ya un recorrido por cataratas, arrozales y templos, pero viajar a Bali es también disfrutar de sus playas. Canggu y Uluwatu suelen ser los destinos elegidos para unos días de sol e incluso de surf. Resorts, piscinas y preciosas playas, sí, pero con muchos extranjeros y un ambiente bastante fiestero. ¿Y si cambiamos estos destinos por otros lugares menos turísticos? La zona de Amed, un pueblo pesquero al norte de Bali, tiene playas tranquilas, una atmósfera muy relajada y local y un buceo increíble.

playas de Bali

Puedes cambiar el submarinismo en la archiconocida y fiestera Gili Trawangan por el de Amed, donde encontrarás una vida marina extraordinaria (podrás ver desde tortugas hasta espectaculares mantas) y no hay tanto turista. En conclusión, que nada tiene que envidiarle a las Nusas ni a las Gili. Allí encontrarás sin problema escuelas de buceo donde poder realizar tus cursos de certificación o contratar tus inmersiones.

buceo en Bali

Viajar a Bali y encontrar lugares menos turísticos es posible, como puedes ver. La zona norte de la isla sigue manteniendo una esencia muy local y auténtica, pero también preparada para el turismo, pero no de masas. Es ideal para pasar unos días o, incluso, para el total de tu estancia si decides viajar a Bali en busca de una mayor tranquilidad y menos aglomeraciones. Recuerda que además, en todo Bali, tienes muchas opciones de alojamientos, restaurantes y servicios sostenibles y eco-friendly.

Escrito por Arián González, de Andurriante