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Viajar sola a Turquía, ¿es seguro? Consejos y recomendaciones

Viajar sola a Turquía, ¿es seguro? Consejos y recomendaciones

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¿Cómo es viajar sola a Turquía? ¿Es seguro? Por desgracia, estas son preguntas bastante frecuentes entre las viajeras que deciden recorrer mundo sin otra compañía que la suya, pero que, dadas ciertas noticias, opiniones o, incluso, ideas preconcebidas, tienen miedos o se preguntan si va a ser demasiado complicado como para acabar disfrutándolo. Spoiler: viajar en solitario a Turquía siendo mujer es posible y mucho más fácil y agradable de lo que creías. Sin embargo, en IATI, expertos en seguros de viaje y tu mejor compañero de viajes, vamos a contarte todo lo que necesitas saber para que tomes la decisión de finalmente aventurarte, elijas los destinos que visitar o, simplemente, vayas tranquila con los consejos que encontrarás al final. ¿Preparada? Sigue leyendo y descubre cómo es viajar sola a Turquía. ¿Por qué viajar sola a Turquía? ¿Se puede? La pregunta sería, ¿y por qué no? Turquía es un país seguro y con multitud de atractivos. Desde una fascinante ciudad, dividida entre Asia y Europa, Estambul, hasta playas espectaculares pasando por paisajes de cuento en la Capadocia o Pamukkale, podrías pasarte meses viajando por Turquía sola. Por otro lado, es un país relativamente sencillo y económico para viajar sola. Es posible encontrar habitaciones individuales en Estambul por menos de 10€ la noche e, incluso, por menos dinero en dormitorios compartidos. Los transportes por carretera o en tren también son muy accesibles y, además, seguros, por lo que no es un viaje en el que vayas a notar un incremento notable en el precio por el hecho de hacerlo así. Finalmente, aunque puedas tener otra idea en la cabeza, Turquía es un país seguro incluso viajando sola. Es más que factible recorrerlo en solitario y más que probable que no tengas ningún inconveniente aunque no tengas más compañía que la tuya. ¿De verdad es seguro viajar sola a Turquía? Como te contamos en ¿Es seguro viajar a Turquía? y también el Ministerio de Asuntos Exteriores (MAEC) en sus recomendaciones de viaje, salvo por el riesgo de ataques terroristas, que es moderado, “Turquía es considerada un país seguro en términos de criminalidad y delincuencia común, lo que no obsta para que deba mantenerse una actitud atenta y prudente, evitando zonas, lugares o situaciones potencialmente conflictivas”. Estas zonas básicamente son los destinos fronterizos con Siria e Irak, lugares no turísticos que estamos seguros de que no pisarás durante tu viaje. Es decir, que salvo ciertos tipos de estafas que se pueden dar en cualquier país como taxistas que te pueden dar más vueltas o que quieren hacerte el lío con los billetes a la hora de pagar o carteristas en lugares muy turísticos de Estambul, raro será que te enfrentes a algún peligro. Como mujer viajando sola por Turquía es también complicado que te enfrentes a alguna agresión sexual. Sin embargo, tampoco deberías bajar la guardia y sigue teniendo las precauciones que ya tienes en tu país. Sin querer generalizar, los hombres turcos puede que te miren y alguno puede ser que sea algo insistente ofreciéndote un café, salir a tomar algo con él o, incluso, pedirte tu número de teléfono. Esto es así porque existe una concepción de que la mujer occidental es más liberal y que si eres un poco amable, puede ser que estés dando pie a iniciar una relación. En cualquier caso, si te sientes incómoda en algún momento, solo tienes que ser tajante y decir que no te interesa. Lo común es que no vaya más allá. En términos sanitarios, Turquía es también un país bastante seguro y con buenas infraestructuras médicas. Debes tener precaución a la hora de comer y beber, especialmente en los meses de verano, ya que la mayoría de las enfermedades importantes se transmiten por los alimentos y el agua. Así, es mejor que consumas agua embotellada y tengas cuidado al consumir pescado en zonas no costeras. Finalmente, es crucial viajar acompañada de un buen seguro de viajes que sepas que responderá bien en los momentos más difíciles de tu viaje. El mejor seguro para viajar a Turquía es el IATI Mochilero, que te brinda una cobertura de hasta 500.000 euros en gastos médicos, incluyendo la hospitalización en los mejores hospitales, los posibles gastos de una repatriación o regreso anticipado en caso de hospitalización o fallecimiento de un familiar entre otras circunstancias. Qué ropa llevar a Turquía como mujer Quizás tienes la idea de que vas a tener que ir muy tapada en todo momento e, incluso, ponerte un velo o pañuelo en la cabeza. Sin embargo, lo primero que tienes que saber es que el hiyab no es obligatorio en Turquía y, de hecho, muchas mujeres no lo llevan. No solo eso, no existe ningún código de vestimenta a seguir. Solo para entrar a las mezquitas deberás cubrir rodillas, hombros y cabello, así que lo más útil es utilizar el pareo. Durante tu viaje sola a Turquía te darás cuenta rápidamente de que las mujeres turcas se visten como quieren. Verás que algunas van más tapadas y llevan velo, pero otras que llevan, incluso, pantalones cortos y minifalda. Debido a la mezcla de culturas y religiones, es bastante habitual ver grupos de mujeres con estilos de ropa completamente distintos. Lo más inteligente es observar cómo van las mujeres según el destino en el que te encuentres para así sentirte cómoda. En lugares turísticos como Estambul, Capadocia o en la zona sur es bastante habitual ver a mujeres incluso con escotes y faldas cortas. Sin embargo, en otros más tradicionales como Konya o Mardin, será mejor si vas más tapada para evitar miradas incómodas. Destinos para viajar sola por Turquía Realmente motivos para viajar a Turquía hay montones y vayas a donde vayas seguro que vuelves encantada de este itinerario. Aun así, estos son los 5 lugares que creemos que pueden ser más cómodos e interesantes si es la primera vez que viajas sola a Turquía: 1. Estambul No es ningún misterio que Estambul es una de las ciudades más fascinantes del planeta, una mezcla perfecta entre Oriente y Occidente que lleva siglos enamorando a los viajeros. Por eso, no dudamos ni un instante en recomendártela como puerta de entrada a tu viaje sola por Turquía. Como poco, te aconsejamos que pases 3 días completos tachando los imprescindibles que ver en Estambul, entre los que están mezquitas tan preciosas como Santa Sofía o la Mezquita Azul. 2. Capadocia Otro de los imprescindibles turcos es la región de la Capadocia, ubicada en el centro del país y declarada Patrimonio de la Humanidad. Su paisaje parece casi marciano, repleto de formaciones rocosas llamadas chimeneas de hadas, monasterios y casas excavadas en la roca e, incluso, ciudades subterráneas. Dedica 2 o 3 días a visitar el Museo al Aire Libre de Göreme, a practicar senderismo por el Valle de las Palomas, el de Devrent, los valles de los Monjes y del Amor, a visitar los castillos de Uchisar y el de Ortahisar y, por supuesto, a hacerte el regalo de volar en globo en la Capadocia. Contemplar el amanecer con este lugar de fondo es una de las mejores cosas que puedes hacer en tu viaje en solitario por Turquía. 3. Pamukkale Pamukkale significa “castillo de algodón” en turco y es otro de los rincones que te dejarán embelesada en este viaje. También declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, lo que más destaca es la sucesión de piscinas blancas ubicada en la ladera de una colina de unos 160 metros de altura. Combinando esta visita con Hierápolis, una bella ciudad helenística con lugares conservados como el Templo de Apolo, la Necrópolis y el Teatro, tienes el éxito asegurado. 4. Éfeso Dicen que Éfeso es una de las ciudades de la antigüedad mejor conservadas en Asia Menor y no seremos nosotros quien lo neguemos. Todavía se puede notar que esta ciudad fundada por los griegos, que floreció durante la ocupación romana, fue una de las más importantes del Imperio. Podrás apreciar grandes edificios y monumentos como la Biblioteca de Celso, el Gran Teatro, la Fuente de Trajano o el Templo de Domiciano. 5. Pérgamo Pérgamo y Alejandría fueron los principales centros de cultura en la antigüedad gracias a sus bibliotecas. La de Pérgamo contenía más de 200.000 pergaminos, que eran confeccionados aquí. Si te gustan las visitas culturales disfrutarás de contemplar los restos de dicha biblioteca, el teatro y el Altar de Zeus. Si tienes unos 15 días para esta aventura, te recomendamos que le eches un vistazo a este itinerario por Turquía en dos semanas. Consejos para viajar sola por Turquía Aunque seguro que todo lo anterior te ha servido para calmar tus nervios o solucionar algunas de las dudas más frecuentes, aquí tienes algunos consejos para viajar sola a Turquía que te vendrán de maravilla: • Es seguro viajar sola a Turquía, pero debes tener en cuenta que las estafas ocurren en sitios turísticos como Estambul y, por tanto, debes estar atenta. Una muy común se da con los taxistas, que te pueden dar muchas vueltas para cobrarte más. Para evitarla, usa el transporte público o, si no quieres, pon en tu móvil Google Maps o Maps.me y fíjate si te está llevando bien. También debes tener cuidado a la hora de pagar, ya que a veces te dicen que te has equivocado y que le has dado un billete de menor valor. • Ten cuidado con tus objetos de valor en las zonas turísticas de Estambul. Es un país seguro, pero como en muchos otros, siempre hay oportunistas. • Aunque raro será que alguna zona sea peligrosa, es aconsejable preguntar si tienes amigos o conocidos en el país o, en caso contrario, en los alojamientos. • Adapta tu indumentaria según la situación/ubicación. Aunque no hay ningún código de vestimenta establecido (salvo en las mezquitas), para evitar miradas incómodas, lo mejor es que observes cómo van vestidas las mujeres del lugar e intentes ir como ellas. • Te encontrarás con vendedores que pueden llegar a ser un poco insistentes. Si eres clara diciendo no o los ignoras, te dejarán tranquila. Lo mismo si encuentras a cualquier hombre que te insiste en salir a tomar algo o en tener tu número de teléfono. Si no te apetece, sé tajante y no habrá problema. • Con respecto al transporte público, puedes viajar tranquila en bus o tren sin problema. • Recuerda viajar con el mejor seguro para Turquía: el IATI Mochilero. Podrás recurrir a él en situaciones complicadas y sentirte más tranquila. Más consejos sobre viajar en solitario a Turquía • Como siempre te aconsejamos, es seguro viajar sola a Turquía, pero no está de más llevar internet en tu móvil para así poder hacer consultas cuando lo necesites, llamar y usar apps que te serán de utilidad. Turkcell es la mejor compañía y podrás comprar tarjetas sim económicas hasta en el aeropuerto al llegar. Para cuando no tengas conexión, bájate el mapa de Turquía en Maps.me, que se puede usar offline. • Aunque las nuevas generaciones cada vez hablan más inglés, es posible que muchas veces te encuentres con personas que hablan turco. Por eso, lo mejor es que aprendas algunas palabras básicas y utilices herramientas como Google Translate. • Viajar sola a Turquía es seguro y posible, pero, si en algún momento te apetece tener compañía, en los lugares turísticos siempre hay hostels en los que es más fácil conocer gente. También puedes tirar de plataformas como Couchsurfing o unirte a excursiones que puedes contratar fácilmente a través de Civitatis o Getyourguide. • Viaja con la mente abierta y deja los prejuicios en casa. Suele ocurrir que si vamos con ideas preconcebidas, no disfrutamos tanto de los lugares. Es posible que Turquía no sea lo que esperas en todos los sentidos. • Finalmente, no dejes en casa el sentido común y sigue tu intuición. Finalmente, te recomendamos que le eches un vistazo a estos consejos para viajar a Turquía generales y estos consejos para viajar sola, que te ayudarán a sentirte más segura durante este viaje sola por Turquía. ¿Lista para viajar sola a Turquía? ¡Esperamos que sí! Pero no te vayas sin antes echar un vistazo a estos artículos de interés en nuestro blog: • Requisitos para viajar a Turquía • Seguro para viajar a Turquía • ¿Es seguro viajar a Turquía?

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Visado a Egipto fácil en 2026

Visado a Egipto fácil en 2026

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~ Actualizado a 27 de marzo de 2026 ~ Debido a la situación geopolítica actual en Oriente Medio, las condiciones de entrada a Egipto y la operativa de visados pueden cambiar con poca antelación. A día de hoy, los viajeros con pasaporte español necesitan visado para viajar a Egipto, que puede tramitarse online o a la llegada al aeropuerto. Antes de iniciar cualquier trámite, te recomendamos consultar siempre las fuentes oficiales y verificar los requisitos actualizados. ¿Hace falta visado para viajar a Egipto? Sí, los viajeros con pasaporte español necesitan visado para entrar en Egipto. Este documento es obligatorio tanto para turismo como para estancias cortas en el país. ¿Cómo se consigue el visado para Egipto? Existen tres formas de obtener el visado turístico: • Online (eVisa): la opción más cómoda y recomendable. Permite evitar colas a la llegada y gestionar todo antes del viaje. • En el aeropuerto: se obtiene a la llegada en los mostradores de inmigración, aunque puede implicar esperas y pagos en efectivo. • En embajada o consulado: es la opción menos habitual, ya que requiere más tiempo y trámites. ¿Cuánto cuesta el visado para Egipto? • Visado de una entrada: 25 dólares estadounidenses (estancia máxima de 30 días) • Visado de múltiples entradas: 60 dólares estadounidenses Los precios pueden variar ligeramente, por lo que se recomienda comprobar siempre la información actualizada en fuentes oficiales antes de viajar. Egipto es un país brutal que marca un antes y un después en todo “curriculum viajero”. Navegar por el Nilo, adentrarse en las pirámides, cruzar el caos del Cairo para conocer sus museos, disfrutar de las playas del Mar Rojo… ¡Este destino da para uno y mil viajes! Y, para poder hacerlo, es obligatorio el visado para Egipto. Así que, para ayudarte a que todo sea más sencillo y te centres en disfrutar de esta gran aventura, te hemos preparado esta completa guía en la que conocerás cómo hacerte con él de forma cómoda y sin necesidad de pagar “extras” innecesarios. لنبدأ! (¡Empezamos!) Qué se necesita para viajar a Egipto ahora Aunque esta guía está enfocada a conseguir el visado de viaje a Egipto, en este apartado previo a entrar en materia queremos contarte esos otros documentos obligatorios que pide el país. A día de escribir esta guía, son: • Pasaporte: El pasaporte es un documento obligatorio y, tal y como señala el Ministerio de Asuntos Exteriores, debe tener una validez mínima de 6 meses desde el fin de la estancia en el país. • Certificado de vacunación internacional: Los viajeros mayores de 9 meses de edad que vengan de países (o hayan hecho una escala mayor de 12 horas en ellos) en los que hay riesgo de fiebre amarilla, deberán probar contar con la vacuna correspondiente. • Itinerario y reservas: Es algo que muy pocas veces solicitan pero, en ocasiones, piden mostrar una copia del itinerario y las reservas de hotel en el país. Por ello, se recomienda contar con dicha prueba en formato papel. • Visado: El visado para viajar a Egipto es obligatorio y en esta guía te vamos a contar todos los detalles. Si tuvieras que cancelar el viaje por alguna de las causas contempladas en la póliza, podrás recuperar los gastos que no puedas recuperar directamente de tus proveedores oficiales. Aquí tienes este posts para más información sobre Documentos y requisitos obligatorios para viajar a Egipto. El seguro, un documento imprescindible para viajar a Egipto Un viaje a Egipto es de esas cosas que jamás olvidarás. Te esperan momentos únicos y aventura, historia y lugares mágicos, relax y caos… Y para disfrutar al máximo con las mayores garantías es imprescindible, tal y como insiste el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, contar con el mejor seguro de viaje Egipto: “Los centros sanitarios exigen a menudo el pago por adelantado y los costes por los servicios prestados suelen ser muy elevados. La Embajada no puede ofrecer fianza alguna. Por lo tanto, se recomienda especialmente suscribir una póliza de seguro médico de viaje antes de viajar a Egipto.” No contar con un seguro de viaje a Egipto puedes significar, en caso de problemas, pagar miles de euros en facturas médicas en hospitales de dudosa reputación. En cambio, al viajar con tu póliza internacional tendrás acceso a los mejores especialistas y centros médicos del país sin tener que pagar nada de tu bolsillo, nosotros nos ocupamos. El IATI Mochilero es el mejor seguro para este destino. Además de contar con una cobertura médica elevadísima, te protege con otras coberturas enfocadas 100% a un viaje como este. De esta forma, estarás también cubierto en casos como robo, problemas con tu equipaje, deportes de aventura, incidentes con tu transporte y, entre muchas más, la tan costosa repatriación. Viaja como mereces y hazte ya con tu IATI: Espera, ¡hay más! Gracias al Complemento de Anulación de Viaje, que puedes añadir con un solo clic a tu póliza, te reembolsaremos los gastos de tu viaje que no puedas recuperar directamente de tus proveedores oficiales si tuvieras que cancelarlo por alguna de las muchas causas tenidas en cuenta. Tanto si das positivo en covid como si ingresan a un familiar cercano, podrás recuperar tu dinero para así realizar este viaje más adelante. Este complemento es el favorito de miles de viajeros, ¡vale totalmente la pena! ¿Hace falta visado a Egipto para españoles? Sí. Los viajeros con pasaporte español tienen la obligación de obtener un visado a Egipto para poder entrar al país. Existen diferentes tipos y formas que te vamos a detallar a continuación para que te sea muy fácil hacerte con él. A nivel turístico, se podría dividir en 3 tipos: • Visado turístico de 1 entrada: Permite una estancia de máximo 30 días y una sola entrada al país. Tiene un precio de 25 dólares estadounidenses. Se puede conseguir en la embajada, a la llegada en el aeropuerto y de forma online. A continuación te detallamos estas tres opciones. Es el visado típico para aquellos que van a viajar únicamente por Egipto. • Visado turístico multi entrada: Este visado permite entradas ilimitadas durante 180 días, de una duración máxima de 30 días cada entrada. Tiene un coste de 60 dólares estadounidenses y se consigue también en la embajada, a la llegada y online. Es el visado ideal para aquellos que, desde Egipto, planean visitar países como Israel o Jordania y luego volver. • Visado gratuito de 15 días: Los viajeros que accedan al país por el Sur del Sinaí, aterrizando en los aeropuertos de Sharm el Sheikh, Santa Catalina o Taba; o por tierra desde Taba, pueden obtener un visado gratuito de 15 días válido únicamente para la zona del Sinaí. Se trata de una modalidad limitada a esa zona, aunque antes de optar por ella conviene revisar las recomendaciones de seguridad vigentes y comprobar que tu itinerario encaja realmente con ese tipo de entrada. Cómo conseguir el visado a Egipto, fácil y sin intermediarios El visado gratuito de 15 días para la zona del Sinaí lo obtendrás sin problemas al llegar a los aeropuertos de la zona. Así, en esta guía nos vamos a centrar en contarte cómo hacerte con el visado turístico para todo el país. Existen 3 formas: • Desde una embajada o consulado: Esta opción es la más lenta. La recomendamos únicamente a aquellos que quizá tengan la embajada o el consulado muy cerca de casa. Puede demorar hasta 14 días. Te harán falta 2 fotos de carné, 2 copias del pasaporte, completar el formulario y pagar las tasas. No es la opción más recomendable. • Desde el aeropuerto de llegada: Una vez aterrices en Egipto, y antes de recoger tu equipaje, podrás hacerte el visado turístico en los mostradores de inmigración del propio aeropuerto. Algo que en muchos países es un trámite fácil, rápido y recomendado pero que aquí desaconsejamos por varios motivos. En primer lugar se suelen formar unas largas colas, ya que viajeros de varios vuelos se amontonan a la vez para rellenar los formularios, pagar las tasas y obtener el sello. Por otro lado, es obligatorio pagar con dólares estadounidenses. Si pagas con euros te darán el cambio que les apetezca y te saldrá seguramente más caro. Así, el visado de Egipto en el aeropuerto es sinónimo de lento y caro. Además, en algunas ocasiones suelen poner mal el sello y la fecha. • Online: Es nuestra forma favorita de hacerte con él. Pagarás desde casa y al llegar ahí te evitarás papeleos y pérdidas de tiempo. Pese a que en muchas webs se comenta que conseguir el visado online para viajar a Egipto es difícil y se anima a usar webs de pago que te cobran más por hacerlo por ti que el precio del propio visado, te vamos a mostrar en este paso a paso lo sencillo que es para que lo hagas por tu cuenta y sin sobrecostes. Además, mucho ojo porque existen también webs fraudulentas que no solo te cobran más, sino que finalmente no te dan visado alguno. Visado online a Egipto fácil, paso a paso En este paso a paso vas a comprobar lo sencillo que es tramitar este documento por tu cuenta. Antes de empezar, te recomendamos tener a mano: • Tu pasaporte y una foto del mismo. Máximo 1 mega, formato JPG o PNG, nombre del archivo solo con letras. • Fechas de tu viaje. • Información de tu hotel- Si ya lo tienes todo contigo, haz clic aquí para acceder a la única web oficial del gobierno para el visado online: VISADO EGIPTO WEB OFICIAL Como verás, la web está en inglés. En la parte superior derecha tienes la opción de traducir la página al español. Pese a no ser una traducción perfecta, te ayudará en el proceso. Lo primero que tendrás que hacer es registrarte. Para ello necesitarás introducir tu correo electrónico, crear una contraseña y verificar el proceso haciendo clic en el mail que te llegará. Una vez hecho esto, haz clic en “Aplique YA” y, en la siguiente página, clic en “Crear una nueva aplicación” para empezar a rellenar el formulario: 1) Información del viaje. Se te pide rellenar: • Tipo de aplicación: puedes hacerlo para ti solo o para más personas si viajas en grupo. • Tipo de visa: Turismo. • Tipo de entrada: Escoge Singular o Multientrada. • Viajando desde: El país desde el que viajas. • Fecha de llegada prevista. • Fecha de salida prevista. Clic en “Siguiente”. 2) Detalles del aplicante. • Nombre. • Apellidos. • Género. • Fecha de nacimiento. • País de nacimiento. • Nacionalidad actual. • Nacionalidad original. • ¿Tienes otras nacionalidades?: En caso afirmativo deberás proporcionar los datos pertinentes. • Profesión. • Estado civil. 3) Pasaporte. • Tipo de pasaporte: pasaporte ordinario. • Número de pasaporte. • Lugar de emisión. • Fecha de asunto: Traducción fallida de “Fecha de emisión”. • Fecha de caducidad. • ¿Has visitado Egipto antes?: En caso afirmativo deberás proporcionar los datos pertinentes. • ¿Has sido deportado de algún país?: En caso afirmativo deberás proporcionar los datos pertinentes. 4) Detalles de contacto. • Correo electrónico. • Número de teléfono. • Dirección. 5) Documentos de respaldo. Aquí deberás adjuntar una imagen de tu pasaporte. Se requiere que el archivo tenga formato JPG o PNG, ocupe menos de 1 mega y el nombre del archivo no contenga número ni símbolos. Una vez adjuntado, rellena la información de tu pasaporte en el campo inferior. 6) Información del anfitrión: Introduce los datos de tu alojamiento de llegada. • Tipo de anfitrión: Empresa de turismo. • Nombre del anfitrión: Nombre del hotel. • Teléfono del anfitrión. • Correo electrónico del anfitrión. • Dirección. • ¿Quién paga los gastos de viaje y alojamiento?: Por el propio solicitante. Tras completar este último paso, accederás a una tabla desde la que podrás editar tus datos si has introducido alguno incorrectamente o hacer clic en “Confirmar” si no precisas hacer cambios. El siguiente paso será hacer el pago. Una vez te salga la imagen del logo de Visa y MasterCard tendrás que hacer clic en uno de los dos para aparezca la pantalla en la que introducirás los datos de tu tarjeta. Efectúa el pago y el proceso habrá terminado. Cuando se apruebe tu visado a Egipto recibirás un correo electrónico. De igual forma, con tu correo y contraseña podrás acceder a la plataforma para consultar el estado. No olvides imprimir el visado a Egipto para mostrarlo en papel a tu llegada al país. ¡Fácil!, ¿verdad? Preguntas frecuentes sobre el visado online de Egipto ¿Es obligatorio el visado a Egipto? ¿Dónde se consigue? Sí, los ciudadanos con pasaporte español lo necesitan para entrar al país. Se puede obtener en embajada/consulado, al llegar al aeropuerto o de forma online que es la manera más cómoda y económica. ¿Qué precio tiene? Cuesta 25 dólares estadounidenses el visado de entrada única y 60$ el de multientrada. ¿Qué tardan en aprobarlo? En embajada suelen ser dos semanas, mientras que el online ronda los 6 días laborables. ¿Qué se necesita? Te hará falta una imagen de tu pasaporte, una tarjeta Visa o MasterCard e información de tu hotel. ¿Se necesita seguro de viaje? El Ministerio de Asuntos Exteriores, en su página sobre Egipto, insiste en la gran importancia de contar con un seguro de viaje a Egipto para estar protegido en todo momento. El IATI Mochilero es el mejor para este destino y, además de enormes coberturas médicas, te cubre en casos de robo, problemas con equipaje, incidentes con transporte o repatriación. No esperes más y hazte ahora con él:

