Qué hacer en Galicia: 9 rincones con encanto para perderse
1. Ribadavia, la capital del Ribeiro
Al suroeste de Ourense, muy cerca de Portugal y en plena comarca del Ribeiro, se ubica Ribadavia, una encantadora villa de origen romano situada a orillas del río Avia. El castillo medieval domina la colina y sus murallas rodean el entramado de callejuelas y plazas de la Judería del S.XI, una de las mejores conservadas de Galicia. Tras caminar por su casco histórico, que nos transporta a la época de los sefardíes entre plazas porticadas, pazos y templos, te aconsejamos que visites alguna de sus bodegas para descubrir la esencia de la cultura del vino en Galicia.

2. El paisaje de bosque y agua de Muiños de Verdes
La Costa da Morte esconde en la parroquia de Verdes un paisaje tan bucólico que parece sacado del pincel de Turner o cualquier naturalista del siglo XIX. El río Anllons se derrama y bifurca en pequeños saltos de agua entre puentes, senderos y antiguos molinos restaurados que hoy se pueden visitar. Un paraje natural realmente espectacular en el que olvidar el reloj y disfrutar del silencio es obligatorio.

3. La catedral de Mondoñedo
Ubicado en la Mariña Central Lucense y a tan solo 25 minutos de la famosa playa de As Catedrais, Mondoñedo presume de ser la cuna de Pascual Veiga, el compositor del himno gallego, y del literato Álvaro Cunqueiro. Entre los atractivos de este pequeño municipio destaca la Catedral Basílica de Asunción, un Monumento Nacional conocido como la “Catedral Arrodillada” por sus perfectas proporciones y escasa altura, y paso obligado del Camino del Norte. Tampoco olvides reservar un hueco en tu agenda para perderte por Os Muiños, un barrio lleno de canales y tiendas de artesanos que aporta un toque hípster a esta localidad gallega. ¿Otra opción? Visita la Cova do Rei Cintolo, la más grande de toda Galicia.

4. El acantilado de Punta Nariga
Un paisaje lunar de rocas que parecen animales petrificados en piedra muere abruptamente en el océano junto a uno de los faros más bonitos de toda la Costa da Morte: el de Nariga, situado en Malpica de Bergantiños y cuya silueta simula un barco. Un estrecho sendero lo bordea en dirección sur, en busca del fin del mundo que encontraron los romanos en Fisterra. No lo dudes, en tu próximo viaje recorre esta ruta panorámica por la costa más salvaje de Galicia conocida como “El Camiño dos Faros”.

5. Parque Natural das Fragas do Eume
Desde los Montes de Os Cerqueiros, en A Coruña, se divisa serpenteante el Eume, el río que alimenta la masa de robles, castaños y helechos de la Era Terciaria que conforma el Parque Natural das Fragas do Eume, uno de los pocos bosques atlánticos que quedan en Europa. Frondosas riberas, abruptas laderas, puentes colgantes, senderos que descubren joyas como el Monasterio de San Xoán de Caaveiro, atalayas como el Mirador da Carbueira con sus vistas al cañón del Eume… Este aún desconocido paraje te acercará a la Galicia verde que tienes en mente, a esa Galicia a la que deseas volver antes de haberte ido.

6. La cascada del Ézaro
Justo antes de fundirse en el océano Atlántico, el río Xallas se desploma por las paredes de granito del monte O Pindo en la cascada del Ézaro, otro de los atractivos indiscutibles de la Costa da Morte. Un salto de agua de 40 metros de altura que, en época de deshielo, produce una gran nube de vapor que se divisa a varios kilómetros mar adentro, y que en determinadas épocas del año se ilumina para resaltar aún más su belleza. ¿Dónde? En Dumbría, un pequeño municipio coruñés.

7. El encanto marinero de la Ría de Noia
La más septentrional de las Rías Baixas es la que Noia comparte con Muros, una boca de mar donde se mezcla el salitre y las aguas dulces del río Tambre. Las barcas pintadas de blanco y azul zozobran con la subida de la marea. Las gaviotas revolotean sobre las casas marineras, y el viejo cementerio de Santa María A Nova, con su colección de laudas gremiales, se asienta sobre arena traída de Tierra Santa. ¿Noia es uno de los pueblos más bonitos de Galicia? Conócelo y nos cuentas.

8. El mirador de San Roque
La vista se pierde en este paisaje de montaña y mar situado en la entrada natural del Cantábrico por la ría de Viveiro. A 353 metros de altitud, este mirador es uno de los más bonitos de la Mariña Lucense. Sentarse y quedarse prendado con las panorámicas de Viveiro, Celeiro y la playa de Covas es una de las mejores experiencias que se pueden vivir en Galicia, sobre todo para los amantes de la naturaleza indómita que en la tierriña cobra dimensiones poéticas.
9. Leyendas en la isla de Ons
Es hablar de islas en Galicia y parece que automáticamente la mente conecta con Cíes y las aguas turquesas de la playa de Rodas. O con el bienestar termal de La Toja. Pero en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas también se ubica la isla de Ons. Denominada Aunios en las Crónicas de Plinio el Viejo, por sus páramos de matorral corren las leyendas de la Santa Compaña y los lamentos de las almas malditas tratando de escapar por la puerta del Infierno. Navega hasta ella por la ría de Pontevedra y explórala recorriendo sus senderos. En la única isla actualmente habitada del Parque Nacional, te esperan playas salvajes, cuevas marinas, multitud de aves, y miradores como el del Faro o el de Fedorentos con vistas de escándalo.

Informado quedas. Ya sabes qué ver en tu próximo viaje a Galicia, una comunidad autónoma que, como dijimos al principio, engancha.
Artículos escrito por Alícia Bea, de Objetivo Viajar