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Auroras boreales en Islandia, consejos para verlas

Auroras boreales en Islandia, consejos para verlas

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¿Quieres disfrutar de uno de los fenómenos naturales más bellos durante tu viaje por la isla del hielo y el fuego? Pues aquí te vamos a dejar los mejores consejos para ver auroras boreales en Islandia. Las auroras boreales han tenido fascinado al ser humano durante milenios. Esas luces danzantes y coloridas que aparecen en los gélidos cielos invernales han sido interpretadas de decenas de maneras distintas desde el principio de los tiempos. En el hemisferio norte, se pueden apreciar en algunos territorios septentrionales de los países cercanos al Círculo Polar Ártico. Islandia es uno de esos lugares. Aunque no necesitas ninguna excusa extra para visitar Islandia – es un país repleto de volcanes, cascadas, glaciares, fiordos, playas infinitas y muchos otros atractivos naturales -, el hecho de poder ver auroras boreales es algo realmente excepcional. Pero, ¿qué condiciones se tienen que reunir para que esto ocurra? ¿cómo y cuándo podrás verlas? Vamos a ayudarte a vivir una experiencia inolvidable con estos consejos para ver auroras boreales en Islandia. Pero empecemos por el principio… Qué son las auroras boreales y cómo se forman Aunque fue el astrónomo italiano Galileo Galilei quien acuñó el nombre de “aurora boreal” en 1619 – en honor a la diosa romana del amanecer, Aurora, y al dios griego del viento del norte, Boreas – el primer registro que puede indicar la existencia de este fenómeno se encontró en unas pinturas rupestres, de 30.000 años de antigüedad, ubicadas en una cueva francesa. Desde entonces, las civilizaciones de todo el mundo se han maravillado con este fenómeno celestial, atribuyendo todo tipo de orígenes mitológicos a las luces danzantes. Por ejemplo, los vikingos (primeros pobladores de Islandia) pensaban que el fenómeno era la luz que se reflejaba en la armadura de las valquirias, las doncellas sobrenaturales que llevaban a los guerreros caídos al más allá. Los primeros astrónomos también mencionaron la aurora boreal en sus registros. El astrónomo real del rey de Babilonia Nabucodonosor II, inscribió su informe del fenómeno en una tablilla que data del 567 a.C. La ciencia detrás de la aurora boreal no se teorizó hasta principios del siglo XX. El científico noruego, Kristian Birkeland, propuso que los electrones emitidos por las manchas solares producían las luces atmosféricas después de ser guiados hacia los polos por el campo magnético de la Tierra. La teoría resultaría correcta. El sol expulsa partículas cargadas de su corona, o atmósfera superior, creando lo que se llama viento solar. Cuando ese viento golpea la atmósfera superior de la Tierra nace la aurora. En el hemisferio norte, el fenómeno se denomina aurora borealis, mientras que en el hemisferio sur se denomina aurora australis. Los colores brillantes de la aurora boreal vienen dictados por la composición química de la atmósfera terrestre. Y es que, aunque estamos acostumbrados a ver las fotografías de auroras boreales verdes, lo cierto es que también pueden ser rojizas o azuladas. Cuáles son las mejores condiciones para ver auroras boreales Entre los consejos para ver auroras boreales en Islandia no puede faltar el dedicado a contarte cuáles son las mejores condiciones para poder admirar este maravilloso fenómeno natural. Lo primero que hay que tener claro es que el fenómeno de las auroras boreales está presente durante casi todo el año. Es decir, el viento solar que las origina es muy constante. Sin embargo, durante los meses del verano boreal, no podremos verlas debido a las escasas horas de oscuridad que se dan en el hemisferio norte. Para ver auroras boreales con cierta claridad e intensidad, necesitamos que los cielos estén despejados; no estar cerca de focos de contaminación lumínica; y que la noche no presente una exposición lunar alta. En cuanto al frío, no influye para nada en la visualización de auroras boreales. Lo único que ocurre es que las noches de cielos despejados suelen ser más frías y la gente ha tendido a relacionar las bajas temperaturas con una buena visibilidad del fenómeno. Cuándo es el mejor momento del año para ver auroras boreales en Islandia Uno de los más fundamentales consejos para ver auroras boreales en Islandia es cerciorarte de que viajas al país en el momento más propicio posible. La mejor época para ver auroras boreales en Islandia es entre los meses de septiembre y marzo. Sin embargo, aunque ya se pueden apreciar algunas auroras desde finales de agosto, tendrás los días de mayor oscuridad en noviembre, diciembre y enero. Cómo puedo saber si veré auroras boreales en Islandia Ver auroras boreales en Islandia – o en cualquier otra parte del mundo – no es una ciencia cierta. De hecho, existen viajes organizados para “cazar” auroras en los que los viajeros regresan a casa con las manos vacías. Estar en el lugar adecuado en el momento correcto ayuda. Por ejemplo, tendrás muchas más posibilidades si te encuentras en el norte de Islandia en diciembre. A pesar de la incertidumbre general, hay previsiones disponibles. El índice Kp generalmente se considera el más preciso. Es mucho más fiable que el pronóstico del tiempo. Se trata de un índice magnético planetario que se mueve en una escala del uno al nueve, siendo uno actividad muy baja y nueve muy alta. El Instituto Geofísico de la Universidad de Alaska tiene un excelente sitio web que te permite ver la actividad pronosticada en todas las regiones aurorales. También puedes registrarte para recibir alertas por correo electrónico cuando la actividad aumenta por encima de cuatro o cinco en la escala Kp. Otra forma de conseguir una buena información sobre la probabilidad de auroras boreales en Islandia es utilizar algunas de las apps destinadas a “cazarlas”. My Aurora Forecast es una de las mejores y más populares. Los mejores lugares de Islandia para ver auroras boreales Y ahora que ya te hemos hablado sobre el origen de las auroras boreales, las condiciones para verlas y cómo pronosticarlas, vamos a contarte cuáles son los mejores sitios para verlas durante tu viaje a Islandia. Estos son algunos de los puntos preferidos por los auténticos expertos: la gente local. La montaña de Kirkjufell, Península de Snaefellsnes Desde su aparición en la famosa serie de HBO, ‘Juego de Tronos’, la montaña de la Iglesia (o Kirkjufell, en islandés) es uno de los iconos paisajísticos de Islandia. Esta pequeña montaña, de 463 metros de altura, se encuentra rodeada de un bello paisaje que incluye la cascada de Kirkjufellsfoss. Es uno de los lugares donde todo el mundo se detiene cuando recorre la bella península de Snaefellnes, situada a unas 3 horas en coche de Reikiavik y que reúne al menos una muestra de cada uno de los atractivos naturales que ver en Islandia. Cada invierno, son muchos los aventureros que se acercan a la montaña para obtener fotografías inolvidables de las auroras boreales en Islandia. El Parque Nacional de Thingvellir El Parque Nacional Thingvellir parece haber sido diseñado a medida como telón de fondo para ver auroras boreales en Islandia. Situado a unos 45 minutos de Reikiavik, aquí encontrarás un paisaje dramático de rocas de lava y musgo, grietas, lagos y zonas verdes, que sirve de marco ideal para ver las luces de las valkirias. El cañón de Asbyrgi Cerca de la ciudad norteña de Húsavik se encuentra el cañón de Ásbyrgi, que significa Refugio de los Dioses. Este cañón se formó tras la erupción de un volcán subglaciar, que derritió el hielo y provocó una avalancha de agua que horadó las paredes rocosas. Aquí encontrarás uno de los escasos bosques primigenios que quedan en Islandia. Éste se halla en una zona en las que paredes volcánicas dibujan un recinto con forma de herradura. Para explicar su morfología, hay una leyenda islandesa que cuenta que allí pisó el caballo de Odín, Sleipnir. Hay pocos lugares más místicos y especiales para ver auroras boreales en Islandia que este Refugio de los Dioses. Fiordos del oeste Es difícil encontrar un lugar que supere a los fiordos del oeste como punto de observación de auroras boreales en Islandia. Las razones son sencillas. Se encuentran en el extremo noroeste del país (muy cerca del Círculo Polar Ártico) y apenas hay contaminación lumínica, pues es un área con una densidad de población realmente baja. Aquí podrás ver las luces danzantes con impresionantes fiordos, playas, cascadas, antiguos campos de lava y glaciares de fondo. Las playas de Vík y el lago glaciar de Jökulsárlón En el sur, un gran lugar para ver auroras boreales en Islandia son las magníficas playas de arena negra que se hallan cerca de la turística población de Vík. La más famosa de ellas – de nuevo, gracias a ‘Juego de Tronos’ – es la de Reynisfjara, con los farallones de roca volcánica erigiéndose en el mar, las bravas olas oceánicas, las grises piedras de la orilla y su montaña basáltica, con cuevas y tapizada de una esplendorosa alfombra verde. Otro maravilloso punto de observación en la zona es el acantilado sobre el que se asienta el faro de Dyrhólaey. Las vistas aquí son de otro planeta, sobre todo cuando las luces verdes boreales tiñen el cielo. En el sureste del país, la laguna glaciar de Jökulsárlón es uno de los lugares más visitados de Islandia. En ella, enormes bloques de hielo azulado sirven de lugar de descanso a las focas que se acercan por el estrecho canal que une al lago con el océano. Si este sitio luce hermoso en cualquier momento del año, bajo las luces boreales se crea una imagen que nunca olvidarás. Artículo y fotos por David Escribano, de Viajablog.

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Itinerario de viaje por Guatemala en 15 días: mejor ruta

Itinerario de viaje por Guatemala en 15 días: mejor ruta

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Este itinerario de viaje por Guatemala en 15 días te servirá para planificar tu próxima aventura por Centroamérica. Te hablaremos sobre cómo unir todos los imprescindibles que ver en Guatemala, consejos para preparar tu ruta, algunas variaciones que puedes hacer o pistas para modificarlo en el caso de que tengas más o menos tiempo. Aquí te esperan volcanes expulsando lava, uno de los lagos más bonitos e impresionantes del continente americano, coloridos mercados, ciudades coloniales y algunas de las ruinas mayas más fascinantes de esta parte del mundo. Si te suena bien, sigue leyendo y descubre la mejor ruta por Guatemala en 15 días. ¡Comenzamos! Consideraciones básicas de esta ruta de 15 días por Guatemala Antes de detallarte día por día esta ruta de 2 semanas por Guatemala, queremos hacerte algunas precisiones para que sea más sencillo entenderla: • Hemos tomado en consideración que entras y sales por Ciudad de Guatemala, la capital del país. Sin embargo, muchos viajeros deciden unir a Guatemala otros países como México, El Salvador, Honduras o Belice. En ese caso, deberías explorar alternativas para cruzar las fronteras. Si te animas a explorar México, que suele ser lo habitual, tienes shuttles desde Flores (Tikal) a Palenque o Bacalar, así como vuelos a Cancún u otros destinos. Desde San Cristóbal de las Casas también tienes transportes hasta Quetzaltenango o Antigua. En caso de juntar con Honduras, podrías acabar el viaje en Río Dulce y ahí cruzar hasta Copán Ruinas. En definitiva, el final de esta ruta por Guatemala será uno u otro según tus planes de viaje. • Se trata de un itinerario de intensidad media, ni muy potente ni muy relajado. Creemos que es apto para todo tipo de viajeros que no quieran aburrirse, pero tampoco sentir que están en los sitios solo “de pasada”. • El medio de transporte que te recomendamos para hacer este itinerario de 15 días por Guatemala es el shuttle o furgoneta compartida. Debido a los problemas de seguridad en el país, es mejor que acudas a ellos y a Uber para los transportes cortos. Los chicken bus o “polleras” puedes utilizarlos, pero es mejor que sea para trayectos sin equipaje. • Como siempre te decimos, esta es una ruta modelo. Lo más importante siempre es que leas sobre los distintos destinos que tiene el país y veas qué se adapta más a ti. Eso sí, hemos intentado cubrir los imprescindibles guatemaltecos si es tu primer viaje. • No hemos considerado los días de viaje internacional. Si es tu caso y buscas una ruta de 15 días de viaje por Guatemala que los tenga en cuenta y, por tanto, tenga menos tiempo “real”, nosotros quitaríamos la última parte del recorrido, la de Río Dulce y Lívingston. ¿Cuántos días son necesarios para ver Guatemala? Empecemos la casa por el tejado: ¿cuántos días se necesitan para ver Guatemala? Como siempre: cuantos más mejor, ya que así aprovechas el viaje de tantas horas que habrás hecho desde España (o cualquier otro lugar). Sin embargo, si tuviésemos que decirte un intervalo de tiempo razonable para ver los básicos de este país centroamericano te diríamos que 2 semanas en Guatemala están muy bien. En caso de que quieras aunar este viaje con otros países de la zona o, simplemente, que tengas menos tiempo, con unos 7 o 10 días en Guatemala podrías hacerte una idea de lo que tiene para ofrecerte. Al final de este artículo, encontrarás algunas sugerencias en este sentido. ¿Cuál es la mejor época para viajar a Guatemala? Si puedes elegir, la mejor época para viajar a Guatemala es de noviembre a abril, cuando reina la temporada seca en gran parte del país. Aun así, hay que considerar que, según la zona que visites, encontrarás un tipo de clima u otro. Así, en Antigua y el lago Atitlán se da un clima templado donde puede llegar a hacer bastante fresco en invierno. En el Petén y la zona del Caribe se pueden superar fácilmente los 30ºC en cualquier época. Por lo tanto, a la hora de hacer la mochila para tu ruta por Guatemala te recomendamos que lleves ropa muy variada, incluyendo un chubasquero y unas buenas botas de senderismo. Qué hacer en Guatemala en 15 días: itinerario paso por paso Vamos a ponernos con las manos en la masa y te sugerimos el mejor itinerario de viaje por Guatemala en 15 días: • Días 1 y 2: Antigua • Días 3 y 4: Excursión al volcán Acatenango • Días 5 y 6: Lago Atitlán • Día 7: Excursión a Chichicastenango • Días 8 y 9: Semuc Champey • Días 10, 11, y 12: Flores y Tikal • Días 13 y 14: Río Dulce y Lívingston • Día 15: Regreso a Ciudad de Guatemala Días 1 y 2: Antigua Es muy posible que tu vuelo aterrice en Ciudad de Guatemala, pero, al no ser una ciudad a la que sacarle mucho jugo, nuestra recomendación es que cojas un shuttle o un Uber para ir directamente a Antigua. Esta, que, posiblemente, es una de las urbes más bonitas que ver en Centroamérica, es una puerta de entrada fabulosa al país y se ubica a solo 50 minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora. Además de ser una de las más seguras de Guate, Antigua es una ciudad con centenas de edificios de arquitectura colonial que te dejará boquiabierto. Ya solo pasear por sus calles empedradas y flanqueadas con casas de colores te enamorará, pero a ellas se les añade un interesantísimo mercado repleto de artesanías y puestos de comida donde probar tus primeras delicias guatemaltecas por poco dinero. Antigua está, además, rodeada por volcanes. Casi dominándolo está el Volcán de Agua, que se puede ver perfectamente desde el mirador del Cerro de la Cruz. Pero es que a pocos kilómetros está el Volcán de Fuego, que sigue expulsando lava cada día y del que te hablaremos a continuación. Finalmente, no dejes de aprovechar la gran oferta gastronómica y cultural de esta primera parada de tu itinerario de 15 días por Guatemala. En Antigua viven muchísimos expatriados y nómadas digitales, así que siempre encontrarás algo que hacer. Desde nuestra perspectiva, lo más interesante es probar siempre que puedas el café de origen en una de sus decenas de cafeterías. Por si no lo sabías, el de esta zona es uno de los mejores del mundo gracias a los suelos fértiles de las faldas de los volcanes. En sitios como Fat Cat Coffee House, Coffea y Alegría Café saben muy bien lo que hacen. Días 3 y 4: Excursión al volcán Acatenango Para estos días viene el plato fuerte de tu ruta por Guatemala en 15 días: subir a la cima del Volcán Acatenango para disfrutar del volcán de Fuego expulsando lava, ¿qué te parece el plan? El esfuerzo no es poco, ya que tendrás que subir hasta unos 4.000 metros con un desnivel de aproximadamente 1.800 en un solo día, pero la recompensa es mayúscula. El recorrido de subida te llevará casi todo el día, ya que se hace con calma, haciendo varias paradas, pero dormirás en tienda de campaña en la cima para disfrutar de una de las postales más brutales de tu vida: un volcán expulsando lava desde muy cerca. El día 4 de tu itinerario por Guatemala será para ver el amanecer desde el Acatenango, descender tranquilamente hacia Antigua y trasladarte al lago Atitlán en un shuttle. Es totalmente factible hacerlo todo en una misma jornada. Días 5 y 6: Lago Atitlán Una ruta por Guatemala de 2 semanas no estaría completa sin visitar este emblemático lago rodeado de volcanes y con varios pueblos a su alrededor con tradiciones y cultura propias y sumamente interesantes. El lago Atitlán ofrece múltiples posibilidades, desde senderismo hasta paseos en barco pasando por retiros de yoga o visitas a las diferentes poblaciones que lo rodean. Aun así, lo más importante es elegir tu base para los siguientes días según los planes que tengas en mente. San Marcos es el pueblo más “hippie”, repleto de extranjeros que buscan hacer yoga o meditación, pero también para los más fiesteros; Panajachel es la “capital” del lago, así que es más ruidosa, pero está mejor conectada y tiene una oferta de alojamiento más variada; San Pedro La Laguna es algo intermedio entre los dos anteriores y es accesible por carretera; y, nuestro favorito, San Juan La Laguna, que, aunque turístico, todavía conserva esa “esencia” de pueblo del lago y con alojamientos chulos junto a su orilla. Aunque pueda parecer lioso, todos estos pueblos están conectados por lanchas públicas, así que no tendrás mucho problema en este sentido. Día 7: Excursión a Chichicastenango El mercado más interesante que puedes ver durante tu itinerario por Guatemala es el de Chichicastenango, ubicado a apenas 45’-1 hora del lago Atitlán (según el pueblo en el que te encuentres). El de “Chichi” se celebra cada jueves y domingo, cuando es una auténtica amalgama de colores gracias a las artesanías, frutas y verduras que allí se venden, pero también por los colores de los huipiles de sus habitantes y los de municipios colindantes que se reúnen. Además, la visita a este pueblo maya resulta interesante no solo por el mercado, sino por ahondar en la cultura guatemalteca en la Iglesia de Santo Tomás, el cementerio o el cerro de Pascual Abaj. Podrás visitar Chichi fácilmente desde el lago Atitlán, pues casi en cualquier hotel organizan el transporte de ida y vuelta en los días de mercado. Como tienes 3 días en el lago, recuerda hacer coincidir tu visita con un jueves o un domingo. Días 8 y 9: Semuc Champey El día 8 de tu viaje por Guatemala en 15 días será básicamente de traslados, pero te prometemos que merecerá la pena. Desde Panajachel a Laquín, la base para explorar otra de las maravillas naturales de este país, Semuc Champey, tienes unas 12 horas de recorrido en shuttle. Puedes explorar la opción de hacerlo de noche, aunque ya dependerá de tus gustos y la disponibilidad, puesto que hay tramos de las carreteras sin asfaltar. “Donde el río se esconde bajo las piedras”, que es lo que significa Semuc Champey en maya, es un espectacular monumento natural. Un conjunto de pozas de color turquesa formada por el paso del río Cahabón que te encantará tanto desde el mirador como dentro de ellas, ya que es posible darte un chapuzón. Si tienes tiempo, no dudes en dar un paseo por Laquín, un pueblo que, aunque cada vez más turístico, todavía conserva ese saborcillo local que tanto nos gusta. Días 10, 11, y 12: Flores y Tikal Después de disfrutar de Semuc Champey, es hora de ponerse de nuevo en marcha y montarte en una de las furgonetas compartidas que se dirigen a Flores. Hazte a la idea de que el recorrido dura entre 7 y 10 horas, según la velocidad que lleve y el número de paradas que se hagan, así que es mejor que elijas un asiento cómodo. Si llegas pronto a Flores, el día 10 podrás disfrutar de un paseo por esta isla en el corazón del lago Petén. De otra manera, descansa, que los próximos dos días de tu itinerario por Guatemala vienen fuertes. Nuestra recomendación es que hagas dos excursiones guiadas a Tikal y Yaxhá. El primero es uno de los principales yacimientos arqueológicos de la civilización maya precolombina, al nivel de Chichén Itzá, Calakmul y Paleque, algunas de las ruinas mayas en México más importantes. Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, Tikal está situada en medio de la selva tropical, por lo que, además de admirar sus construcciones, entre las que destaca el Templo del Gran Jaguar en la Gran Plaza, tienes muchas posibilidades de avistar muchísimas especies de aves y monos. Con (mucha) suerte quizás ves al huidizo quetzal. En cuanto a Yaxhá, si bien no es tan impresionante como Tikal, visitar la que fue la capital de un extenso territorio que dominó la parte noreste de Petén también merece la pena. Puedes dedicar una parte del día 11 o 12 (a poder ser, al atardecer) y pasar el resto del tiempo disfrutando de Flores y dando un paseo por el lago. Días 13 y 14: Río Dulce y Lívingston Para redondear el itinerario de viaje por Guatemala de 15 días, te aconsejamos que visites un pedacito del Caribe guatemalteco y te dirijas a Río Dulce. Muy cerquita de Belice, aquí descubrirás una Guatemala distinta a la que has visto hasta ahora y también podrás acercarte un poco a la cultura garífuna en Lívingston. Desde Flores hasta aquí tienes unas 4 o 5 horas en furgoneta compartida y, para que vayas planificando, unas 7 u 8 hasta Ciudad de Guatemala. Nuestra recomendación es que hagas base en Río Dulce, donde encontrarás coquetos alojamientos junto al lago Izabal. Desde aquí podrás hacer excursiones para avistar manatíes, disfrutar de cascadas, visitar el Castillo de San Felipe y, sobre todo, hacer un recorrido por el lago y el cañón de Río Dulce. Día 15: Regreso a Ciudad de Guatemala Y, con pena, acabamos esta ruta por Guatemala en 2 semanas trasladándonos hacia la capital, donde te espera tu vuelo de vuelta a casa o, ¿quién sabe?, hacia otro destino. Mapa del itinerario de viaje por Guatemala en 15 días Para que lo veas de una forma más clara, hemos preparado un mapa con el itinerario de viaje por Guatemala en 15 días del que te hemos hablado: Alternativas a esta ruta de 15 días por Guatemala Esta era solo una propuesta de viaje de 15 días por Guatemala, pero realmente podrías hacer un viaje distinto según tus gustos. Por ejemplo, en lugar de ir a Río Dulce, podrías ir a Quetzaltenango o Xela y, desde ahí, también explorar San Andrés Xecul y las Fuentes Georginas. En caso de que tengas un presupuesto mayor, otra idea es ir de Laquín (Semuc Champey) a Río Dulce y acabar el viaje en Flores para, desde ahí, volar a Ciudad de Guatemala. Desde Laquín a Río Dulce tienes unas 9 o 10 horas de recorrido. Como te comentábamos al inicio de esta ruta de 2 semanas por Guatemala, también podrías hacer un viaje más relajado prescindiendo de alguna parada. Es decir, podrías no hacer base en el lago Atitlán y hacer una excursión de un día desde Antigua (algunas también van a Chichicastenango) o prescindir de la zona de Río Dulce y así estar más tiempo en otros lugares. 10 días en Guatemala Si tienes unos cuantos días menos para viajar a Guatemala, nosotros eliminaríamos de la ruta de 15 días la parte de Río Dulce y Semuc Champey. Son dos destinos increíbles, pero, si hay que priorizar, lo demás es mucho más interesante o representativo del país. En este caso, si tienes 10 días en Guatemala, después de visitar el Lago Atitlán y Chichi, iríamos directamente a Flores y finalizaríamos el viaje en Ciudad de Guatemala, a la cual puedes regresar en avión. Otra alternativa podría ser prescindir de Río Dulce y el Acatenango (si es que no te ves con energías para subir). Así, lo que haríamos sería ir de Atitlán a Laquin y luego a Flores. 7 días en Guatemala En el caso de que solo tengas una semana en Guatemala, haríamos este recorrido: • Días 1 y 2: Antigua • Día 3: Acatenango • Día 4: vuelta del Acatenango y traslado a Atitlán • Día 5: Lago Atitlán • Días 6 y 7: Flores y Tikal Para que te cunda más el tiempo, lo propio sería ir y volver a Flores en avión desde Ciudad de Guatemala. ¿Preparado para planificar tu propia ruta por Guatemala? Esperamos que sí, pero si tienes cualquier duda o sugerencia, te leemos encantados en los comentarios.

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Qué ver en Islandia, 10 imprescindibles

Qué ver en Islandia, 10 imprescindibles

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Cuando disfrutas de las muchas cosas que ver en Islandia, te das cuenta de que no estás realizando un viaje cualquiera. Esa isla-país es una tierra mágica y poderosa, donde el agua, el hielo y el fuego se mezclan con la mitología popular para crear un espectáculo sensorial difícil de igualar. Cuenta la leyenda que fue el navegante griego Piteas el primero que divisó los contornos de Islandia mientras se aventuraba por las aguas desconocidas de la vieja Europa septentrional. La llamó Thule e imaginó que estaba habitada por seres mitológicos. Los eremitas irlandeses poblarían las islas Vestland – situadas a unos kilómetros del extremo sur del país – hasta la llegada, en el siglo IX, de los verdaderos colonizadores de Islandia: los vikingos escandinavos. Estos bravos navegantes no sabían que habían desembarcado en un pedazo de tierra de increíble belleza, la cual había emergido de las aguas gracias a la fricción de las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia. Una tierra que exige una gran resistencia a quien quiera vivir en ella, pero que, a cambio, regala un sinfín de cascadas, volcanes, glaciares, lagos, ríos y otros espectáculos naturales que te hacen sentir completamente vivo y en total conexión con la Madre Naturaleza. Ponte al volante de tu coche o autocaravana y recorre con nosotros los mejores lugares que ver en Islandia. 1. Reikiavik La gran mayoría de los viajes para admirar las mejores cosas que ver en Islandia suelen comenzar en Reikiavik. La capital islandesa es una urbe pequeña y manejable que esconde una cultura e idiosincrasia realmente eclécticas. Aquí encontrarás interesantes museos – como el Museo Nacional de Islandia o la curiosa Faloteca de Islandia, en el que se exhiben casi 300 penes de cerca de un centenar de animales -, fascinantes murales de arte urbano, pubs de todo tipo, buenos restaurantes, parques, lagos, mágicas librerías (¿sabías que los islandeses son los que más leen en el mundo?), mercadillos, el puerto y mucho más. Te aconsejamos que dediques al menos un día completo para empaparte bien de la capital islandesa. 2. Península de Snaefellsnes Si no dispones del tiempo suficiente para dar la vuelta completa a la isla, visitar Snaefellsnes es lo mejor que hacer en Islandia. Al recorrer esta península que se halla en el oeste del país, conseguirás ver un magnífico representante de cada uno de los atractivos naturales que ver en Islandia. El protagonista principal de Snaefellsnes es el volcán homónimo, célebre por aparecer en la novela de Julio Verne, ‘Viaje al centro de la Tierra’ (1864). Esa era, en la imaginación del literato francés, la puerta de acceso al centro de nuestro planeta. Puedes comenzar tu recorrido en Stykkishólmur, un pequeño pueblo pesquero cuyo tranquilo ritmo de vida sólo es alterado por las tormentas que le lanzan los antiguos dioses vikingos. Algo más al oeste, la montaña de Kirkjufell – famosa por aparecer, como tantos otros lugares de Islandia, en la serie de HBO, ‘Juego de Tronos’ – es uno de los iconos del país. Junto a esta extraña elevación hay una bella cascada. Desde lo alto del perfecto cráter de Saxhöll se divisa una vasta llanura cubierta por roca volcánica y ese musgo islandés al que se le otorgan propiedades curativas. La planicie muere en el mar, donde la bellísima playa de Djupalonssandur merece ser vista a ras de suelo y desde el sendero aéreo que la conecta con la pequeña bahía de Dritvík. Y, por supuesto, puedes intentar escalar a la congelada cima del volcán Snaefellsnes. Un mito al alcance de muy pocos. 3. Cascada de Dettifoss Si quieres sentir el verdadero poder del agua, debes incluir la cascada de Dettifoss en los primeros puestos de los mejores lugares que ver en Islandia. Contemplar el espectáculo de la cascada más potente de Europa te deja sin palabras. Con una anchura de unos 100 metros, por ella se despeñan más de 400 metros cúbicos de agua por segundo, pudiendo llenar una piscina olímpica cada 3 segundos. Las aguas del río Jökulsá, cuya tonalidad gris delata su procedencia glaciar, regalan un salto de unos 45 metros antes de seguir su recorrido por un magnífico cañón. El sonido es atronador y la imagen totalmente hipnotizadora. 4. Playas de Vik Otro de los escenarios de ‘Juego de Tronos’ – y de ‘Katla’, la serie de Netflix – que ver en Islandia se encuentra en su extremo sur. Allí, cerca de la turística población de Vík, se encuentran las impactantes playas de arena negra de Reynisfjara y Dyrhólafjara. Las mejores vistas de la segunda las conseguirás desde el alto sobre el que se encuentra el faro de Dyrhólaey. También podrás contemplar dramáticos acantilados en cuyos recovecos rocosos anidan, entre mayo y agosto, los frailecillos. La playa de Reynisfjara pasa por ser la más bella de Islandia. Su arena negra – mezclada con piedrecillas -, el bravísimo océano (debes tener cuidado con las olas que invaden la playa, pues mueren turistas despistados con cierta frecuencia), la verde montaña y las cuevas de roca basáltica tienen la culpa de ello. 5. Glaciar Vatnajökull El glaciar Vatnajökull – segundo mayor de Europa, ocupando más de un 8% de la superficie de Islandia – es uno de esos lugares que te hacen creer que existe un ente superior capaz de concebir una belleza que sobrepasa nuestra imaginación. Esa inmensa masa de hielo se encuentra en el sureste del país y en ella se pueden realizar algunas de las actividades más divertidas que hacer en Islandia, como caminar sobre hielo, conducir una moto de nieve o explorar intrigantes cuevas de hielo. Si prefieres practicar el senderismo en verdes terrenos con vistas a algunas lenguas del vasto glaciar, te recomendamos que visites el Parque Nacional de Skaftafell. Allí encontrarás diversas rutas para todos los niveles. La que lleva a la cascada de Svartifoss es especialmente bonita y sencilla. 6. Fauna islandesa Otra de las mejores cosas que hacer en Islandia es admirar su peculiar fauna. En un país en el que tan sólo habitan unas 370.000 personas, es la naturaleza la que prima sobre el hombre. En las zonas remotas de la isla es habitual encontrar zorros árticos, un animal escurridizo y elegante que se alimenta de pequeños animales, aves y algo de carroña. También podrás admirar ballenas, sobre todo entre mayo y septiembre, en varios puntos del país, destacando la pequeña y pintoresca población norteña de Húsavík. Mientras, es habitual ver focas durante todo el año, sobre todo en la parte norte y los remotos fiordos del oeste. Si te gustan las aves, entre mayo y mediados de agosto podrás encontrar frailecillos. Los charranes árticos y fulmares son otras especies habituales. 7. Lago Jökulsárlón El lago Jökulsárlón es uno de los paisajes más impresionantes que ver en Islandia. Con una imponente pared de hielo como telón de fondo, este tranquilo lago glaciar sirve de lugar de recreo a las focas que vienen del cercano mar. Agua salada y dulce se hallan conectadas por un estrecho canal por el que desfilan, como almas en pena que han perdido la esperanza y las ataduras al mundo terrenal, inmensos bloques de hielo que acaban en el mar. La erosión marina descompone esos gigantes azulados, cuyas lágrimas heladas acaban depositándose en la negruzca playa conocida con el nombre de Diamond Beach. 8. Círculo Dorado Aunque es el recorrido más turístico que puedes encontrar en el país, el Círculo Dorado– o Círculo de Oro – es uno de los imprescindibles que ver en Islandia. En él hallarás tres lugares muy diferentes entre sí. Por un lado, se encuentra Thingvellir. Allí encontrarás el punto en el que mejor se puede observar la confluencia de las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia. Múltiples grietas rocosas se abren en el suelo. Algunas de ellas se hallan ocupadas por vegetación, mientras que otras albergan agua, como la de Silfra, donde se puede realizar una de las inmersiones más especiales de Europa. Thingvellir también es uno de los mejores lugares que ver en Islandia desde el punto de vista histórico, pues allí se reunía el Althing, el parlamento más antiguo del mundo. La segunda parada te lleva a conocer Geysir. De esa población deriva el nombre de “géiser”. En un pequeño recinto compuesto por lagunas de agua caliente, podrás admirar el salto del chorro de agua hirviendo llamado Strokkur. Explosiona cada 5-7 minutos, alcanzando una altura de hasta 35-40 metros. La última visita del Círculo Dorado es la maravillosa cascada de Gullfoss. Es una de las más bellas del país. Aquí, el agua salta varios escalones antes de precipitarse en una grieta de unos 32 metros de profundidad y perderse de vista. Además, Gullfoss existe, a día de hoy, gracias a Sigrídur Tómasdóttir, considerada la primera luchadora medioambiental. Ella consiguió salvar la cascada al oponerse a la construcción de una presa a principios del siglo XX. 9. Fiordos del Oeste Si quieres sentir la naturaleza en su estado más salvaje, debes adentrarte en los fiordos del oeste de Islandia. Allí encontrarás los acantilados más impresionantes del país (Látrabjarg), una espectacular playa de arena dorada con tintes rojizos (Raudasandur) y la cascada de Dynjandi, que no se parece a ninguna otra del país. Sin embargo, te recomendamos este lugar porque aquí podrás disfrutar de una de las mejores cosas que hacer en Islandia: explorar carreteras y pistas en total soledad. Es una zona apenas poblada en la que sentirás ganas de detenerte a admirar el paisaje casi en cada recodo. 10. Lago Mývatn Acabamos nuestro viaje por los imprescindibles que ver en Islandia en el lago Mývatn. No debes dejar que su nombre (que significa “Lago de las moscas” en español) te eche para atrás. La zona del lago Mývatn es una de las más activas, desde el punto de vista geotérmico, del país. Entorno a su espejo de agua encontrarás el grandísimo cráter de Hverfell (de 1 km de diámetro y originado hace más de 2.500 años); el romántico bosque de Hofdi; el vasto campo de lava de Leirhnjúkur, sobre el que puedes caminar mientras crees que estás en el Mordor de Tolkien; el cráter Viti, con su laguna azul turquesa; las coloridas pozas sulfúricas de Námafjall; y los agradables baños termales de Mývatn, donde podrás tomarte un descanso en este espectacular viaje por uno de los países más impresionantes del mundo. ¿Qué te han parecido estos planazos que hacer en Islandia? Seguro que te ayudan a exprimir tu viaje al máximo. Además, para que la experiencia sea perfecta, te hemos preparado estas 3 guías detalladas que no quieres perderte: • Documentos y requisitos para viajar a Islandia • El mejor seguro de viaje a Islandia • Consejos para viajar a Islandia Artículo escrito y fotos tomadas por David Escribano, de Viajablog

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Chile, el país que lo tiene todo en Sudamérica

Chile, el país que lo tiene todo en Sudamérica

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Si eres futbolero – o futbolera – y alguien te menciona al “fideo de Sudamérica”, es probable que, sobre todo tras la victoria de Argentina en el pasado mundial de Catar, pienses en Angelo Di María, ese extremo izquierdo desequilibrante que, gracias a una segunda juventud, realizó un mundial impecable, ayudando a Argentina a levantar el tan preciado trofeo. Di María es conocido, mundialmente, como “El Fideo”. Pero no. Cuando hablamos de viajes, el “fideo de Sudamérica” no es otro que Chile. Ese país de morfología alargada y estrecha, que aparece apocado y presionado por las bravas aguas del Pacífico y la imponente muralla pétrea de los Andes, ha sido, históricamente, uno de los olvidados – turísticamente hablando – de Sudamérica. Sin embargo, durante las últimas décadas la situación ha ido cambiando, posicionándose, en cuanto a número de visitantes anuales, en tercer lugar y muy cerca de Argentina y Brasil, que son los dos únicos países de la zona que le superan. Por fin se hace justicia con un país que muestra una diversidad paisajística, cultural y gastronómica que logra que vivas varios viajes dentro de uno mismo. He visitado Chile en tres ocasiones, recorriéndolo de punta a punta. En mi mochila, y en mi memoria, guardo recuerdos increíbles de los grandes momentos vividos allí. He tenido la suerte de asistir a una boda chilena; de conocer mitos y leyendas de otros tiempos; de hacer nuevos amigos de por vida; de probar platos cocinados de una manera ancestral; de aprender sobre la fascinante, y dura, historia de un país desconocido e intrigante; y de admirar unos paisajes que aún hoy regresan a mi mente en esos momentos en los que la vida me parece algo anodina y vulgar. Recorrer Chile es una experiencia viajera que no te puedes perder. Chile de Norte a Sur: un mosaico paisajístico sin igual Lo que más me fascinó de Chile es su gran diversidad de paisajes. Lo reconozco: soy más de campo que las amapolas. Eso no quiere decir que no disfrute de las ciudades, de sus murales de arte urbano; de sus concurridas plazas; de sus mercadillos – lugares siempre interesantes para descubrir la vida local -; de sus obras de teatro o conciertos; de sus monumentos; de sus “terraceos” y su marcha nocturna… En definitiva, de todo lo que conlleva la civilización occidental. Sin embargo, me siento más cómodo en la naturaleza. Las montañas, bosques, lagos, glaciares, desiertos, ríos, playas, praderas y campos me atraen con la fuerza de mil imanes. Siendo así, es normal que me sintiera feliz en Chile, donde encontré una diversidad paisajística que es complicado hallar en muchas partes del mundo. Ese fideo sudamericano se extiende desde los desiertos del norte hasta la deshabitada región patagónica meridional. Entre ambos polos opuestos, un mosaico que presenta una belleza natural tan sobrecogedora que parece la obra de un ente superior, o de un pintor loco que ha lanzado sus coloridas pinturas al azar sobre un lienzo. En el norte, el desierto de Atacama me produjo la inequívoca sensación que logran esas vastas extensiones de arena: me sentí insignificante y, plácidamente, perdido. Durante sus frías noches, la bóveda celestial se llenaba de un sinfín de estrellas que, sobre todo cuando no miraba, en una actitud como avergonzada o secretista, se lanzaban a una carrera sideral a la que muchos insisten en pedirle deseos irrealizables. Cerca de allí, pero algo más al sur, aparece cierto verdor en el Valle del Elqui. Aquí tienen su cuna varios buenos vinos chilenos, parte de los cuales probé en las interminables noches “carreteando” (salir de fiesta, en chileno) en Santiago. Precisamente, no lejos de la capital se encuentran las bellas playas oceánicas de Maitencillo. Allí, el agua del Pacífico es mucho más fría y más oscura que la de mi querido mar Mediterráneo. Cada brava ola que llega a la orilla te recuerda que eres tan sólo un invitado a ese paraíso de vastos arenales de aspecto salvaje. Algo más al sur, cerca de la pequeña localidad rústica de Pucón, es el río Trancura el que presenta aguas bravas. Allí viví la experiencia del rafting, aunque sigo teniendo clavada la espina de no haber probado esa actividad en el mítico Futaleufú. El Futaleufú es un río mestizo, naciendo en Argentina para morir en el chileno lago Yelcho. La parte chilena regala algunos de los mejores rápidos del mundo, de categoría V. Pero antes de llegar a él, aún tenemos que atravesar las tranquilas aguas del lago Llanquihue, en cuyas orillas reposan pueblos tan encantadores como Frutillar o Puerto Varas y en cuyo espejo de agua se refleja la imponente silueta del volcán Osorno. El Osorno parece ese volcán que todos hemos dibujado de pequeños, con su perfecta forma cónica en la cima y ese parche de hielo imperecedero coronándola. A pesar de su inaccesible aspecto, se puede ascender al cráter con excursiones organizadas. Desde esta zona se puede viajar a Puerto Montt, ciudad de la que parten los barcos que te acercan al archipiélago de Chiloé. Chiloé fue uno de los lugares que más me marcó durante mis viajes por Chile. La gente que habita estas islas azotadas permanentemente por el viento y el clima inestable parece hecha de otra pasta. De ellos te hablaré más tarde. Las islas de Chiloé te permiten comunicarte en primera persona con la madre naturaleza. Bosques y playas salvajes, dramáticos acantilados y leyendas mitológicas son los aderezos ideales para vivir una aventura memorable en ellas. Finalmente, la Patagonia chilena se me presentó en su esencia más pura cuando visité el Parque Nacional de las Torres del Paine. Si te gusta el senderismo, aquí te encontrarás en el paraíso. Podrás elegir entre varias rutas de distinta duración y dificultad. Yo escogí la mítica de la W, recorriendo parches boscosos, típicas tundras patagónicas y lagos glaciares antes de acabar la aventura en el mirador que da a las espectaculares Torres del Paine. Viajar seguro por Chile Como ves, se trata de un país sin parangón y mereces conocerlo sabiendo que, de principio a fin, estarás en las mejores manos. Un accidente recorriendo sus carreteras, un resbalón durante un trekking que derivara en un esguince, el mal de altura, algún alimento en mal estado que te causara problemas digestivos… se podría traducir en facturas de miles de euros en gastos médicos. En cambio, al contar con el mejor seguro de viaje a Chile tendrás garantizado el acceso a grandes especialistas sin tener que pagar nada de tu bolsillo. El IATI Mochilero es el mejor seguro para este destino y el que necesitas. Además de contar con un enorme colchón para gastos médicos que te asegura ser tratado en centros sanitarios de primer nivel, cuenta con otras coberturas enfocadas a un viaje como el tuyo. De esta manera estarás también cubierto en casos como robo, problemas con tu equipaje, incidentes con tus transportes y, entre muchas más, la tan costosa repatriación. Disfruta del viaje que mereces y hazte ahora con él: Su gente, otro de los tesoros de Chile Un país puede ser extremadamente bello, pero siempre nos faltará algo si no conseguimos conectar con la gente que lo puebla. Tras viajar por Chile durante meses, tuve la fortuna de conocer a gente impresionante. Es cierto que me abrió mucho las puertas el hecho de que uno de mis mejores amigos de la infancia viviese en Santiago de Chile y me invitara a su boda, pero luego viajé en solitario y descubrí la esencia de los chilenos. Según mi experiencia, los chilenos no son tan rápidos en la amistad, o tan abiertos, como los colombianos o los argentinos. Sin embargo, cuando por fin consigues penetrar esa primera capa superficial, si te muestras cercano y noble, conseguirás un amigo de por vida. Como suele suceder en casi todos lados, en las grandes ciudades, como Santiago de Chile o la Valparaíso que enamoró a Pablo Neruda, es más complicado conocer a gente. En ellas, el ritmo de vida es acelerado y el contacto superficial. Sin embargo, recuerdo mi experiencia en las islas de Chiloé como algo mágico. Allí me alojé – por pura casualidad, pues no había reservado nada y me recomendó el lugar el chico que controlaba los billetes en un autobús – en una granja que regentaba Emilia, una mujer robusta y ceñuda que hacía tiempo que había celebrado los cincuenta. Los primeros días intercambiamos las palabras justas para saber cómo se accionaba el agua caliente de la ducha y cuál era el camino hacia la mítica playa virgen de Cole Cole. Precisamente el día que realicé el trekking a la playa, al volver empapado, hambriento y desanimado, algo en Emilia se abrió y se convirtió, en poco más de una semana, en una auténtica madre en el exilio. Fue ella la que me dio la llave para descubrir el intenso mundo cultural chilota. Los habitantes de Chiloé son casi una raza aparte en Chile. Tienen sus propios platos típicos – como ese delicioso curanto que es cocinado bajo tierra -, sus propias costumbres y leyendas. Entre estas últimas, me quedo con la de El Caleuche. Emilia me la contó a la luz de un acogedor fuego. El Caleuche es un barco fantasma que navega las noches sin luna por el litoral del sur de Chile. Tripulado por brujos y fantasmas, en su iluminada cubierta se realizan bailes y suena la música. Algunos curiosos marineros se sienten atraídos por la algarabía y nunca más son vistos en el mundo de los vivos. Gastronomía y actividades al aire libre Paisajes impresionantes y buena gente. ¿Qué más se le puede pedir a Chile? Pues una rica gastronomía y poder realizar un sinfín de actividades. En cuanto a lo primero, los más de 6.000 kilómetros de costa que posee el país hace que Chile ofrezca muy buenos pescados y mariscos. Pero también los magníficos asados de carne chilenos sirven de gran excusa para organizar una reunión social. Algunos platos típicos de la mesa chilena son el pastel de choclo (maíz), las empanadas (de carne o verduras), el codillo de congrio, las machas a la parmesana (una variedad de almeja chilena que se hornea con queso parmesano) o la cazuela chilena (contundente sopa de verduras con carne y arroz, muy parecida al sancocho). Definitivamente, un foodie puede realizar un buen viaje gastronómico por Chile. Si eres más de experiencias al aire libre que de mantel en restaurante, no te preocupes. En Chile ascendí montañas, caminé por glaciares, descendí ríos bravos, me bañé en océanos y lagos, conduje quads por el desierto y volé en parapente. Fueron todas actividades emocionantes que me hicieron sentir muy vivo. Sin embargo, de aquellas semanas durante las que viajé por el fideo de Sudamérica me quedo con la profunda sensación de estar horadando una tierra ancestral, agradecida, pero también orgullosa y exigente, poblada por gente acogedora, hospitalaria, noble y, sobre todo, real. En los días en los que, como hoy, las gotas de lluvia resbalan por la ventana de la habitación en la que trabajo, aparto la mirada de la pantalla, cierro los ojos y recuerdo aquella isla perdida de Chiloé. Aquel atardecer en el que, apostado casi en el límite de un gran acantilado, contemplaba cómo olas de tres metros golpeaban con furia sus pétreas raíces. A lo lejos, en el horizonte, me pareció ver un buque de varios mástiles que avanzaba lentamente en contra del viento. Su cubierta se hallaba iluminada de forma fantasmagórica… Pero también irresistiblemente atractiva. Crónica viajera y fotos por David Escribano, de Viajablog. Sigue descubriendo Chile gracias a estas otras detalladas guías que no querrás perderte: • Cuál es el mejor seguro de viaje a Chile • Requisitos y documentos para viajar a Chile

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Qué ver y qué hacer en Seúl, Corea del Sur

Qué ver y qué hacer en Seúl, Corea del Sur

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Hay tanto que ver y que hacer en Seúl que es normal que no sepas ni por dónde empezar. La capital de la República de Corea o Corea del Sur es una auténtica caja de sorpresas, ya que no es tan conocida como otras metrópolis asiáticas como Tokio, Pekín o Shanghái. Sin la más mínima duda, recorrerla durante unos días es uno de los imprescindibles que hacer en Corea del Sur. Un impresionante skyline, decenas de barrios interesantes, miles de restaurantes para degustar una deliciosa gastronomía, palacios y templos, trillones de tiendas de cosmética coreana… Hay muchísimo que visitar en Seúl y en IATI te vamos a resumir lo que no te puedes perder. ¡Annyeonghaseyo, hola, Seúl! 1. Los mejores palacios que ver en Seúl Empezamos por la parte más tradicional que ver en Seúl, los espectaculares palacios construidos durante la dinastía Joseon, la más importante y larga de la historia de Corea. Te recomendamos que los visites todos o, al menos, los cuatro primeros de los que te vamos a hablar. No te asustes si llevas el presupuesto algo más ajustado, existe una entrada combinada (unos 7€) para verlos todos, que te saldrá muy a cuenta y te permitirá ahorrar. Aquí te contamos un poco más sobre ellos: • Gyeongbokgung: el “Palacio de la Bendición Feliz” es el principal que visitar en Seúl y, probablemente, el más bonito de todos gracias a su majestuosa puerta principal y una extensión de unas 50 hectáreas en las que se puede disfrutar de preciosos jardines. Cuando vayas, seguramente esté lleno de gente vestida con el traje tradicional (el hanbok), ya que se puede alquilar en los alrededores, dándole un aire más auténtico. • Changdeoggung: es el segundo palacio más importante tras el anterior, con un maravilloso jardín, el de Huwon, que se debe visitar con un guía. En él se encuentran árboles con más de 3 siglos de antigüedad, un estanque y un pabellón exquisitamente alineados. • Changgyeonggung: este fue originalmente el palacio de verano del emperador Goryeo, pero luego se convirtió en una residencia oficial. A pesar de que quedó muy dañado durante la ocupación japonesa, merece la pena visitarlo porque, además, está al lado del anterior. • Deoksugung: “el Palacio de la Longevidad Virtuosa” es otro de los palacios importantes que ver en Seúl y tiene el plus de que en él se celebra el cambio de la Guardia Real de martes a domingos a las 11h, 14h y 15h30. • Gyeonghuigung: sirvió como palacio secundario del rey durante la invasión japonesa, aunque llegó a tener más de 100 salones y un puente que lo conectaba con el Palacio Deoksugung. 2. Bukchon Hanok Village, un imprescindible que visitar en Seúl Ya verás que en la capital surcoreana hay un montón de barrios con modernos edificios, pero, siguiendo con lo tradicional, algo que hacer en Seúl sí o sí es dar un paseo por Bukchon Hanok Village. Este es un barrio lleno de casas tradicionales, los hanoks, con sus preciosos tejados típicos. Estos eran propiedad de familiares de la realeza o de funcionarios públicos importantes que quería residir cerca de los palacios. En estos momentos, son propiedad también de gente adinerada. Aunque las antiguas casas tenían más de 600 años y eran de madera, las que se pueden ver a día de hoy son de cemento para su mejor conservación. Por suerte, siguen en pie, ya que estaba previsto que las derrumbaran y finalmente no se hizo debido a las protestas vecinales. A día de hoy, dar un paseo por aquí es algo imprescindible que hacer en Seúl para disfrutar de los contrastes de estos bonitos edificios con los altísimos rascacielos. Te recomendamos perderte un poco por los callejones, curiosear en sus tiendas o hacer alguna paradita para comer. Viajar seguro por Seúl Los planes en esta ciudad, como ya estás viendo, son de lo más variados. Y, para disfrutarla al máximo, se hace indispensable contar con el mejor seguro de viaje a Corea del Sur. Un resbalón paseando por el centro de Seúl que se complicara, algún alimento picante que te causara problemas digestivos o cualquier enfermedad inesperada, te podría suponer afrontar facturas de miles de euros en gastos médicos. En cambio, con tu seguro, tendrás acceso a los mejores especialistas sin tener que pagar nada de tu bolsillo. El IATI Estrella es el mejor para este destino. Además de ese enorme colchón para gastos sanitarios , cuidará de ti de inicio a fin del viaje gracias a coberturas enfocadas a casos como robo, incidentes con tus vuelos, problemas con tu equipaje o, entre muchos otros, si tuvieras que ser repatriado. Goza del viaje que mereces y hazte ahora con tu seguro: 3. N Seoul Tower Como macro-ciudad, una de las cosas interesantes que hacer en Seúl es, simplemente, contemplarla desde las alturas y admirar su inmensidad. Uno de los puntos más conocidos para hacerlo es la N Seoul Tower, una torre de comunicaciones ubicada en el Parque Namsan, en la cima de una montaña. Es, por eso, que su punto más alto se sitúa a 479,7 metros sobre el nivel del mar, regalando una panorámica de Seúl maravillosa. Hay cuatro plataformas de observación, la última con un restaurante giratorio. Además, te recomendamos visitar los baños, que, como habrás imaginado, también te regala unas vistas geniales mientras haces tus “necesidades fisiológicas” (ya verás de lo que hablamos). Para llegar, puedes caminar (ojo con la subida), coger el bus o, la opción más pintoresca y común, subirte al Teleférico de Namsan. Por cierto, si te gusta eso de las alturas, también puedes reservar en el restaurante Top Cloud 23, ubicado en la planta 23 de la espectacular Samsung Jongro Tower. 4. Pasear por Cheonggyecheon Cuesta creer que esta zona antes estaba protagonizada por un arroyo bastante sucio, que, para prevenir la expansión de enfermedades, se convirtió en una fea carretera… Ahora es un agradable paseo en el centro de Seúl con un pequeño río (limpio) con amplias zonas para sentarse. Es bastante común verlo animado con gente practicando deporte, caminando o sentados tomando un café o comiendo algo de alguna de las tiendas de los alrededores. Sin duda, te recomendamos que lo incluyas en tu lista de lugares que ver en Seúl. 5. Los museos más interesantes que ver en Seúl Entre los grandes atractivos de la capital de Corea del Sur está la enormísima oferta cultural que posee. Como hay tantos museos, hemos decidido concentrar los más importantes que visitar en Seúl a continuación: • Museo Nacional de Corea: con más de 300.000 objetos, en él podrás aprender sobre la historia del país desde la prehistoria hasta la actualidad. La entrada es gratis. • Museo de Arte Moderno y Contemporáneo (MMCA): si te gusta este tipo de arte, no te vas a arrepentir. Además, el museo está situado en un edificio espectacular. • Memorial de la Guerra de Corea: otro museo gratuito que te ayudará a entender mejor la historia bélica del país, desde la ocupación japonesa hasta todo el pasado y presente con Corea del Norte. 6. Descubrir los mejores barrios de la ciudad Templos, mercados, palacios, miradores… Sí, todos esos son obligatorios que ver en Seúl, pero realmente lo que te acabará enamorando de la ciudad son sus barrios, ver el día a día de la gente, sus tradiciones, gustos, las tiendecitas, cafeterías o restaurantes… En definitiva, te recomendamos encarecidamente que te des un paseo por los siguientes y que lo hagas con los ojos bien abiertos: • Gangnam: a no ser que estuvieses metido en un búnker, raro será que no escuchases la canción de Gangnam style de PSY cuando sonaba por todos lados y nos arrancábamos a bailar la famosa coreografía. Pues la letra de esta hablaba de lo pijísimo que es este barrio y la gente que se mueve por él. Rascacielos, discotecas, tiendas de moda de altísimo nivel… Merece la pena caminar un ratito por él para ver el Seúl más chic. • Hongdae: el barrio universitario de Seúl, mucho más económico que el anterior y lleno de bares, restaurantes de barbacoa coreana, música callejera… En definitiva, tu sitio para salir a cenar o tomar unos tragos del famoso soju. • Ikseodong: muy parecido al de Bukchon Hanok Village, con casitas tradicionales, pero algo menos turístico. • Itaewon: es, posiblemente, la zona más multicultural de Seúl, con un aire hípster que nos gusta mucho. Encontrarás un montón de tiendas de ropa vintage, cafeterías con café de especialidad (los surcoreanos sienten una auténtica euforia por él) y, sobre todo, una gran oferta de ocio nocturno. • Myeongdong: el barrio más céntrico y comercial y, por tanto, pasear por aquí es algo imprescindible que hacer en Seúl. Aquí notarás la locura por la cosmética de los surcoreanos, ¡hay tiendas por todos lados! • Jogno: algo similar a Hongdae, pero menos conocido. Está lleno de pequeñas callejuelas con puestecitos de comida. ¡Súper auténtico! 7. Los mejores templos de Seúl Como seguro que ya imaginabas, otra cosa que hacer en Seúl es visitar alguno de sus muchos templos budistas, la religión mayoritaria de Corea del Sur. El más importante es el Templo Jogyesa. El edificio original databa del siglo XIV, pero fue destruido durante un incendio y el actual es de 1910. Al ser uno de los principales del país, es bastante común encontrarse alguna celebración budista. La entrada es gratuita y queda muy cerca del Palacio Gyeongbokgung, así que no tienes excusa para visitarlo. Por otro lado, el Templo Bongeunsa está en el famoso barrio de Gangnam. Por ello, sorprende mucho encontrar un lugar así entre tantos rascacielos. Aunque el templo fue levantado a finales del siglo VIII, los edificios que podemos ver hoy en día son muy recientes, ya que quedó muy dañado durante la Guerra de Corea. 8. DDP │ Dongdaemun Design Plaza Los amantes de la arquitectura alucinarán con la Dongdaemun Design Plaza (DDP), posiblemente la plaza más impresionante que visitar en Seúl. Fue diseñada por Zaha Hadid, quien fue una de las arquitectas más importantes del siglo XXI y la primera y única mujer en conseguir el premio Pritzker, algo así como el Nobel de la arquitectura. Esta obra maestra es un gran complejo cultural caracterizado por su revestimiento metálico, para el que se usaron unas 45.000 bandejas de aluminio con diferentes formas y texturas. Esto hace que el edificio cambie totalmente según el día que haga y la iluminación que se le dé. 9. La Muralla de Corea o de Seúl Aunque no se puede comparar con la espectacular Gran Muralla China, sus vecinos también tienen los restos de la antigua muralla defensiva de la ciudad. Esta rodeaba la ciudad durante el período Joseon y se construyó siguiendo los montes Inwangsan, Baegaksan (Bugaksan), Naksan y Namsan. Tiene una extensión de algo más de 18 kilómetros y tiene varios tramos: Baegak, Naksan, Heunginjimun, Namsan (Mokmyeoksan), Sungnyemun e Inwangsan. Los anteriores se pueden recorrer perfectamente a pie y es un paseo muy habitual para los habitantes que quieren estirar las piernas. Si te animas, tú también puedes hacer uno. Puedes ver la duración estimada y distancia aquí. 10. Visitar mercados, algo obligatorio que hacer en Seúl ¿Qué sería de una ciudad asiática sin sus mercados? Por supuesto, otra de las cosas que hacer en Seúl es cotillear los más importantes. El que no te puedes perder, sin ninguna duda, es el Gwangjang Market con más de 5.000 tiendas de todo tipo, incluyendo puestos de comida, pero también de artesanías, ropa o medicinas tradicionales coreanas. Otro muy conocido, sobre todo si buscas ropa coreana, es el Namdaemun Market, el más grande y más antiguo de Corea del Sur, ya que data de 1414. Finalmente, aunque ya algo turístico, está el Tongin Market, interesante para la hora de comer. En él se pueden encontrar unos 70 puestos de comida típica surcoreana y tiene un sistema curioso de ir llenando tu bandeja parando en ellos y pagando con unas monedas especiales. 11. Cotillear la Biblioteca Starfield Si buscas lugares instagrammeables que ver en Seúl o eres un amante de los libros, esta biblioteca situada en Gangnam te va a alucinar. Se trata de una biblioteca única, con más de 50.000 ejemplares expuestos en estanterías de 13 metros de altura. Además, está ubicada en el centro comercial Starfield COEX, sin ningún tipo de barrera física o pared que la separe del resto de tiendas. La biblioteca ocupa una superficie de 2.800 metros cuadrados y, por supuesto, escritorios para sentarse a leer o estudiar. Como imaginarás es un lugar muy fotogénico al que echar un vistazo y, además, es común que se celebren cantidad de eventos culturales. 12. Terminar el día en una sauna coreana No podíamos acabar esta lista de cosas que hacer en Seúl sin “obligarte” a disfrutar de una sauna coreana o jjimjilbang. Haznos caso, es una auténtica vivencia en toda regla, un acto social en sí mismo e, incluso, un sitio donde pasar la noche o el día entero porque el acceso es por 24 horas y suelen estar abiertas en todo momento. De hecho, es un lugar habitual para irte después de una fiesta para pasar la resaca o, incluso, para echar la noche entera. En las saunas coreanas hay absolutamente de todo y no nos quedamos cortos. En las zonas de baño, separadas por sexo, tienes sauna, baño turco, piscinas a diferentes temperaturas, duchas típicas coreanas donde la gente se sienta a charlar mientras se frotan bien la piel, salas de masajes o de exfoliación (es súper curioso ver cómo hacen esto último), etc. Y también hay zonas comunes para hombres y mujeres con restaurantes, salas de relajación de todo tipo, espacios para dormir hasta con cápsulas individuales, gimnasio, zona de tv, zona de videojuegos, guarderías, salones de cosmética y todo lo que se te ocurra. Por supuesto, también disponen de una parte con taquillas para dejar tus pertenencias y cambiarte, ya que te darán la “ropa oficial” de la sauna coreana. Es muy curioso ver cómo todo el mundo va vestido igual. Además, tendrás una pulsera para abrir tu taquilla, pero también pagar todos los servicios que consumas dentro. Entre los jjimjilbang más conocidos que visitar en Seúl están The Spa in Garden 5, Itaewon Land Spa o Golden Spa. En cuanto al precio, te sorprenderás, ya que la mayoría cuesta menos de 15€. Excursiones que hacer desde Seúl Por supuesto, si tienes más tiempo, hay un montón de lugares que visitar desde Seúl. Entre las excursiones más conocidas tienes: • DMZ: esta es la “Zona Desmilitarizada” que hay entre Corea del Sur y Corea del Norte. Sirvió como lugar para que los líderes tuvieran conversaciones. Solo se puede visitar en un tour organizado. • Bukhansan National Park: este parque natural cercano a la ciudad es uno de los destinos de senderismo más famosos de todo Corea y cada fin de semana es frecuentado por miles de personas con ganas de caminar y disfrutar de la naturaleza. Es muy accesible desde Seúl y hay senderos para cualquier tipo de persona, algunos de ellos pasando por santuarios o templos. Si estás pensando en visitar Seúl en otoño, lo disfrutarás muchísimo más debido a los colores de las hojas de los árboles. • Suwon: esta ciudad ubicada a 30 kilómetros al sur de Seúl, es conocida por tener la fortaleza de Hwaseong, del siglo XVIII, y por el mejor pollo frito de Corea. Sí, rápidamente te darás cuenta de la pasión de los surcoreanos por este plato. Puedes ir por tu cuenta en metro. Cuántos días se necesitan para visitar Seúl Después de mostrarte las múltiples posibilidades de la capital, seguramente te estés preguntando cuánto tiempo se necesita para visitar Seúl en un itinerario por Corea del Sur, ¿verdad? Pues diríamos que la ciudad tiene, como poco, para 4 o 5 días. Si puedes rascar este tiempo, sería ideal. De otra forma, con 3 días puedes ver sus principales atractivos. Por ponerte un ejemplo de una ruta de 3 días para visitar Seúl: • Día 1: Palacio Gyeongbokgung, Ayuntamiento de Seúl, Seoul Plaza y Palacio Deoksugung. • Día 2: Bukchon Hanok Village, Santuario Jongmyo, Gwangjang Market, Palacio Changgyeonggung e Insa-dong. • Día 3: Torre N Seúl, Templo Jogyesa, Museo Nacional de la Historia Contemporánea de Corea, Museo de Arte Kansong y Cheonggyecheon. Acabamos recomendándote que también le eches un vistazo a nuestros Consejos para visitar Corea del Sur, que te ayudarán a planificar el resto del viaje. Esperamos haberte ayudado con esta lista de cosas que ver y que hacer en Seúl, pero si te has quedado con dudas o tienes algún consejo para otros viajeros, puedes escribirnos en los comentarios. ¡No te vayas aún! En IATI tenemos mucho contenido sobre este precioso país. Entre otros, échale un vistazo a los siguientes: • Documentos y requisitos para viajar a Corea del Sur • Seguro de viaje a Corea del Sur

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Círculo Dorado de Islandia, consejos e información práctica

Círculo Dorado de Islandia, consejos e información práctica

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Islandia es un país sobrecogedoramente bello. Uno de esos escasos lugares de nuestro planeta en los que aún la madre naturaleza tiene un poder apenas limitado por la presencia del hombre. Es complicado abarcar todos los atractivos de este salvaje país, pero el Círculo Dorado de Islandia supone un buen resumen de ellos. Islandia es conocida como la tierra del fuego y el hielo, como si fuera la protagonista de los famosos libros de George R. R. Martin que sirvieron de base para crear la serie de HBO, ‘Juego de Tronos’. No en vano, muchas localizaciones de la serie se hallan en este país. Glaciares, cascadas, lagos, volcanes, montañas, playas salvajes, fiordos, acantilados y ríos son los principales protagonistas de un paisaje en el que se echan en falta los bosques, talados sin mesura por los primeros colonizadores de la isla. Todo viajero que se aventura a recorrer esta fascinante tierra, sabe que tendrá la oportunidad de desconectar de todo y mirar, cara a cara, a la naturaleza. Una forma de hacer esto en un solo día, es recorriendo el Círculo Dorado de Islandia. Qué es el Círculo Dorado de Islandia Lamentamos decirte que no vas a encontrar oro en el Círculo Dorado de Islandia. El nombre no es más que un buen producto de marketing, por aquello de que ese metal siempre ha sido identificado con algo realmente precioso. El Círculo Dorado islandés hace referencia a la ruta que te llevará a recorrer, en una distancia relativamente corta, tres de los lugares más hermosos e importantes del país: el Parque Nacional de Thingvellir, el área geotérmica de Geysir y la cascada de Gullfoss. Antes de facilitarte la información práctica sobre un viaje por estos lugares, vamos a contarte qué maravillas te esperan. Qué ver en el Círculo Dorado de Islandia Sin seguir un orden específico, estos son los tres lugares que podrás admirar en el Círculo Dorado de Islandia: El Parque Nacional de Thingvellir El Parque Nacional de Thingvellir es uno de los escasos lugares de Islandia en los que se aúnan la importancia paisajística e histórica. Uno de los tres parques nacionales que podemos encontrar en el país, Thingvellir es el único que ha sido designado como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Se encuentra tan sólo a 47 km del Reikiavik y es una visita obligada si vas a pasar unos días en la capital. Desde el punto de vista natural y geológico, este parque es algo sublime. En él podrás descubrir los secretos de la formación de Islandia, pues, en cierta medida, aquí se puede vislumbrar el punto en el que las placas tectónicas de Norteamérica y Eurasia se miran frente a frente. De la separación de ambas nació Islandia. Puedes caminar por las grandes grietas rocosas… ¡E incluso bucear en ellas! Es el caso de la grieta de Silfra. Cada día se organizan excursiones de buceo o snorkel en esas aguas gélidas y poderosamente transparentes. Los que realizan la hazaña lo comparan con sumergirse en las cavidades del principio de los tiempos. De regreso en la superficie, Thingvellir nos ofrece un sinfín de panorámicas sobre el inmenso lago Thingvallavatn, antiguos cráteres y cascadas, como la de Öxarárfoss. Sin embargo, a pesar de atesorar tal belleza natural, la importancia histórica de este lugar no se queda atrás. Y es que, fue aquí donde nació, en el año 930, el Althing. Según los registros, este es el parlamento más antiguo del mundo. Aquí se reunían los jefes de las distintas comunas y regiones de Islandia para debatir y tomar decisiones. No lo hicieron sabiendo que era un lugar de gran importancia geológica, sino que la acústica y la vasta extensión disponible lo hacían ideal para reunir a miles de personas y hacer que los parlamentarios pudieran ser escuchados por todos. A día de hoy, Thingvellir sigue teniendo una importancia vital en Islandia e incluso hay unas casas reservadas para la estadía del presidente del país. Área geotérmica de Geysir ¿Nunca te habías preguntado de dónde venía el origen de la palabra “géiser”? Pues tendrás que viajar al Círculo Dorado de Islandia para averiguarlo. Concretamente, al valle de Haukadalur. Allí encontrarás fumarolas y lagunas de azufre, barro y agua hirviendo. Y, por supuesto, también hay géiseres. El más grande de ellos fue el que dio nombre a todos los demás. Sin embargo, debido a la actividad tectónica local y al intrusismo humano, es muy raro verlo emerger de las profundidades de la tierra. La última gran explosión registrada data del año 2000, cuando el chorro de agua llegó a alcanzar los 122 metros de altura. El que acude puntual a la cita, cada 5-7 minutos y expulsando agua hirviendo a unos 30-40 metros de altura, es el géiser Strokkur. La cascada de Gullfoss La tercera de las atracciones naturales principales del Círculo Dorado de Islandia es la cascada de Gullfoss. Además, el nombre, que significa “dorado (o de oro)” en islandés, cierra el círculo de una manera deliciosamente literal. Esta cascada es realmente maravillosa y poderosa. Tiene dos saltos diferenciados, sumando una caída total de 32 metros. Durante la época que el río Hvita (germen de la cascada) llega con mayor caudal (suele ser en verano), llega a verter 140 metros cúbicos de agua por segundo. En los días soleados el espectáculo es aún mayor, pues se forman bellos arcoíris sobre el vapor de agua. En verano puedes acercarte casi hasta tocar el agua. Sin embargo, en invierno el acceso inferior suele estar cortado. Por el contrario, el espectáculo visual invernal es simplemente inolvidable, con esos témpanos de hielo que congelan y capturan la furiosa caída del agua. Gullfoss también posee una historia interesante, pues la cascada no existiría si no fuera por la acción reivindicativa de Sigridur Tomasdottir, considerada la primera luchadora medioambiental europea. A principios del siglo XX, inversores extranjeros quisieron construir aquí una presa para conseguir energía hidroeléctrica. Sigridur, hija del granjero que habitaba las tierras en las que se encontraba Gullfoss, se opuso a ello y llevó el caso a los tribunales. Famosa es su marcha a pie hasta Reikiavik. El abogado que la representó, Sveinn Bjornsson, acabó siendo el primer presidente de la República de Islandia. Cuál es la mejor época para visitar el Círculo Dorado de Islandia Es complicado definir cuál es la mejor época para visitar el Círculo Dorado en Islandia. Si no te gusta demasiado el frío extremo, será mejor que realices este viaje entre mayo y agosto, cuando las temperaturas islandesas se suavizan considerablemente. Sin embargo, también es cierto que el paisaje posee un magnetismo impresionante en invierno. Sobre todo, es el caso de la cascada de Gullfoss, ya que en esa época del año los alrededores se muestran totalmente cubiertos de nieve y parte del caudal de la cascada aparece congelado. Además, debes tener en cuenta que si visitas el Círculo Dorado en la época fría (entre octubre y marzo), tendrás unas posibilidades muy altas de admirar sus espectaculares paisajes con las auroras boreales de fondo. Es una estampa totalmente inolvidable. Entre finales de julio y la primera quincena de julio, el sol de medianoche islandés es el gran protagonista. Aplicado al Círculo Dorado, podrás verlo con esos tonos rosáceos y purpúreos en el cielo a las 2 de la mañana. Los trabajos de mantenimiento de las carreteras de acceso al Círculo Dorado son muy frecuentes, pero eso no es óbice para que siempre consultes el parte meteorológico y el estado de las carreteras. Las mejores webs para hacerlo son Vedur.is y Road.is. Cuánto tiempo es necesario parar recorrer el Círculo Dorado de Islandia La mayoría de visitantes disfrutan del Círculo Dorado de Islandia en una sola jornada. Es algo que se puede hacer partiendo desde la capital del país, Reikiavik, tanto si tomas una excursión organizada como si decides conducir tu propio vehículo de alquiler. Sin embargo, si quieres disfrutar de estos magníficos lugares con la tranquilidad que se merecen, te aconsejamos que dediques dos días a la experiencia. Sólo el Parque Nacional de Thingvellir tiene suficientes atractivos, y extensión, para dedicarle un día completo. Además, si dispones de algo más de tiempo, podrás visitar otros lugares cercanos que merecen la pena, como el cráter de Kerid, la termal Laguna Secreta de Fludir o la histórica pedanía de Skalholt. Qué distancia se debe recorrer para visitar el Círculo Dorado de Islandia El Círculo Dorado es muy accesible, por carretera, desde Reikiavik. Desde el centro de la capital, hay unos 47 km a la atracción más cercana, el Parque Nacional de Thingvellir. La más alejada de todas es la cascada de Gullfoss, que se encuentra a unos 115 km al este de Reikiavik. El viaje de ida y vuelta supone un recorrido de unos 233 km, que se puede realizar en unas 3 horas y media de conducción, sin contar las paradas. Ahora, ya estás listo para disfrutar de esta maravilla natural e histórica que brilla con luz propia en la tierra de hielo y fuego. ¡Esta guía del Círculo Dorado te lo pone todo mucho más fácil para exprimir este destinazo! Además, te hemos preparado estas guías detalladas que no quieres perderte: • Requisitos para viajar a Islandia • El mejor seguro de viaje a Islandia Artículo escrito y fotos tomadas por David Escribano, de Viajablog

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Consejos para viajar a Turquía y Estambul por libre – Información útil

Consejos para viajar a Turquía y Estambul por libre – Información útil

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Tan cerca y a la vez tan distinto, Turquía es un destino que no puede faltar en tu “currículum viajero”. Estambul, Capadocia, Izmir… Hay un montón de razones para que esta sea tu próxima aventura, por lo que en IATI queremos brindarte todos los consejos para viajar a Turquía y Estambul por libre. Sigue leyendo y planifica tu viaje con nosotros. Si tienes cualquier duda, ya sabes que puedes dejárnosla en los comentarios y te responderemos cuanto antes. ¡Vamos con los consejos para viajar a Estambul y Turquía! Ten claros los requisitos de viaje Antes de iniciar cualquier viaje es fundamental comprobar que tenemos en regla toda la documentación necesaria. Por eso, el primer consejo para viajar a Turquía y Estambul es ese. En este caso no hay mayor problema, ya que los españoles no necesitamos visado para entrar al país si vamos a permanecer menos de 90 días. No solo eso, si vas a hacer turismo y entras por aire, puedes acceder directamente con DNI, siempre y cuando este tenga una validez de al menos 6 meses. Si no eres ciudadano español, deberás consultar con la embajada o consulado turco más próximo. Recuerda que debido al coronavirus, pueden ser necesarios otros documentos. En nuestro artículo Documentos y requisitos para viajar a Turquía tienes toda la información que precisas, ya que lo actualizamos constantemente. Salud en Turquía y seguridad Como te contamos en ¿Es seguro viajar a Turquía?, se trata de un país bastante seguro. Simplemente es necesario evitar algunas zonas que están fuera del radar turístico y usar el sentido común para evitar accidentes normales como hurtos, sobre todo en lugares muy concurridos. En el apartado sanitario, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España (MAEC) hace mucho hincapié en losproblemas gastrointestinales, ya que las enfermedades más comunes se transmiten por los alimentos y el agua, especialmente en verano. Como en otros viajes, simplemente ten cuidado a la hora de elegir lugares para comer, sobre todo si se trata de cosas crudas, y consume solo agua embotellada. España y Turquía no tienen ningún convenio en materia sanitaria, por lo que, en caso de tener que acudir a algún médico o ser hospitalizado, serás tú quien tenga que hacerse cargo de los gastos. Por ello, el MAEC, en sus recomendaciones de viaje a Turquía, es muy tajante y aclara lo siguiente: “Es conveniente contratar antes del desplazamiento un seguro médico que cubra los gastos médicos y la repatriación médica. En el caso de llevar a cabo actividades de riesgo (submarinismo, viajes en globo, parapente, escalada, actividades relacionadas con el mundo del motor, actividades náuticas de cualquier clase, etc.) es conveniente informarse sobre si el clausulado de la póliza suscrita en España cubre tales actividades o bien es necesario contratar un seguro adicional para tales actividades. En caso de viajar sin seguro, o con uno que no cubra tales actividades, los gastos de hospitalización, tratamiento médico y eventual evacuación a España han de ser asumidos por el paciente y pueden llegar a ser muy elevados.” Si a esto le añadimos el posible riesgo de contagio de coronavirus, es fundamental viajar acompañado del mejor seguro para Turquía: el IATI Mochilero. Gracias a él tendrás una elevadísima cobertura de gastos médicos. Esta te cubre en caso de covid-19, accidentes sencillos como una torcedura de tobillo mientras conoces Estambul y, por supuesto, si te ocurre algo mientras practicas deportes de aventura como el épico paseo en globo por la Capadocia. Además, estaremos para ti 24/7 si necesitas asistencia y podrás acudir a las mejores clínicas y hospitales de Turquía sin tener que adelantar dinero o pagar una franquicia. También estarás cubierto en otros incidentes típicos de los viajes como robos o daños en el equipaje o demoras en el transporte. Hazte ahora con él: Conseguir vuelos baratos a Turquía Cada vez son más los aeropuertos españoles con vuelos directos a Estambul: Barcelona, Madrid, Málaga, Bilbao y Valencia. Además de la aerolínea de bandera Turkish Airlines, que ofrece precios económicos si se compran con antelación, no dejes de echar un vistazo a la web de Pegasus Airlines. Esta es una aerolínea turca que también cuenta con vuelos a Estambul desde Madrid y Barcelona y que suele hacer bastantes ofertas. Calcula unos 200€ por un vuelo de ida y vuelta, 300€ en épocas de mayor demanda, como el verano. Por otro lado, otro consejo para viajar a Turquía es que, si vas a ir más allá de Estambul, consideres mirar vuelos a otras ciudades como Bodrum o Antalya. La primera recibe vuelos de Easyjet desde Londres, por lo que puedes buscar combinaciones económicas desde distintos lugares de España. Selecciona bien qué quieres ver y planifica tu ruta Estambul es un potente aliciente, pero hay muchos motivos más para viajar a Turquía. Si tienes poco tiempo, no lo dudes y dedícalos a descubrir la maravillosa ciudad del Bósforo. Nuestra recomendación es que le des 3 o 4 días completos. ¿Tienes más días? Entonces una buena continuación de la ruta puede ser por Pérgamo, Éfesos, Pamukkale, Lycia, Capadocia y las ruinas de Nemrut. Puedes moverte fácilmente entre estos lugares en transporte público o con vuelos domésticos. De hecho, muchos viajeros también deciden alquilar un coche. Fuera de las grandes ciudades, la conducción es muy agradable. Si te gustan los road trip, ¡no lo dudes! Mejor época para viajar a Turquía y Estambul Siempre es un momento ideal, pero, si tenemos que darte un consejo para viajar a Turquía es que intentes que sea en finales de la primavera o comienzos del otoño. En estos momentos el clima es más cómodo para pasear, ya que en verano las temperaturas pueden superar los 40ºC y hay zonas turcas en las que nieva en invierno. Aun así, si quieres aprovechar para descubrir las playas, el clima templado del Mediterráneo en verano es estupendo. En ese caso, a la hora de descubrir Estambul, lo mejor es que aproveches las primeras horas del día. Consejos sobre equipaje para Estambul y Turquía Lo que tengas que llevar a este maravilloso viaje dependerá del momento del año en el que vayas a hacerlo y las actividades que vayas a practicar. Por ejemplo, en verano conviene llevar ropa fresca, protector solar y algún sombrero. Aun así, por los aires acondicionados y, sobre todo si vas a volar en globo, no olvides llevar alguna prenda de abrigo. Algo que no puede faltar en tu mochila es el calzado cómodo. Por otro lado, debes tener en cuenta que para entrar a las mezquitas deberás cubrirte hombros y rodillas, sobre todo si eres mujer. En algunas también tendrás que taparte el pelo. En las más turísticas suelen tener ropa para prestar en la puerta, pero nunca está de más llevar un pañuelo. Internet en Turquía Hay un montón de redes wifi de las que puedes ir tirando, pero, si quieres tener internet siempre en el móvil, uno de los consejos para viajar a Turquía que te podemos dar es que, nada más llegar al aeropuerto, preguntes por la tienda de Turkcell. Ahí te darán a elegir entre distintos planes que te interesarán según estés más o menos de viaje. Esta es la compañía con mejor cobertura. Olvídate de usar tu tarjeta SIM española si no quieres que te cobren enormes cantidades de dinero por el roaming. No te preocupes, puedes conservar tu número para usar Whatsapp. Solo tienes que darle a “conservar número” al abrir la app. Dinero en Turquía, consejos para ahorrar La moneda oficial de Turquía es la lira turca (TRY), así que tus euros no servirán si no los cambias. El pago con tarjeta está bastante extendido en las grandes ciudades, no así en poblaciones más pequeñas. Por otro lado, no es raro que en restaurantes y comercios de la propia Estambul no tengan el TPV operativo y que tengas que recurrir al efectivo. Así, siempre conviene llevar unos 30-40€ en liras turcas en el bolsillo. En definitiva, dos de los consejos para viajar a Turquía que te podemos dar es que: • Si quieres cambiar dinero, evita las casas de cambio del aeropuerto y busca una en el centro de las ciudades con buenas referencias. Google Maps te puede ayudar en este sentido, pero también conviene comparar los tipos de cambio ofrecidos por varias si es que quieres cambiar una buena cantidad. • Utilices las tarjetas para pagar todo lo posible, siempre y cuando te asegures de que tu banco no te aplica comisiones por pagar en monedas distintas al euro. En Mejores tarjetas para viajar te hablamos largo y tendido sobre este tema. Imprescindibles de la gastronomía turca ¿Qué sería de un viaje sin probar su auténtica gastronomía? Pues Turquía no es menos y tienes a tu disposición un montón de manjares que no puedes dejar de probar con la excusa de que estás haciendo turismo. Apunta estos nombres: kebabs, dolmas, koftas, balik ekmek, mezes, midye dolms y baklavas. Por las mañanas (o cuando te apetezca) los cafés y tés turcos serán tus mejores aliados. Si te gusta la cerveza, no dejes de probar la Efes, la más típica. Algo que debes tener en cuenta es que ni los propios turcos beben agua del grifo, así que, si quieres evitar problemas con el estómago, haz como ellos y compra agua embotellada. Es muy económica. Otro de los consejos para viajar a Estambul y Turquía que te podemos dar es que, si no eres fan del picante, preguntes siempre antes de pedir. Muchos platos de la comida turca llevan picante y están muy acostumbrados por lo que, aunque ponga “poco”, puede que te arda la boca. Sé claro con ello si quieres llevarte un disgusto. Finalmente, si te hace ilusión comer en sitios recomendados o con buenas vistas en Estambul, es aconsejable que reserves con uno o dos días de antelación. No hay que olvidar que esta es una de las ciudades más visitadas del mundo y que los locales con encanto son los más demandados. Otros consejos para viajar a Turquía Ya te hemos brindado los principales consejos para viajar a Estambul y Turquía, pero aquí tienes algunos más derivados de nuestra experiencia viajera: • Apps útiles en Turquía: siempre aconsejamos descargar la app de Maps.me y el mapa del país en cuestión, que te servirá para orientarte incluso cuando no tengas internet. Puesto que el inglés fuera de las zonas turísticas no está muy extendido, un consejo para viajar a Turquía y Estambul es que te bajes Google Translator y el pack del idioma turco, así te podrás comunicar con ellos incluso cuando no dispongas de red. • Enchufes: son los mismos que en España, así que no tendrás que llevarte nada extra. • Taxis: usa Uber o pacta un precio justo con los taxis amarillos antes de montarte. Sí, la mala fama de los taxistas también les precede aquí. • Regateo: saca a relucir tus dotes de regateo si quieres comprar algo en los bazares, están acostumbrados. Eso sí, hazlo siempre con respeto. • Propinas: si el servicio y la comida han estado bien, lo habitual es dejar entre un 5 y 10% del importe de la factura. • Sentido común: siempre te lo decimos, no te lo dejes en casa. En las zonas turísticas, permanece atento a tus objetos de valor y las carteras, en ningún lugar del mundo te puedes librar de los carteristas. • Respeto: sé respetuoso con la cultura y evita las muestras de afecto exageradas. • Conducción: si vas a alquilar un coche, comprueba bien las condiciones del seguro y ten mucho cuidado en carreteras rurales (e, incluso, en autovías/autopistas), donde es bastante común que se te cruce algún animal. El permiso de conducir español es válido. • Museum Pass: esta tarjeta es bastante interesante y te puede ayudar a ahorrarte algunas liras egipcias si tienes pensado hacer bastante turismo, ya sea en Estambul o en otras zonas de Turquía. Puedes comprarla en su página oficial. • Alojamiento: al ser un país muy turístico, encontrarás hoteles para todo tipo de presupuestos. Sin embargo, si vas a ir en temporada alta o buscas dormir en sitios con encanto, uno de los consejos para viajar a Turquía es que reserves con bastante antelación. Esto es especialmente importante en Estambul y en la Capadocia. • Seguridad: Turquía es un país muy seguro, pero, como te contábamos arriba, es esencial viajar acompañado del mejor seguro de viajes, el IATI Mochilero. Hazte con el tuyo ahora y no dejes nada al azar en este viajazo:

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13 cosas que ver y qué hacer en Shanghái

13 cosas que ver y qué hacer en Shanghái

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¿Qué hacer en Shanghái? Con más de 26 millones de habitantes, esta mastodóntica urbe puede llegar a parecerte inabarcable y planear tu recorrido puede llegar a abrumar un poco. Sin embargo, en IATI queremos ponerte las cosas más sencillas y descubrirte los grandes atractivos de uno de los principales destinos que ver en China. Dividida por el río Huangpu, que podríamos casi considerar que separa la parte moderna de la tradicional, visitar Shanghái se traduce en recibir estímulos constantes para todos los sentidos. Mercados, parques, algunos de los rascacielos más altos del mundo, templos, delicados jardines… La ciudad más poblada de China te sorprenderá y hará aún más completo tu viaje. Sigue leyendo y descubre con IATI qué ver en Shanghái. 1. Descubrir el Bund No podíamos comenzar nuestra lista de cosas que hacer en Shanghái sino por el Bund, que vendría a ser el malecón de la ciudad china. Desde este agradable paseo por la orilla del río Huangpu se obtienen las mejores vistas de la zona financiera de Pudong, repleta de despampanantes rascacielos. Para nosotros, es imprescindible visitarlo tanto de día como de noche. No solo eso, el Bund está repleto de edificios de la época colonial realizados entre los siglos XIX y XX en estilo art decó, así que lo mejor es recorrer más o menos el kilómetro y medio que va desde el puente Waibadu (donde está el Monumento a los Héroes del Pueblo) hasta Suzhou Creek. Tienes que fijarte en las fachadas del Astor House Hotel, la Shanghái Broadway Mansion, el Hotel Peace o el Shanghai Pudong Development Bank. Si puedes, entra a cotillear para admirarlos desde más cerca. 2. Explorar el Jardín de Yuyuan, algo obligatorio que hacer en Shanghái Nanshi es el barrio antiguo de Shanghái, también conocido como “Old City” u “Old Shanghai”. Contrastando totalmente con Pudong, merece la pena que lo recorras despacito para conocer una parte distinta de la ciudad. Dentro de todos sus atractivos, el que más resalta es el Jardín de Yuyuan, uno de los más conocidos de toda China. Este jardín fue diseñado durante la dinastía Ming, en el siglo XVI, a semejanza de los jardines imperiales de Pekín por un funcionario que sentía lástima porque sus padres no podían desplazarse hasta la capital para contemplarlos. Aunque cayó en el olvido durante casi dos siglos, a día de hoy ha vuelto a ser uno de los más bellos del país y se puede visitar. El parque tiene casi dos hectáreas y en él podrás ver los elementos básicos de la jardinería china, así como pabellones y estanques. Junto al jardín está el turístico Mercado de Yuyuan, así como la casa de té Huxinting, uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad por su gastronomía, pero también por estar, en teoría, construida sin usar ni un solo clavo. Otros sitios imprescindibles que ver en Shanghái por esta zona son: • Chenxiang Pavilion: un monasterio budista del siglo XVII con una arquitectura típica de la dinastía Qing. • Shanghai Confucian Temple: otro bonito y menos turístico templo del siglo XIV. Los domingos se celebra en él el Wenmiao Market, donde se pueden encontrar, sobre todo, libros de segunda mano. • Dajing Ge Pavilion: donde quedan los restos de la antigua muralla que rodeaba la Old City. • Fuyou Antique Market: un mercado de antigüedades chinas, que suele estar más animado los fines de semana. Viajar seguro por Shanghái Estás a punto de poner rumbo a un destino único y no te la quieres jugar, quieres estar en todo momento en las mejores manos. Un alimento en mal estado que te causara problemas digestivos, un resbalón paseando por el centro que se tradujera en un aparatoso esguince o, sin ir tan lejos, cualquier enfermedad que en casa pasarías sin darle demasiadas vueltas, aquí podría significar hacer frente a facturas de miles de euros en gastos médicos. Es por eso que se ha vuelto imprescindible contar con el mejor seguro de viaje a China y poder así tener acceso a los mejores hospitales del país sin tener que pagar nada de tu bolsillo. El IATI Estrella es el mejor seguro para este destino. Además del enorme colchón económico con el que te facilitará ser tratado por grandes especialistas, viene de la mano de grandes coberturas viajeras que harán que estés protegido ante lo que pueda pasar. Entre muchas otras, estarás cubierto en casos como robo, problemas con tu equipaje, incidentes con tus vuelos o incluso si necesitaras ser repatriado. Disfruta de China como mereces y hazte ahora con tu seguro: 3. Descubrir Pudong y subir a la Torre Perla Oriental u otros rascacielos como el Shanghai World Financial Center o Jin Mao Ver de lejos el skyline de Pudong está muy bien, pero algo que tienes que hacer sí o sí en Shanghái es caminar un poco por este distrito financiero y sentirte pequeñito. Aunque es una zona dominada por grandes corporaciones y, por tanto, sin mucha vida fuera de horario laboral, merece la pena callejear un poquito para disfrutar de los contrastes y, sobre todo, subir a uno de los miradores de sus mastodónticos rascacielos. Esto último te ayudará a comprender la magnitud de Pudong y del resto de Shanghái. ¿A qué rascacielos subir? Si puedes, lo mejor es que elijas al menos un par. Aquí te contamos los más importantes: • Oriental Pearl Tower (Torre Perla Oriental): un inconfundible dentro del mar de rascacielos de Pudong debido a su forma de torre con varias perlas de color rosado. Existen distintos miradores con precios distintos según su altura. En lo más alto hay un restaurante que ofrece comida tipo bufé y que va girando para brindarte una panorámica de 360º. Quizás nosotros descartaríamos incluirlo en la lista de cosas que hacer en Shanghái porque si subes a él, te pierdes verlo desde otros lados. Es decir, es mejor subir a uno de los demás para poder apreciarlo desde las alturas. • Shanghai World Financial Center (SWFC): conocido como el “abrebotellas”, este es uno de los mejores miradores para ver en Shanghái. Se puede subir hasta la planta 100, situada a 474 metros de altura, donde hay un skydeck con el suelo acristalado. • Shanghai Tower: con 632 metros de altura y el segundo mirador más alto del mundo después del Burj Kalifa en Dubái. • Jin Mao Tower: aunque el mirador no se sitúa a tanta altitud como los anteriores, tiene la opción de realizar una actividad llamada “wander in the cloud” que consiste en caminar por una cornisa situada en la planta 88, en la cual te puedes incluso inclinar al vacío. Solo apta para los más valientes. 4. Visitar el Shanghai Museum Situado en la People’s Square, el Shanghai Museum es, probablemente, el museo más interesante que ver en Shanghái. De entrada gratuita, este edificio de cinco plantas cuenta con piezas y objetos de todas las dinastías chinas, que te ayudará a entender mejor la historia del país y la ciudad. Por otro lado, si tienes más de 3 días para visitar Shanghái, quizás te apetece acercarte a otros museos de la ciudad. Entre los más relevantes están los siguientes: • China Art Museum • Shanghai Urban Planning Exhibition Center • Shanghai Postal Museum 5. Ver el Templo del Buda de Jade, un imprescindible que visitar en Shanghái Uno de los templos más venerados de la ciudad y que también te recomendamos visitar es el Templo del Buda de Jade. Aunque el templo en sí no es muy antiguo, es importante porque acoge dos importantes estatuas de Buda realizadas en jade y traídas desde Birmania por un monje que peregrinó hasta el Tíbet. La entrada al templo es de pago, teniendo que pagar un suplemento por visitar el Gran Salón de la Magnificencia, que es donde se ubican las tres estatuas más importantes. A las dos birmanas se le añadió otra donada por Singapur. 6. Pasear por Nanjinglu Street o Nanjing Road Nanjinglu Street o Nanjing Road es, posiblemente, la calle más famosa de la ciudad y una de las calles comerciales más largas e importantes del planeta. Con casi 5,5 kilómetros de longitud, se cree que esta recibe alrededor de un millón de visitantes cada día, ya que en ella podrás encontrar de todo: tiendas, restaurantes, bares, hoteles… En realidad, la calle está dividida en dos: Nanjing Road East (Este) y Nanjing Road West (Oeste). La parte más conocida es la primera, que también está peatonalizada y es la que tiene más atractivos a ojos del visitante. Sin duda, te recomendamos que no dejes de incluirla en tu lista de lugares que ver en Shanghái recorriendo la parte que va desde el Bund hasta la People’s Square, de la que te hablaremos más adelante. Merece la pena verla tanto de día como de noche, ya que, al caer el sol, se llena de una maraña de luces de neón que la hacen aún más fotogénica. 7. Visitar el Longhua Temple A la lista de edificios religiosos que visitar en Shanghái se suma el “Templo de la Flor del Dragón”. Aunque la mayoría de los edificios actuales son una reconstrucción, el templo preserva el diseño arquitectónico de la dinastía Song (960-1279) y, a día de hoy, es el más grande y también uno de los más interesantes de la ciudad. El edificio más importante del Longhua Temple es la pagoda del mismo nombre. De base octogonal y con siete plantas, cada una con sus balcones de madera, es una de las 16 pagodas históricas de Shanghái. 8. Descubrir si el Jing’an Temple te gusta más que los anteriores El templo de “la paz y la tranquilidad” es otro de los imprescindibles que ver en Shanghái y tomar la decisión de cuál te gusta más. Se trata del más antiguo de la ciudad, ya que parece que fue construido en el año 247 y trasladado a su ubicación actual en 1216, durante la dinastía Song. Aunque llegó a ser una fábrica de plásticos, volvió a funcionar como templo desde 1983. Sorprende verlo rodeado de altos rascacielos, brindando un remanso de paz al visitante gracias al enorme patio del interior. En él podrás contemplar una estatua de Buda de sentado de 3,8 metros, lo que la convierte en la más grande de este tipo en China, y una campana de cobre de la dinastía Ming de más de 6 metros de altura. 9. Explorar la llamada French Concession Una parte muy interesante que visitar en Shanghái es la French Concession o Concesión Francesa. Esta zona de la ciudad perteneció a Francia durante los años 1849 y 1943, así que todavía se puede apreciar un poco la influencia europea paseando por sus calles. No en vano, era conocida como la “París del Este”. Descubrirás que es un lugar muy codiciado por los expatriados en Shanghái, ya que muchos han decidido establecerse allí o se animan a frecuentar sus bares y restaurantes. Una parte especialmente interesante es Tian Zi Fang o Taikang Road, aunque es un poquito más turística. Aunque lo mejor es vagar un poco sin rumbo, las calles más interesantes son Wukang Lu, Fuxing Lu, Tai’an Lu, Dongping Lu, Julu Lu, Taojiang Lu, Wulumuqi Lu, Yongfu Lu, Xinle Lu y Changle Lu. Además, intenta pasarte por el Parque Fuixing, uno de los más bonitos de Shanghái, donde es bastante habitual ver a la gente mayor practicando deporte o bailando. También es curioso porque en él se puede encontrar una estatua de Karl Marx. Finalmente, en la French Concession también se puede visitar la Catedral de Santiago, de comienzos del siglo XX. 10. Pasar por la People’s Square Como ciudad mastodóntica, Shanghái está repleta de plazas, pero una de las más grandes e importantes es la People’s Square. La “Plaza del Pueblo” cuenta con zonas ajardinadas, así que es común verla llena de lugareños dándose un descanso, pero también está rodeada de algunos edificios de interés como el Shanghai Museum, el Park Hotel Shanghai (fue el edificio más alto de Asia entre 1934 y 1952) y la edificio principal del gobierno municipal. Si decides visitar Shanghái en fin de semana, aquí también encontrarás una cosa muy curiosa: el Mercado de Solteros. Sí, como lees. En China todavía es muy común que se organicen matrimonios concertados y aquí se reúnen los padres de hijos solteros para intentar encontrarles una “buena” pareja mostrando carteles de las características que ellos creen más importante: lugar de nacimiento, edad, signo del zodiaco, profesión… 11. Cotillear los mercados de Shanghái Todos sabemos que Shanghái es una ciudad repleta de mercados y bazares. Si quieres cotillear o, por qué no, hacer algunas compras, tendrás que saber cuáles son los más interesantes según lo que estés buscando. Aquí te van algunas alternativas: • AP Plaza: hogar de imitaciones por doquier y también productos de electrónica. • Qipu Road Clothing and Accessories Commercial Pedestrian Street: para ropa de imitación y ropa “general”. • South Bund Fabric Market: si vas buscando comprar tejidos o trajes hechos a medida. • Tianshan Tea Market: en caso de que quieras adquirir té tradicional. • Caojiadu Flower Market: flores y arreglos florales de alto nivel. También tienen flores de imitación. Por otro lado, ten en cuenta que los chinos están acostumbrados al regateo y a gran escala. Difícil será que el primer precio que te den no sea hasta un 80% superior de su coste real. Te va a tocar aprender este arte ancestral si no quieres pagar de más. 12. Explorar el barrio de Xintiandi ¿Creías que eso era todo lo que podías hacer en Shanghái? ¡Para nada! El de Xintiandi es otro barrio interesante por el que darte un paseo. Es una zona de la ciudad súper animada, sobre todo las zonas que han peatonalizado y que cuentan con edificios en estilo shikumen. Este es un estilo arquitectónico típico de Shanghái que mezcla elementos occidentales y chinos resultando en algo realmente pintoresco. En la parte sur del barrio es donde se pueden apreciar más ejemplos de este tipo de casas. Si quieres ver cómo es una por dentro, lo mejor es que vayas a la Shikumen Open House, donde podrás cotillear. En Xintiandi también se encuentra el Museo de la Sede del Primer Congreso Nacional del Partido Comunista, el que fue el lugar de reunión de Mao y los otros fundadores del partido en 1921. 13. Hacer una excursión desde Shanghái No podíamos dejar incompleta esta lista de sitios de lugares que ver en Shanghái sin sugerirte alguna de las excursiones de un día más conocidas de la ciudad. Estas son las mejores: • Shanghai Disneyland Park: inaugurado en 2016, este es uno de los parques de Disney repartidos por el mundo. Tiene 7 áreas temáticas: Mickey Avenue, Fantasyland, Gardens of Imagination, Tomorrowland, Toy Story Land, Treasure Cove y Adventure Isle. Si estás pensando visitar Shanghái en familia o eres amante del mundo Disney, no te lo puedes perder. • Zhujiajiao: es uno de los “pueblos de agua” o “Venecias de Oriente”, en palabras de Marco Polo, cercanos a Shanghái. Accesible en bus o metro en tan solo una hora, merece la pena pasear por sus callecitas con más de 1.700 años de antigüedad y disfrutar de sus canales y puentes de piedra. • QiBao: aunque pertenece a Shanghái, tiene el aspecto de pequeño pueblo tradicional. Dividido por un canal y con una bonita calle, es mejor visitarlo pronto porque se llena de gente. Se puede llegar en metro en apenas 45 minutos. • Suzhou: muy similar a Zhujiajiao, pero ubicada a unos 100 kilómetros al este de Shanghái. Aun así, existen trenes rápidos que te dejarán en la ciudad en apenas 40 minutos. La “Venecia del Este” tiene sus orígenes en el siglo VI a.C. y también está repleta de canales, pagodas, puentes y rincones con encanto. Cuántos días se necesitan para conocer Shanghái Acabamos nuestro recorrido por los principales lugares que visitar en Shanghái con una orientación sobre el tiempo necesario para descubrir la ciudad. Desde nuestra perspectiva, lo mejor sería dedicarle al menos 3 días completos y, si quieres hacer alguna de las excursiones de las que te hemos hablado en el apartado anterior, mejor 4. Sin embargo, si no tienes mucho tiempo para tu itinerario por China, 2 días pueden ser suficientes para descubrir los básicos que ver en Shanghái. Es decir, no podrás descubrir todos sus mercadillos, templos o parques, pero sí la mayoría de lugares que te hemos citado en este artículo. Lo que te aconsejamos es que no te pierdas los siguientes sitios: el Bund, el Jardín de Yuyuan, algún rascacielos de Pudong, el Templo del Buda de Jade, Nanjing Road y la French Concession. ¿Tienes ya claro lo que hacer en Shanghái? Seguro que sí, pero no te vayas antes de leer estos otros artículos de nuestro blog que te servirán para planificar tu viaje: • Documentos y requisitos para viajar a China • Seguro de viaje para China • ¿Es seguro viajar a China?

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Qué ver y qué hacer en Bogotá, Colombia

Qué ver y qué hacer en Bogotá, Colombia

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¿Qué hacer en Bogotá? La capital de Colombia te espera con multitud de museos, miradores, mercados y, por supuesto, una variedad brutal de tiendas, teatros, restaurantes y bares en los que entenderla un poco mejor usando todos los sentidos. Sin duda, su visita es un complemento perfecto a un recorrido por este maravilloso país de Sudamérica. Sigue leyendo y descubre los mejores lugares que visitar en Bogotá. ¿Cuántos días hacen falta para visitar Bogotá? Son muchos los viajeros que caen en el error de creer que hay poco interesante que hacer en Bogotá y que deciden dedicarle apenas unas horas o solo un día en su itinerario de viaje por Colombia. Nuestra recomendación es que no le des menos de 2 días completos porque, de otra manera, te quedarás corto. Si quieres hacer una visita más tranquila o que incluya varias partes de la ciudad, mercados, museos o excursiones en los alrededores, sería mucho mejor que le dedicases al menos 3 días para visitar Bogotá. ¡Manos a la obra! A continuación te contamos todo lo que puedes ver y hacer en Bogotá en 2 o 3 días. 1. Santuario de Monserrate, una buena manera de empezar tu recorrido por los lugares que ver en Bogotá Siendo una de las ciudades más grandes de Sudamérica, una buena manera de empezar a visitar Bogotá es contemplándola desde las alturas. Para esto, nada mejor que subir al cerro de Monserrate, donde se encuentra el santuario del mismo nombre y una terraza con unas vistas que quitan el hipo. No es para menos porque el cerro tiene una altura de ¡3.152 metros sobre el nivel del mar! Como curiosidad, en el santuario encontrarás una escultura de la Virgen de Montserrat, también conocida en Cataluña como la “Moreneta”. Esta lleva aquí desde 1640, pero la actual es una réplica porque la original desapareció en 1950. Arriba también encontrarás un par de restaurantes y varios puestos de comida. Hay varias maneras de subir a Monserrate: andando, en funicular o en teleférico. La primera solo te la aconsejamos si estás realmente en forma y aclimatado teniendo en cuenta que ya de por sí Bogota está a gran altitud. En cuanto al funicular o al teleférico, lo cierto es que solo suele estar operativo el primero. El trayecto dura apenas 15 minutos y puedes ver precios y horarios en este enlace. 2. Museo Botero, un imprescindible que visitar en Bogotá Compitiendo con el Museo del Oro, puede que el Museo Botero sea una de las mejores cosas que ver en Bogotá y, además, ¡es gratis! Fernando Botero es uno de los artistas más importantes de Colombia y donó una buena parte de su colección personal a Bogotá. Aunque su primera intención era hacerlo en Medellín, la lentitud del proceso provocó que finalmente acabase en una bellísima casa colonial en el barrio de La Candelaria. La única condición de Botero a tan generosísima contribución (está valorada en 200 millones de dólares) es que la visita fuese gratuita. En el Museo Botero encontrarás una colección de más de 120 piezas del artista, entre las que destacan su versión de la “Monalisa” de Leonardo da Vinci y varias obras sobre la violencia en Colombia como “Carrobomba” o “Pablo Escobar”. Además, Botero también donó una parte importante de su colección personal de otros artistas, así que encontrarás cuadros de Picasso, Dalí, Monet, Degas, Renoir o Tàpies. Sin duda, una verdadera joya de museo que no te deberías perder. Puedes encontrar los horarios aquí. 3. Plaza de Bolívar y la Catedral Primada de Colombia Si hay un lugar importante que visitar en Bogotá ese es la Plaza de Bolívar. Ubicada en pleno centro histórico, raro será que no pases varias veces por ella. La más majestuosa de las plazas de Colombia es enorme y suele estar siempre llena de gente (ciertos días de la semana incluso hay mercadillo). En ella se encuentra la Catedral Primada de Colombia. Este templo neoclásico fue construido en el siglo XIX y la entrada es gratuita, así que no dudes en pasar. Rodeando la Plaza de Bolívar hay otros edificios importantes como el Palacio de Justicia, el Ayuntamiento, el Palacio Liévano y el Capitolio Nacional. Ya que estás por la zona, te aconsejamos que recorras las calles 10 y 11, posiblemente las más bonitas de esta parte de Bogotá. Por cierto, una buena manera de conocer el centro histórico y el estupendo barrio de La Candelaria es haciendo un free tour. De esta manera conocerás un poco mejor la importancia de estos lugares, su historia y la situación actual del país. Viajar seguro por Bogotá Este es un país maravilloso pero, tal y como insiste el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, es imprescindible contar con un seguro de viaje a Colombia que te garantice estar cubierto de inicio a fin de tu aventura. Un tropezón paseando por Bogotá que terminara en un pequeño esguince, un problema digestivo por algún alimento en mal estado o cualquier enfermedad que en casa no tendría mucha importancia, aquí se podría convertir en elevadísimas facturas médicas que arruinaran tu viaje. El IATI Mochilero es el mejor seguro para este destino. Además de grandes coberturas médicas, que te garantizan acceso a los mejores especialistas del país sin tener que pagar nada de tu bolsillo, cuidará de ti con las coberturas que necesitas para un viaje como este: robo, problemas con tu equipaje, incidentes con vuelos y, entre muchos casos más, incluso la repatriación si fuera necesaria. No te la juegues en Colombia, viaja con la tranquilidad que mereces y hazte ahora con tu seguro: 4. Museo del Oro, el mejor museo que ver en Bogotá Algo que hacer en Bogotá sí o sí es visitar el Museo del Oro. Situado en el Parque Santander, en pleno centro histórico, en él encontrarás más de 30.000 piezas de oro y tumbaga (aleación de oro y cobre) de incalculable valor que fueron creadas por las diferentes civilizaciones precolombinas que habitaron Colombia como la Quimbaya, la Calima, la Tairona, la Zenú, la Muisca, la Tolima o la Tumaco. Aunque las salas están bien ordenadas y cuentan con carteles explicativos, te aconsejamos encarecidamente que alquiles el audio-guía, ya que así entenderás mucho mejor lo que tienes ante ti. Una de las piezas más valiosas de este importante lugar que ver en Bogotá es la “balsa muisca”. Esta, además de ser una fabulosa joya de orfebrería, hace alusión a la ceremonia de la leyenda de “El Dorado”. Parece que representa la investidura del nuevo cacique, que, además de estar cubierto en oro, arrojaba oro y esmeraldas al agua de la Laguna de Guatavita como ofrenda a los dioses. Puedes encontrar todos los horarios y precios en este enlace. 5. Chorro de Quevedo y el Callejón del Embudo Podemos decir sin ninguna duda que las calles más bonitas que ver en Bogotá son las del barrio de La Candelaria. Este fue el lugar de fundación de la capital colombiana y donde se construyó la primera iglesia, la Capilla del Humilladero. Sus calles empedradas están flanqueadas por bonitas casitas bajas de colores, algunas convertidas en tiendas de artesanía, restaurantes o cafeterías de las que sale un delicioso aroma de café de origen. El lugar más importante que tienes que visitar en La Candelaria es el Chorro de Quevedo. Se cree que esta animadísima plazuela era el sitio de descanso de un gobernante (zipa) de la civilización muisca. Desde aquí podía divisar la llamada sabana de Bogotá. Más adelante, el español Gonzalo Jiménez de Bogotá declaró la fundación de la ciudad en este mismo rincón en 1538. En estos momentos, en el Chorro de Quevedo puedes encontrar una fuente (reconstrucción de la que se instaló en 1832) y la Ermita de San Miguel del Príncipe, a la imagen de la Capilla del Humilladero. Turísticamente hablando, además de visitar un sitio con tanta historia, aquí encontrarás artesanías, un montón de lugares para probar la famosa chicha, una bebida indígena realizada fermentando maíz, y el Callejón del Embudo. En este, además de muchísimos bares, verás estupendos murales de arte callejero. 6. Museo Santa Clara, algo imprescindible que hacer en Bogotá Parece que estás entrando a una iglesia más, pero, cuando llegues, alucinarás. El Museo Santa Clara es uno de los imprescindibles que ver en Bogotá porque realmente se trata de una iglesia-museo. Construida en 1647 en estilo barroco, el templo perteneció a la orden de las Clarisas, pero en la actualidad es propiedad del estado y se ha convertido en un museo que alberga una importante colección colonial combinada con obras de arte contemporáneo. Las pinturas y esculturas están esparcidas por toda la iglesia, incluyendo los coros, la sacristía o el presbiterio, creando una curiosa sensación al visitante. Además, es habitual encontrar exposiciones temporales de artistas colombianos. 7. Torre Colpatria Desde Monserrate ya se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad, pero, si te gustan los miradores, algo que tienes que hacer en Bogotá es ir a la Torre Colpatria. Inaugurada en los 70, ha sido durante muchos años el edificio más alto de la ciudad y, por lo tanto, la panorámica desde la planta 50, donde se encuentra el mirador, es impresionante. Ten en cuenta que solo abre viernes, sábados y domingos. En 2015 fue superada en altitud por el BD Bacatá. Esta, todavía en construcción, tendrá 67 plantas y 216 metros de altura. 8. La zona G, la zona T y Usaquén, más lugares que ver en Bogotá Como has visto, la mayoría de los lugares que ver en Bogotá se concentran en la zona del centro histórico y La Candelaria. Si vas a visitar Bogotá en 2 días, nuestra recomendación es que te centres en dichos sitios, pero, si vas más tiempo o has acabado con las otras actividades, también puedes acercarte a otras partes de la ciudad. Destacamos las siguientes: • Zona T o Zona Rosa: es la zona de bares por antonomasia y también encontrarás muchísimos restaurantes. Es una parte muy segura de la ciudad, así que la gente acostumbra a ir por aquí para salir de fiesta, sobre todo en el Parque 93 y alrededores. • Zona G o “Gourmet”: como habrás imaginado, es una parte de Bogotá que se ha puesto de moda por la cantidad de restaurantes que han surgido. Entre los más conocidos: Criterión, Vitto, El Cielo o El Chato. • Usaquén: un barrio muy bonito y seguro, donde encontrarás también un montón de restaurantes modernos, pero también preciosas casas coloniales alrededor de la iglesia de Santa Bárbara. El domingo se celebra el popular Mercado de las Pulgas. 9. Plaza de Mercado Paloquemao Si tienes 3 días para visitar la ciudad, te aconsejamos que añadas a tu lista de cosas que hacer en Bogotá la Plaza de Mercado Paloquemao, ¡sobre todo si eres un amante de la gastronomía! Este mercado abrió en 1972 y sigue estando en plena ebullición, siendo el segundo más grande de todo el país y el lugar al que acuden dueños de restaurantes y cocineros para encontrar sus productos más frescos. Como viajero, merece la pena acercarse a cotillear, ver la enorme oferta de verduras y frutas curiosas de casi todas las regiones colombianas y, por supuesto, pararse a comer en uno de los muchos puestos que hay. Si has venido a primera hora de la mañana, te aconsejamos Delibono Barra Café, donde encontrarás pandebonos, pandequesos, buñuelos y almojábanas recién hechos. A la hora de la comida, busca el restaurante El Manjar, donde puedes comer unas arepas de maíz pelao brutales. En las Delicias del Tolima degustarás tamales y envueltos de arroz que no olvidarás y en Salsas y aderezos Don Camilo las empanadas son de otro planeta. 10. Claustro de San Agustín Otro de los edificios interesantes que visitar en Bogotá se ubica en el centro histórico, a pocos pasos de la Plaza de Bolívar. El Claustro de San Agustín es un edificio construido a finales del siglo XVIII y se trata de una edificación única dentro de la arquitectura colonial religiosa, ya que no cuenta con iglesia. En estos momentos pertenece a la Universidad Nacional de Colombia. Te recomendamos acercarte a él porque, además de admirar su bellísimo interior, hay varias exposiciones gratuitas. En la planta superior hay una muy interesante sobre el conflicto armado en Colombia, con algunas imágenes realmente sobrecogedoras. Además, justo al lado se encuentra la Casa Nariño, la residencia oficial del Presidente de Colombia. Aunque, como habrás supuesto, no se puede entrar y hay mucha seguridad en los alrededores, seguro que te resulta curioso echarle un vistazo. 11. Hacer una excursión a la Catedral de Sal en Zipaquirá Hay varias cosas que hacer en los alrededores de Bogotá, pero, sin duda, la más conocida es la visita a la Catedral de Sal de Zipaquirá. Esta tiene la peculiaridad de haber sido construida dentro de una mina de sal. De hecho, se pueden ver varias esculturas y cruces hechas con sal y mármol. Desde 2007 es una de las Siete Maravillas de Colombia. Además, puedes combinar la visita de la catedral con el centro histórico de Zipaquirá. Aquí no deberías perderte la Plaza Mayor, donde está la catedral y el edificio de la Alcaldía, la Plaza de la Independencia o la llamada “Zona Rosa”. Tardarás más o menos una hora desde Bogotá (según el tráfico). Si quieres quitarte de problemas, también puedes contratar una excursión como esta. Consejos para visitar Bogotá Ya hemos visto cuáles son las mejores cosas que ver y que hacer en Bogotá, pero aquí tienes algunos consejos más para disfrutar de la metrópolis colombiana: • Ten en cuenta que Bogotá está a 2.640 metros de altura y que las temperaturas oscilan entre los 6ºC y los 20ºC durante casi todo el año. No caigas en el error de pensar que en todo Colombia hace el mismo clima y ve preparado con ropa de abrigo y chubasquero. • Es seguro viajar a Colombia, pero en Bogotá debes prestar atención a tus pertenencias en todo momento. La zona de La Candelaria está muy vigilada durante el día, pero se aconseja ir con más cuidado por la noche. La zona T y el Parque de la 93 suelen ser seguras de noche, pero siempre es aconsejable ir con precaución. • No “des papaya”, es decir, no vayas con muchos objetos de valor a la vista y procura no ir con el móvil en la mano. • Viaja siempre acompañado del mejor seguro para viajar a Colombia. • Te recomendamos utilizar Uber o Cabify para hacer tus trayectos en taxi, funcionan bien y son seguros. Si vas al aeropuerto, calcula bastante tiempo, ya que puede haber muchísimo tráfico. • Las mejores zonas para alojarse son La Candelaria, Chapinero y Teusaquillo. Si tienes poco tiempo para visitar Bogotá, te recomendamos la primera. • No te vayas sin probar el ajiaco, puede que sea el plato más importante de Bogotá. Déjate caer por cafeterías como las de Café San Alberto en el Edificio Avianca, Arte y Pasión o Divino Café Especial para probar un buen café de origen. Si estás preparando tu viaje a Colombia, no debes perderte otros artículos de nuestro blog sobre el país: • Seguro para viajar a Colombia • Requisitos para viajar a Colombia • ¿Es seguro viajar a Colombia?

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Isla Norte de Nueva Zelanda: Qué ver para exprimirla al máximo

Isla Norte de Nueva Zelanda: Qué ver para exprimirla al máximo

Jairo GausachsJairo Gausachs
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No es ningún secreto, estamos enamorados de Nueva Zelanda. Por ello, la hemos visitado infinidad de veces y en nuestro blog puedes encontrar detalladas guías para exprimir al máximo este destinazo. Su historia, sus brutales paisajes, su gente… Podríamos volver 100 veces y aun nos seguiría fascinando. En esta guía te vamos a contar cuáles son nuestros sitios favoritos que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Importantes ciudades, escenarios de película, mágicas rutas y hasta baños con mucho arte son solo la punta del iceberg de lo que aquí te espera. ¡Despegamos rumbo a la Isla Norte de Nueva Zelanda! Cabo Reinga y “el norte del Norte” Vamos a empezar esta guía por el lugar más al Norte del país, Cabo Reinga (Cape Reinga). Dado que la densidad de cosas que ver entre Auckland y este lugar es menor a la del resto del país, muchos viajeros acaban descartando la visita y se lo pierden. ¡Nosotros te animamos mucho a acercarte hasta aquí! Cabo Reinga, además de ser un lugar precioso en el que se unen el mar de Tasmania y el Océano Pacífico, es un lugar con una enorme carga espiritual para los maorís. Para ellos, es el punto en el que los muertos parten hacia Reinga, la otra vida en el inframundo, a través de Kahika, un árbol de casi mil años que podrás ver a lo lejos. Si tu itinerario por Nueva Zelanda te lo permite, no deberías perderte este mágico sitio. Antes de marcharnos de la zona más norte del país, queremos que apuntes también un par de sitios más en tu posible ruta: 90 miles beach y las dunas de Northland. Las dunas de Northland las encontrarás muy cerca de Cape Reinga y son espectaculares. Estas enormes montañas de arena engañan a simple vista y muchos de los que nos animamos a subirlas, subestimamos lo exigente que llega a ser el tramo final de pendiente. Aun así, ¡merece totalmente la pena! Al llegar y aparcar tu coche/furgoneta verás que alquilan tablas para deslizarte y bajar las dunas soltando adrenalina, ¿te animas? 90 miles beach está unos kilómetros más al sur y se trata de una enorme playa de 90 millas. Destaca más por su tamaño y su costa “infinita” que por su belleza y uno de los motivos que atraen a más gente hasta aquí es la posibilidad de conducir por ella. Es una experiencia muy divertida al tratarse de un terreno totalmente despejado pero, eso sí, ten en cuenta que los seguros de coche y furgoneta de Nueva Zelanda especifican claramente que cubren todo el país excepto aquí. ¡Ojo con las mareas y con quedarte atrapado en la arena! Tane Mahuta Los kauri son unos árboles autóctonos de Nueva Zelanda que recuerdan en muchos aspectos a las secuoyas de Estados Unidos, son exageradamente altos (pueden superar los 50 metros), rectos y llegan a vivir miles de años. Hasta la llegada de los colonizadores europeos, la Isla Norte de Nueva Zelanda contaba con un alto número de ejemplares pero, tras su llegada, la brutal desforestación se llevó por delante casi el 98 por ciento de ellos. En la zona norte de la isla puedes hacer los llamados Kauri Walks, unos paseos que te llevarán por senderos marcados a través de los bosques para ver algunas de estas maravillas naturales de cerca. Los tienen tan protegidos que tendrás que desinfectarte las suelas de tu calzado para no llevar así algún tipo de enfermedad que los pudiera dañar. Estos paseos cuentan con diferentes protagonistas. Las Cuatro Hermanas son 4 kauris que han crecido a poca distancia uno de otro pero el rey es Tane Mahuta, conocido como “Señor o Dios del Bosque”. Este ejemplar de 52 metros de altura y 15 de perímetro se calcula que tiene entre 1300 y 2300 años. Es difícil expresar lo que se siente al estar cerca de él, algo mágico que te recomendamos hacer en la Isla Norte si tienes la oportunidad. Kawakawa y sus baños públicos Entendemos que te pueda resultar raro que después de proponerte ver árboles milenarios y dunas enormes te mandemos al baño pero… ¡tiene truco! Friedensreich Hundertwasser fue un artista austríaco muy polifacético. Pintor, escultor o diseñador de edificios serían tres formas de describirle, pero hizo muchas cosas más. Quizá te suenen sus famosas y variopintas fachadas en Viena. El artista se enamoró de Nueva Zelanda y decidió mudarse a vivir a la Isla Norte en los años 70. En 1998, dos años antes de morir, diseñó unos baños públicos que pusieron a la pequeña ciudad de Kawakawa en el mapa y que atraen cada año a más de 250.000 viajeros. Necesites ir al baño o no, si pasas cerca, vale totalmente la pena acercarte a ver este collage de colores, materiales reciclados, luces y baldosas de todas las formas y tamaños. Auckland Pese a no ser la capital del país, es la primera ciudad que viene a la cabeza de muchos al pensar en Nueva Zelanda y es la puerta de entrada al país para una gran mayoría de viajeros. Muchos aterrizan aquí, pasan una noche para intentar combatir el jetlag y luego parten con su vehículo de alquiler a hacer kilómetros. Si tienes un poco de tiempo, no está de más dedicarle un día a la ciudad para descubrir sus encantos. En nuestra guía de Qué ver en Auckland entramos mucho más en detalle con la ciudad pero, a grandes rasgos, estos son algunos de los lugares que no deberías perderte: • Monte Eden: Este volcán inactivo ofrece una de las mejores vistas de Auckland. Podrás llegar hasta aquí en tu vehículo, fácilmente en bus o dando un buen paseo desde el centro de la ciudad. Es un lugar sagrado para la cultura maorí, por lo que está terminantemente prohibido entrar a su cráter. • Sky Tower: Uno de los iconos de la ciudad, presente siempre en cualquier foto de su skyline. Esta enorme torre de comunicaciones es, con 328 metros de altura, el edificio más alto del hemisferio sur. Si pagas la entrada de acceso, podrás subir hasta su mirador panorámico donde, además de vistas 360º, te espera una cafetería en la que tomar algo. Los más valientes pueden saltar desde lo alto de la torre y hacer uno de los bungee jumping más icónicos. • Queen Street: Se trata de la calle principal de la ciudad. Aquí tendrás a mano todo tipo de restaurantes y tiendas en las que comprar, por ejemplo, una tarjeta SIM para tener internet durante tu viaje. • Auckland Domain: Este parque de más de 75 hectáreas es un placer para pasear entre la vegetación del país hasta llegar al Museo de Auckland, un lugar que no puedes perderte para conocer la historia de NZ. Una vez salgas, acércate al Wintergarden, un jardín botánico con flores y plantas de todo el planeta. Península de Coromandel A no muchas horas por carretera desde Auckland llegarás a una zona a la cuál le puedes sacar mucho partido. Si tienes tiempo, puedes explayarte y hacer noche aquí para verlo en dos días. De lo contrario, no te preocupes, puedes visitar sus imprescindibles que ver en un día para poder seguir con tu ruta por el país. Desde nuestro punto de vista, los lugares de la Península de Coromandel que no debes perderte son estos: • Cathedral Cove: Uno de los lugares más fotografiados de Nueva Zelanda, gracias a su aparición en la película Las Crónicas de Narnia. Aquí te esperan dos playas conectadas por una gran cueva en forma de arco que, de fondo, deja ver un enorme peñón. Ten en cuenta que es uno de los sitios más buscados para ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda y si quieres evitar las multitudes es un planazo visitarlo al amanecer. Otra cosa que debes apuntar es que el mejor momento para hacer fotos y pasar bajo el arco es cuando baja la marea. Puedes consultar ese dato en cualquier web de mareas buscando “low tide Coromandel”. • Hot Water Beach: Otro lugar curioso de ver en la Península de Coromandel es Hot Water Beach. Durante aproximadamente 4 horas, las dos anteriores y las dos posteriores al momento de marea baja, puedes escavar con una pala en la arena (las alquilan ahí a montones) y ver como brota agua caliente procedente del suelo freático. Lo común es hacerse un gran hoyo para sentarte un rato en tu poza caliente privada. • Road 309: La Carretera 309 deja atrás la costa y cruza el interior de la Península. Es un regalo para los sentidos que te llevará entre árboles kauris en el Waiau Kauri Forest y cascadas como Waiau Falls . Una curiosidad: Usa tu GPS para llegar a “Stuart and the pigs” y luego cuéntanos qué tal. Hobbiton Movie Set Que Nueva Zelanda vivió un boom de turismo tras el estreno de la trilogía de El Señor de los Anillos es un hecho que no tiene debate alguno. Como te contamos en nuestra guía de Localizaciones de El Señor de los Anillos en Nueva Zelanda, el país está lleno de lugares donde se grabaron diferentes escenas de la película y el set de rodaje de Hobbiton es la más querida por los viajeros. Allá por 1998, mientras Peter Jackson sobrevolaba en helicóptero granjas cercanas a la población de Matamata vio unas hectáreas de un granjero y al momento supo que ese era lugar perfecto. La vida del granjero, obviamente, cambió para siempre. Pasó de cuidar unos rebaños de ovejas a tener en sus terrenos uno de los lugares que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda más buscados, las casas de los hobbits. La visita, seas o no seguidor de la saga, vale totalmente la pena. Un tour guiado te llevará a visitar sus diferentes rincones que, no te queremos hacer spoilers, seguro que te sorprenderán. Al final, podrás entrar a la Posada del Dragón Verde y tomarte una ginger beer bien fresquita. Waitomo Caves Dada la cercanía de las Waitomo Caves con Hobbiton, suelen ser dos visitas que se hacen en el mismo día. Las Cuevas de Waitomo es una de las imágenes que verás en el 90% de oficinas de turismo del país y quizá en el 100% de las de la Isla Norte. Se trata de una gran cueva en las que te esperan millones de glow worms. Estos pequeños insectos, durante su fase más temprana, emiten una luz azulada para atraer a sus presas y, gracias a una especie de lianas adhesivas, las capturan. En la primera parte de la visita caminarás a través de una gruta en la que empezarás a conocer a este animal. Al final, te subirás a una embarcación que te hará un pequeño tour por un río subterráneo conocido como “La Catedral” en la que, gracias a la total oscuridad, verás como los glow worms iluminan por completo el techo creando una especie de Vía Láctea que te dejará boquiabierto. Si bien es cierto que en algunos puntos, campings sobretodo, de la Isla Norte puedes encontrar a estos animales luminosos, difícilmente tengas la oportunidad de verlos a esta escala y creando este espectacular efecto. Rotorua, Wai-o-Tapu y los maorís Te recomendamos llegar a Rotorua con las ventanas de tu vehículo subidas y no abrirlas hasta que vayas a bajar de él. Al abrir la puerta, el olor a “huevos podridos” será lo que te de la bienvenida a a la ciudad, el lugar con mayor actividad geotermal de la Isla Norte de Nueva Zelanda. El olor, evidentemente, no es de huevos, sino del azufre y otros minerales que brotan desde las distintas pozas de la ciudad. Durante tu paso por aquí, estos son los 3 sitios que te aconsejamos visitar: Rotorua Lakefront Boardwalk Este paseo te llevará a rodear el lago Rotorua que, realmente, es el cráter inundado del extinto volcán Rotorua. Su última erupción se estima que fue hace unos 240.000 años, pero en la parte que recorre este Boardwalk aun “supuran” calderas de azufre y otros minerales que se traducen en fumarolas y en ese olor tan característico. Justo al lado puedes encontrar un spa al que muchos viajeros acuden para disfrutar de baños termales con un toque de lujo. Wai-O-Tapu Thermal Wonderland La joya de la corona de esta zona del mapa de la Isla Norte es el parque termal de Wai-O-Tapu. Recorrer sus distintos senderos es una gozada para la vista, pues conocerás piscinas geotermales de todos los colores (y olores) y formaciones rocosas y cráteres desde los que aún salen fumarolas. Te recomendamos ir con tiempo y recorrer todos sus caminos con la ayuda de un mapa, pues todos valen la pena. Antes de empezar, pregunta a que hora “despierta” Lady Knox (suele ser alrededor de las 10:00h, sé previsor) y haz cuadrar tu visita con ello. Lady Knox es un… ¿falso geiser? Muchos años atrás, trabajadores que se estaban dando un baño junto al río, dejaron caer jabón accidentalmente en este cráter. La reacción química resultante provocó una rápida “explosión” de agua en ebullición 100% idéntica a las de un geiser natural. Ahora, cada día, cientos de personas se agolpan aquí para presenciar como un monitor introduce un compuesto químico que provoca el despertar de Lady Knox durante unos minutos para el deleite de todos los presentes. Si por horario te lo puedes cuadrar, es muy curioso de ver. Aldeas maorís Cerca de Rotorua hay varias “aldeas maorís” donde puedes ver cómo vivían estos antes de la llegada de los colonizadores europeos y antes de que su cultura fuera barrida del mapa. En ellas podrás conocer su historia, aprender a hacer la Haka (una demostración de orgullo y unión tribal) y probar el hangi, un método tradicional de gastronomía maorí en el que los alimentos se cocinan con el calor de las piedras termales u hornos excavados bajo suelo. Taupo A no mucha distancia de Rotorua, una hora de carretera aproximadamente, te espera la ciudad de Taupo. Pese a no ser una de esas ciudades que ocuparán un puesto inolvidable en tu currículum viajero, ofrece algunas actividades únicas que hacer en la Isla Norte de Nueva Zelanda. ¿La primera? ¡Un McDonald’s! Puede que ni siquiera te guste este tipo de junk food pero, igualmente, vale mucho la pena acercarte a esta sucursal. Acoplado a su edificio principal hay, ni más ni menos, un avión real de la aerolínea New Zealand South Pacific Airlines que estuvo en funcionamiento durante la década de los años 60. ¿Te subes a tomar algo en las mesas de su interior? Otra actividad muy típica que hacer en Taupo es subirse a un crucero y navegar por el lago Taupo, el más grande de Nueva Zelanda. La gran sorpresa de este enorme lago (mayor que el área metropolitana de Londres) es que se formó tras la brutal explosión de un volcán hace casi 2000 años, cuyas consecuencias se notaron hasta en la mismísima Roma. Impresionante, ¿verdad? Otro de los atractivos de este crucero es llegar hasta un gran mural maorí tallado en la roca de las paredes del lago. Es una obra de arte moderno que se convierte en una de las postales más famosas de la ciudad. Taupo es también uno de los lugares del país más afamados para hacer paracaidismo. El motivo es que las vistas son realmente espectaculares. Bajo tus pies tendrás el enorme lago Taupo del que te acabamos de hablar y, a lo lejos, el Tongariro, uno de los montes más míticos de Nueva Zelanda del que te hablaremos a continuación. Antes de saltar al siguiente punto que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda te vamos a presentar las Huka Falls. Tras un extensísimo recorrido, el río Waikato (el más largo del país) ve su anchura estrechada a unos pocos metros y su potencia se concentra con extrema virulencia para resultar en las cascadas Huka. Lo más común es acercarse a verlas desde uno de sus miradores pero, si te atreves, puedes sumarte a una de las excursiones en jet acuático que te dejan a escasos metros de ellas desde el agua. Eso sí, estas embarcaciones van a toda velocidad haciendo derrapes y dista mucho de ser una experiencia relajante, ¡es todo un chute de adrenalina! Tongariro National Park – Tongariro Alpine Crossing La excursión para cruzar el Tongariro es para nosotros una de las mejores cosas que hacer en la Isla Norte y, en general, en todo el país. El lugar que fue usado como escenario para representar el Monte del Destino en la trilogía de El Señor de los Anillos te espera con unos paisajes brutales que harán que las 6-8 horas de caminata valgan totalmente la pena. Al no tratarse de un sendero circular, acabarás tu recorrido lejos del punto en el que empezaste. Por ello, existen diferentes empresas que se dedican, mediante buses y furgonetas previamente contratadas, a llevarte luego al punto de inicio. Es un trekking espectacular que, insistimos, no puedes perderte. Hay tanto que contar sobre él que hemos creado esta completa y detallada guía para ti: • Hacer el Tongariro Alpine Crossing Forgotten World Highway, La Carretera del Mundo Olvidado La Carretera del Mundo Olvidado es uno de los lugares más curiosos que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda. A través de sus 150 kilómetros te esperan todo tipo de sorpresas. Preciosas cascadas como las de Mount Damper Falls, el suuuuper estrecho Moki Tunel, las caminatas por el bosque Moki o, por ejemplo, la Stratford Glockenspiel; una torre de reloj de madera que 4 veces al día (10h, 13h, 15h y 19h) hace sonar su melodía y representa, a través de marionetas autómatas, la historia de Romeo y Julieta. Pero, sin duda, lo que lleva a cada vez más viajeros hasta la Carretera del Mundo Olvidado es la peculiar población de Whangamōmona. A finales de los años 80 el gobierno decidió que el pueblo, por el que pasan dos distritos, debía dividirse por la mitad. Los lugareños no estuvieron de acuerdo y, tras algo de jaleo, se declararon como una república independiente. Durante estos años, han tenido como primer ministro a la gente del propio pueblo pero también a… ¡una oveja! Si te animas a pasar por el pueblo, que recorrerás en 5 minutos, entra a saludar a la taberna y pide que te sellen el pasaporte con la estampa de Whangamōmona. Wellington Hemos dejado la capital del país para el final no porque no nos guste, sino porque hemos ido haciendo un recorrido contigo desde el norte al sur. A Wellington se la conoce como Windy Welli pues, dada la orografía del lugar, aquí los vientos del Estrecho de Cook se hacen notar con fuerza. Wellington suele empezar a recorrerse por Cuba Street, una pintoresca calle peatonal en la que vas a encontrar todo tipo de tiendas y restaurantes de lo más cool. Después, nuestro consejo es que vayas al Te Papa Museum, nuestro museo favorito del país con un montón de zonas interactivas en las que aprender sobre la historia y las características de Nueva Zelanda. Para acabar, coge el cablecar (un funicular cremallera) que te dejará en lo alto de la ladera, donde te espera el precioso Jardín Botánico de Wellington. Aquí, la cantidad de flores y plantas de todo el mundo es abrumadora y hace que, hasta los que no son muy fans de este tipo de sitios, salgan más que contentos. ¿Qué te ha parecido esta guía de la Isla Norte de Nueva Zelanda? Si tienes alguna duda, escríbenos abajo en los comentarios y te ayudaremos encantados. Además, te hemos preparado estas 3 guías detalladas que te lo ponen todo mucho más fácil: • Consejos para viajar a Nueva Zelanda • Documentos y requisitos de viaje a Nueva Zelanda • El mejor seguro de viaje a Nueva Zelanda

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Viajar sola a Costa Rica, ¿es seguro?

Viajar sola a Costa Rica, ¿es seguro?

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Viajar sola a Costa Rica es una gran aventura, pero seguro que tienes algún que otro miedo rondándote la mente. Aunque se trata de uno de los países más estables y seguros de Centroamérica, en el pasado se han dado algunos sucesos violentos que posiblemente te planteen dudas sobre si es seguro viajar sola a Costa Rica o no. No te preocupes, a mí también me pasó, pero, afortunadamente, me animé y aquí voy a hablarte de ello para que puedas planificar tu ruta por Costa Rica más tranquila. Sigue leyendo y descubre cómo es viajar sola a Costa Rica, destinos interesantes para tu escapada y algunos consejos para disfrutarlo al máximo. ¿Por qué viajar sola a Costa Rica? ¿Se puede? Las razones para viajar sola a Costa Rica son muchísimas. En primer lugar porque es un destinazo para quienes amamos la naturaleza, con multitud de parques nacionales que te ofrecen oportunidades de avistar animales como perezosos, monos capuchinos, todo tipo de aves y reptiles y hasta al escurridizo puma. Esa naturaleza también se manifiesta en forma de majestuosos volcanes como el Arenal o el Poás, playas, montañas y bravos ríos que nos regalan múltiples opciones para practicar deportes de aventura. Si te gusta llevar un ritmo más relajado, también podrás viajar a Costa Rica y disfrutarlo muchísimo gracias a sus aguas termales, senderos, cascadas y actividades con menos dosis de adrenalina. Por otro lado, hablar el mismo idioma que sus habitantes es un incentivo muy apetitoso. No solo nos permite estar más cómodas durante la travesía o pedir ayuda cuando sea necesario sin tener que rebuscar las palabras, sino que también nos hace sentir que aprendemos más, que nos mezclamos con una cultura distinta y sacamos más provecho al viaje. Si a eso le añadimos la amabilidad de los ticos (como se les conoce a los costarricenses), que te harán sentir la “Pura Vida” desde el primer minuto, no tienes que pensar nada más. Además, Costa Rica es uno de los países más turísticos de Centroamérica. Esto se traduce en que no tendrás que complicarte mucho la vida a la hora de buscar transportes, alojamientos o excursiones, ya que el terreno está muy allanado en este sentido. Es cierto que no es un destino tan económico como los de su alrededor, pero también se puede hacer por libre de manera muy accesible, ya que tienes la posibilidad de dormir en hostels o alojamientos económicos, donde también puedes conocer a otros viajeros como tú. Como seguro que ya has leído, la opción más cómoda es alquilar un coche, pero, si vas a viajar sola a Costa Rica y no quieres gastar mucho dinero, puedes hacer como yo (y muchísimas personas más) y moverte en autobús público sin ningún tipo de inconveniente. Te llevará más tiempo, pero también es una forma de ver el día a día de los costarricenses y, por qué no, mezclarte un poco más con ellos. ¿De verdad es seguro viajar sola a Costa Rica? Otra poderosa razón para viajar sola a Costa Rica es que se trata de un país seguro. Es, de hecho, uno de los más seguros de América Latina. Es cierto que en el pasado se han dado algunos sucesos violentos contra viajeras, pero han sido casos puntuales en playas aisladas, que no tendrían que volver a repetirse. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España (MAEC) en sus recomendaciones de viaje a Costa Rica, aconseja “evitar transitar sin compañía o por lugares aislados o poco iluminados, tanto en las zonas urbanas como en áreas turísticas”. Además, recomienda “evitar las zonas conflictivas de los cascos urbanos (entre otras, la llamada “zona roja” de San José -calles 14 y 6, Av. Central y 7-). Caída la noche, esta recomendación se extiende a la totalidad de los cascos urbanos”. Como ves, son consejos de sentido común que seguro que ya aplicas en otros viajes. Y, además, salvo la zona señalada del centro de San José (la capital, que tampoco tiene grandes atractivos turísticos), se trata de un país tranquilo, donde las personas son conscientes del valor que el turismo tiene para el país y, por tanto, tratan al visitante como se merece. Por supuesto, se trata de un país tropical con riesgo a que ocurran sucesos naturales como terremotos, huracanes o erupciones volcánicas. Como seguro que ya imaginas, no es algo que pase ni mucho menos de manera frecuente y, además, existen protocolos establecidos en caso de ocurrir. Simplemente, necesitas estar informada y seguir lo que indiquen las autoridades si llegase a ser necesario. También te recomiendo leer más sobre la mejor época para viajar a Costa Rica y así evitar los meses más lluviosos. En materia sanitaria, es importante que pidas cita en un centro de vacunación internacional cuanto antes para que sea un médico quien te aconseje según el tipo de viaje que vayas a realizar. A grandes rasgos, en Costa Rica hay riesgo de contraer dengue y, en menor medida, zika, chikunguya y malaria. Todas estas enfermedades son transmitidas por los mosquitos, por lo que la medida de prevención más importante es evitar sus picaduras en lo posible. Por otro lado, es seguro viajar sola a Costa Rica y también el sistema de sanidad pública es de los mejores de América Latina. Sin embargo, el MAEC es muy claro y señala: “No existe convenio con la Seguridad Social española. Todo lo cual, unido a las elevadas tarifas de los establecimientos privados (que exigen la acreditación de la capacidad de pago con anterioridad a cualquier tratamiento, con independencia de la condición del paciente), se desaconseja vivamente viajar sin un seguro médico que cubra los gastos de hospitalización y repatriación”. Tu mejor aliado es el IATI Mochilero, el mejor seguro para Costa Rica. En IATI estaremos para ti cuando sea preciso y viajarás sola por Costa Rica con la seguridad de que serás atendida en los mejores hospitales y clínicas del país sin tener que adelantar ni un solo euro. Además, esta póliza también te cubre en caso de tener un accidente mientras practicas uno de los muchos deportes de aventura que existen en el país: canopy, rafting, snorkel, kayak… Sin excusas, es un seguro para aventureros como tú. Además, debes saber que estos seguros van mucho más allá de lo puramente sanitario, brindándote soporte en casos de robos, daños en el equipaje, demoras en el transporte, si necesitases ser repatriada o volver a casa en situaciones complicadas como la hospitalización o fallecimiento de un familiar. No te la juegues y hazte con tu seguro desde aquí: Destinos recomendables para viajar sola por Costa Rica – ¿Qué hacer sola en Costa Rica? Puedes viajar sola a Costa Rica por cualquier lugar sin problema alguno. Con un coche de alquiler es mucho más sencillo, pero si no quieres gastar mucho dinero, podrás hacerlo en transporte público. Por sus atractivos, accesibilidad, posibilidad de hacer excursiones y conocer a otros viajeros, te recomendaría los siguientes destinos para tu viaje en solitario: 1. Parque Nacional Manuel Antonio Puede ser que el de Manuel Antonio sea el más famoso de los parques nacionales de Costa Rica. Adivinar las razones no es difícil: ofrece una combinación estupenda entre la posibilidad de avistar muchísima fauna autóctona con playas paradisíacas. Aunque es cierto que su fama ha provocado que sea uno de los rincones más masificados del país, creo que merece la pena pasar al menos un par de días allí para visitarlo y disfrutar de playas tan bonitas como Espadilla Norte y Espadilla Sur, Biesanz o Playa Playitas. 2. Cahuita Posiblemente mi lugar favorito durante mi viaje a Costa Rica sola. No sé si fue porque era mucho menos turístico que los demás o porque me pareció un pueblo con mucho encanto en el Caribe costarricense, pero me gustó mucho pasar por aquí. El Parque Nacional de Cahuita (de acceso gratuito desde Playa Blanca) es una verdadera joya no solo por la gran cantidad de animales que lo habitan, sino por sus paisajes, que mezclan playas salvajes con pequeños arroyos y bosques impenetrables. El sendero principal es fácil de recorrer por tu cuenta y en unas 3 o 4 horas te habrás hinchado de ver fauna. Después, te puedes relajar en Playa Blanca o Playa Grande, ubicadas en la misma Cahuita, o, si tienes ganas de explorar más, dirigirte a las de Puerto Viejo. 3. Parque Nacional del Volcán Arenal No sé si tú eres tan fan de los volcanes como yo, pero el Arenal es un cono volcánico casi perfecto y, por tanto, uno de los imprescindibles de Costa Rica. Dominando el paisaje, es posible hacer una ruta para ver algunas coladas recientes, así como imponentes árboles, como un ceibo de más de 200 años de antigüedad y 50 metros de altura. Además, en esta zona del país tendrás multitud de oportunidades de practicar deportes de aventura, pero también de actividades más relajadas como visitar la catarata de La Fortuna o darte un chapuzón en las exóticas fuentes termales de Tabacón. 4. Uvita A apenas una hora al sur de Manuel Antonio se sitúa el Parque Nacional Marino Ballena, junto al pueblo de Uvita. Es un lugar interesante para que pases una o dos noches y visites su espectacular y virgen playa bañada por el Pacífico. Si estás pensando en viajar sola a Costa Rica de mediados de julio a mediados de noviembre o de mediados de diciembre a abril, no dejes pasar la oportunidad de hacer una excursión para avistar ballenas jorobadas. Consejos para viajar sola a Costa Rica Ya ves que viajar sola a Costa Rica es seguro y muy recomendable, pero información es poder, así que aquí te brindo algunos consejos que te harán sentirte más cómoda antes de viajar y una vez allí: • Ya hemos visto que viajar sola a Costa Rica es seguro, pero que hay que tener un poco de precaución. Lo mejor es evitar zonas solitarias, especialmente al atardecer. En ciertas playas más solitarias, ten especial cuidado incluso al dejar cosas de valor en la toalla o bolso. • Pregunta en tu alojamiento qué zonas conviene evitar de los lugares que visites. Ellos siempre están al día de qué zonas o barrios son más seguros y cuáles no. • Procura no hacer ostentación de objetos de valor en grandes ciudades, especialmente en el centro de San José de Costa Rica. • Es mejor llegar a los destinos cuando todavía sea de día. Si no puedes evitar llegar de noche, es aconsejable contactar con el alojamiento para que te organice el transporte hasta él. • Recuerda que el mejor seguro para Costa Rica es el IATI Mochilero, contrátalo cuanto antes y te sentirás más protegida. • No te olvides de usar un buen repelente de mosquitos. Al amanecer y al atardecer, llevar prendas largas hará que te piquen menos. • Sin caer en la paranoia, ve con cuidado con los animales. Es normal que si no les haces nada, ellos tampoco te hagan nada a ti, pero hay que tener especial cuidado con los monos si se tiene comida, ya que se pueden abalanzar a tu mochila. Más consejos para viajar en solitario a Costa Rica • Puedes moverte segura en transporte público, pero nunca dejes objetos de valor en el equipaje que va en bodega y vigila la de mano. • No utilices taxis ilegales. En Costa Rica hay cooperativas de taxis como Coopetico, Coopetaxi y Taxis Unidos y, además, funcionan bien Uber y Cabify. • Descárgate la appme y su mapa de Costa Rica, así podrás ver dónde estás incluso cuando te quedes sin cobertura. • Siempre te digo lo mismo, pero para mí es muy útil tener internet en el móvil para sentirme menos perdida. Puedes comprar una tarjeta SIM de Kolbi, la compañía telefónica con más cobertura en el país, en tiendas de las ciudades sin problema alguno. • Es seguro viajar sola a Costa Rica y totalmente posible, pero si en algún momento te cansas, debes saber que tienes un montón de hostels en casi cualquier destino donde podrás conocer a otros viajeros y hacer excursiones. • No te pierdas nuestro artículo con consejos para viajar a Costa Rica y el capítulo de nuestro podcast La Aventura de Viajar sobre Costa Rica. • El más importante de todos: usa tu instinto y tu sentido común, son tus armas más poderosas. Además, si es tu primera aventura en solitario, te aconsejo que no te pierdas estos consejos para viajar sola. ¿Preparada para viajar sola por Costa Rica o tienes alguna pregunta? Puedes plantearnos todas tus dudas o sugerencias en comentarios. No te vayas aún porque en el blog de IATI tienes un montón de guías que te ayudarán a preparar tu viaje. A continuación te mencionamos más cosas interesantes de cara a viajar sola por Costa Rica: • ¿Es seguro viajar a Costa Rica? • Requisitos para viajar a Costa Rica • Seguro para viajar a Costa Rica Artículo escrito por Claudia Rodriguez, de Viajar por Filipinas

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Guía para viajar a Bariloche: qué ver y qué hacer

Guía para viajar a Bariloche: qué ver y qué hacer

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La gran variedad de cosas que hacer en Bariloche explican por qué esta pequeña población argentina es uno de los destinos de viaje más populares de toda Sudamérica. San Carlos de Bariloche – simplemente “Bariloche” para los amigos – es una localidad que se encuentra en la Región de los Lagos, en la parte norte de la Patagonia argentina. Cada año, más de un millón de viajeros procedentes de los más variados rincones del mundo se acercan a esta perla vacacional para disfrutar de sus restaurantes, chocolaterías, museos y, por supuesto, de un sinfín de actividades al aire libre. Y es que, no en vano, la localidad de Bariloche se halla inmersa en pleno corazón del Parque Nacional Nahuel Huapi, uno de los espacios naturales más bellos de Argentina. Sin embargo, antes de comenzar a contarte cuáles son las mejores cosas que ver en Bariloche, vamos a repasar algo de información práctica que te puede ayudar a preparar tu viaje. Cómo llegar a Bariloche Para llegar a Bariloche desde España, tendrás que tomar un vuelo que suele hacer escala en Buenos Aires. Aunque desde Buenos Aires puedes optar por viajar en uno de los cómodos autobuses argentinos (los cuales suelen disponer de asientos que se convierten en camas o semi-camas), debes saber que el trayecto por carretera desde la capital argentina hasta Bariloche es de unos 1.350 km. En resumen, un viaje que ronda las 23 horas de media. Si valoras más tu tiempo que tu economía, lo más sensato es volar, cosa que te llevará poco más de 2 horas. Cuándo es la mejor época del año para visitar Bariloche Bariloche es uno de esos escasos destinos del mundo que pueden ser visitados durante todo el año. Su temporada más alta suele coincidir con los meses de julio y agosto, cuando los viajeros locales y regionales (de otros países de Sudamérica) inundan la ciudad para disfrutar de las pistas de esquí de Cerro Catedral. Durante los meses del verano austral – de diciembre a febrero –, el clima es cálido, soleado y seco, siendo ideal para realizar actividades acuáticas, senderismo y otros deportes al aire libre. Los bosques de la zona adquieren bellas tonalidades en otoño, mientras que la primavera presenta temperaturas agradables y buenos caudales de agua para disfrutar a fondo de los muchos paisajes que ver en Bariloche. Viajar seguro por Bariloche Vas a disfrutar de un lugar único y quieres hacerlo sabiendo que estarás en las mejores manos si algo pasara. Un tropezón haciendo un trekking que se convirtiera en un esguince, un accidente por sus carreteras, un alimento en mal estado que te causara problemas o cualquier enfermedad que en casa no supondría mayor problema, aquí podría traducidse en carísimas facturas en centros médicos privados. En cambio, al contar con el mejor seguro de viaje a Argentina, tendrás acceso a los mejores especialistas sin coste para ti. El IATI Mochilero es la mejor póliza para este destino. Además de contar con una enorme cobertura médica que te asegura las mejores prestaciones sanitarias, te blindará con coberturas para problemas con tus transportes, robo, incidentes con tu equipaje o, entre muchas más, la tan costosa repatriación. No te la juegues en Bariloche y hazte ahora con tu seguro: Cuántos días necesito para conocer Bariloche Si quieres disfrutar a fondo de las muchas cosas que hacer en Bariloche y sus alrededores, deberás dedicar al menos una semana a explorar esta espectacular localidad argentina. Las mejores cosas que hacer y ver en Bariloche Y ahora que ya te hemos contado algunos detalles prácticos para viajar a esta joya andina, vamos de lleno con las mejores cosas que ver y hacer en Bariloche. Disfrutar del esquí o el senderismo en Cerro Catedral El imponente Cerro Catedral – cuyo nombre deriva de la forma de sus picos, que parecen las torres de una catedral – alberga la estación de esquí más popular y más grande de América del Sur. En invierno es un auténtico hervidero de gente, trayendo muchísima vida a Bariloche, que se encuentra a unos 25 minutos en coche de las pistas. Esa estampa invernal, con la nieve cubriendo las laderas del cerro y la alfombra de árboles que las cubren, es una de las mejores panorámicas que ver en Bariloche. Sin embargo, durante el verano también merece la pena ascender al cerro para disfrutar de las vistas de la zona y practicar el senderismo. Explorar el Parque Nacional Nahuel Huapi Sin duda, una de las mejores cosas que hacer en Bariloche es explorar a fondo el magnífico Parque Nacional Nahuel Huapi. Esta área protegida, y repleta de lagos y bosques, ofrece numerosas posibilidades para practicar deportes al aire libre, como senderismo, paseo en kayak, cabalgatas o recorridos en bicicleta de montaña. Una de las rutas senderistas más recomendadas – y cercanas a la ciudad – es la del Circuito Chico. Se trata de un trazado que rodea el lago Nahuel Huapi, desde Bariloche hasta el bonito complejo Llao Llao. En esa ruta podrás admirar picos rocosos, ríos caudalosos y vida silvestre. Si prefieres navegar, puedes tomar una embarcación en Puerto Pañuelo y visitar Puerto Blest, donde puedes desembarcar, caminar por los bosques y visitar el lago y la cascada de Los Cántaros. Perderte en el Parque Nacional de los Arrayanes En la península de Quetrihué, ubicada en la ribera norte del gran lago Nahuel Huapi, se encuentran los espectaculares bosques del Parque Nacional de los Arrayanes. Varios senderos se internan en el corazón de esa masa forestal compuesta por arrayanes – árboles cuyos frutos se han utilizado en la medicina tradicional desde tiempos inmemoriales -, pero también por cipreses de las Guaitecas, ñires, radales y otras especies arbóreas presentes en esta parte del mundo. Si eres amante de las aves, podrás disfrutar de cormoranes imperiales. Ya en tierra, el escurridizo monito de monte es un curioso marsupial que muy pocos afortunados consiguen ver. Probar las chocolaterías de Bariloche El centro de Bariloche posee cierto aspecto suizo o alpino. La sensación no hace más que intensificarse cuando, al caminar por sus calles, no dejas de encontrarte con atractivas tiendas en las que se venden chocolates y bombones. La tradición chocolatera desembarcó en esta localidad argentina durante los años de la posguerra de la Segunda Guerra Mundial. Un inmigrante del norte de Italia, Aldo Fenoglio, abrió la primera fábrica de chocolate – llamada ‘Tronador’- y comenzó a elaborar este manjar utilizando recetas italianas. Hoy en día, probar su chocolate es una de las mejores cosas que hacer en Bariloche. Algunos de los lugares en los que te recomendamos hacerlo son las chocolaterías Rapa Nui y Benroth Chocolates. Rafting en los ríos Limay y Manso Si te van los subidones de adrenalina, te gustará saber que subirse a una balsa de goma y descender las aguas bravas de los ríos del Parque Nacional Nahuel Huapi es otra de las mejores cosas que hacer en Bariloche. Esta emocionante actividad se desarrolla, sobre todo, en los ríos Limay y Manso. El primero de ellos ofrece un paseo más bien tranquilo – niveles de dificultad 1 y 2, de un máximo de 5 -, siendo un buen plan para hacer en familia. Sin embargo, el río Manso, a pesar de su nombre, presenta rápidos de hasta nivel 4, pudiendo vivir una gran aventura pasada por agua mientras disfrutas de unos paisajes sobrecogedores. Relajarse en Playa Bonita No todo va a ser movimiento y adrenalina. Entre las mejores cosas que hacer en Bariloche también podrás relajarte en una playa lacustre, situada en la orilla sur del Nahuel Huapi. Se trata de una playa de piedras pequeñas que resulta muy popular durante los meses de verano. Junto a ella encontrarás acogedoras cafeterías y agradables restaurantes en los que tomarte algo. Si prefieres algo de acción, siempre podrás alquilar un kayak o practicar el windusrf, pero un simple baño en las frescas aguas del lago te dejará como nuevo. La Ruta de los Siete Lagos No puedes marcharte de esta zona sin disfrutar de una de las mejores rutas panorámicas y naturales que hacer en Bariloche: la Ruta de los Siete Lagos. Lo aconsejable es dedicarle al menos un día en coche, aunque algunos valientes se lanzan a recorrerla en bicicleta de montaña, lo que suele llevar más tiempo. Esta maravillosa ruta te lleva a través de algunos de los mejores paisajes que ofrecen los parques nacionales de Nahuel Huapi y Lanín, con siete diferentes lagos acompañados de densos bosques de esta parte de la Patagonia. Paisajes pintorescos en Isla Victoria Ubicada dentro del Parque Nacional Nahuel Huapi, Isla Victoria es una ínsula escénica para visitar que está habitada por una maravillosa flora, fauna y bosques pintorescos. Pasear por sus senderos enmarcados por bosques es una perfecta idea para pasar la tarde en Bariloche. Además de su belleza paisajística, esta isla también posee un interés histórico, pues cuenta con pinturas rupestres elaboradas por los primigenios habitantes de la zona. Para acceder a ella, tendrás que tomar un barco y sólo parte de ella está abierta al público. Ruta de senderismo al refugio Frey Una de las rutas senderistas más populares que hacer en Bariloche es la que te lleva al refugio Frey. Se trata de una caminata perfecta para los amantes de la naturaleza y la aventura al aire libre. El sendero te regalará algunas de las panorámicas más hermosas que ver en Bariloche, incluyendo el Valle de Rucaco y el espectacular Cerro Tronador, que se asoma en la distancia. La ruta suele llevar algo más de dos horas y la recompensa final, ese romántico refugio de montaña llamado Frey, bien merece el esfuerzo. Excursión al Cerro Tronador Llamado así por las estruendosas avalanchas que golpean la ladera de la montaña, el Monte Tronador es el pico más alto (3.470 msnm) del Parque Nacional Nahuel Huapi. En realidad, tiene tres picos: uno argentino, uno chileno y otro que está en territorio internacional, con múltiples glaciares que la gente intenta recorrer con piolet y crampones. El paisaje que muestra es maravilloso, ya que los fiordos, los lagos y los extensos valles marcan sus laderas y las áreas que lo rodean. Un lugar excepcional que ver en Bariloche y donde practicar senderismo, montañismo e incluso el rafting (río Manso). ¿Qué te ha parecido esta completa guía para visitar Bariloche? Para que tu viaje a Argentina sea un total éxito, te hemos preparado también estas 3 guías detalladas que no te quieres perder: • Requisitos para viajar a Argentina • El mejor seguro de viaje a Argentina • ¿Es seguro viajar a Argentina? Artículo escrito y fotos tomadas por David Escribano, de Viajablog.

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