Jairo Gausachs
Jairo Gausachs

Jairo Gausachs es un blogger y escritor de viajes profesional con más de 12 años de experiencia. Ha pasado los últimos 10 años como nómada digital viajando por todo el mundo y creando contenido para diferentes medios como LATAM Airlines o Skyscanner. Gracias a su experiencia y a sus grandes conocimientos en seguros de viajes lleva más de 8 años a la cabeza del blog de IATI, creando artículos y encargándose de la línea editorial y contenido.

Es referente y experto en Filipinas y crea guías para viajar por libre por el país asiático en su web Viajar por Filipinas, la más destacada y actualizada en habla hispana sobre el archipiélago.

Qué hacer en MacLeod Ganj (Dharamsala): Tíbet en India

Qué hacer en MacLeod Ganj (Dharamsala): Tíbet en India

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Situado bajo la cordillera Himalaya de Himachal Pradesh, en el norte de India, MacLeodganj atrae a miles de turistas cada año. Algunos llegan aquí ansiando conocer en persona al Dalai Lama, otros buscan asistir a los diferentes talleres de meditación o yoga que se encuentran repartidos por la ciudad y muchos otros simplemente vienen en busca de la tranquilidad de esta zona de India, que se ve esporádicamente interrumpida por el caótico tráfico de sus dos únicas calles. Hay mucho que hacer en MacLeod Ganj y el hecho de que se le conozca como la “Pequeña Lhasa” ya te da una pista de que muchos de los planes giran alrededor del pueblo tibetano. Y es que este pequeño suburbio de Dharamsala fue la principal base de los miles de tibetanos que en 1959 consiguieron escapar, cruzando durante semanas las montañas nevadas, tras la sangrienta ocupación china. Sin embargo, este pueblo extremadamente resiliente te recibirá siempre con una sonrisa siguiendo las enseñanzas del 14º Dalai Lama. ¿Listo para descubrir todo lo que se puede hacer en Macleodganj? Te contamos nuestra experiencia tras varias visitas. El Gobierno Tibetano en el exilio y el Museo del Tíbet Hasta no hace mucho tiempo el Dalai Lama, además de ser el líder espiritual del budismo tibetano, asumía también un gran liderazgo político. Sin embargo, en busca de la democratización y sostenibilidad del movimiento tibetano, en 2011 el 14º Dalai Lama renunció por completo a todo su poder político y lo cedió a un primer ministro escogido democráticamente, un Sikyong. A poco más de 20 minutos paseando al sur de Macleodganj se encuentra una pequeña barriada, ya dentro de la ciudad de Dharamsala, en la que están los diferentes edificios gubernamentales del Gobierno Tibetano en el exilio, la Biblioteca y los Archivos Tibetanos, un bonito templo y el Museo del Tíbet. Si pasear por esta tranquila zona nos parece muy recomendable, visitar el Museo del Tíbet nos parece totalmente imprescindible. Por solo 20 rupias podrás recorrer la historia del Tíbet y de este pueblo único, el terrible genocidio por manos del gobierno chino y sus sueños y ansias de libertad. A través de vídeos, textos y fotos alucinarás con los paisajes únicos de este país ocupado, sus trajes o instrumentos folklóricos y también se te encogerá el corazón al conocer los detalles de cómo fue (y sigue siendo) la huida rumbo al exilio o la censura que no les permite expresar su cultura y raíces en el ahora territorio ocupado por China. Ten en cuenta que el camino desde MacLeod es totalmente de bajada, con la que a la vuelta tendrás media hora mínimo de subida. Un taxi desde aquí hasta arriba ronda las 150 rupias. La residencia del Dalai Lama, el Templo Tsuglagkhang y el Circuito Kora En la zona más al sur de Macleodganj hay otro los imprescindibles que ver en tu visita, el Complejo Tsuglagkhang, que abarca la residencia del Dalai Lama y una zona por la que los turistas pueden pasear entre monjes budistas y visitar pequeños templos en los que disfrutar en directo del precioso arte tibetano o hacer meditación en un entorno único. Frente a estos templos, pero separado por grandes medidas de seguridad, se encuentra la residencia del 14º Dalai Lama, el lugar en el que vive cuando no se encuentra de gira. Dos veces por semana, cuando está en Macleodganj, realiza audiencias públicas en las que, con mucha suerte, es posible asistir y conocerle en persona. Te hablamos de ello en el siguiente punto. Rodeando a este gran complejo se encuentra el Circuito Kora. Este camino circular te llevará entre pequeños templos, estupas, coloridas banderas tibetanas y ruedas de oración. Es un lugar magnífico para desconectar en el que seguro coincidirás (no decimos “te cruzarás” porque la idea es que todo el mundo lo haga en el sentido de las agujas del reloj), con docenas de monjes budistas y lugareños tibetanos que recitan sus mantras mientras pasan las 108 cuentas de sus rosarios (japa mala). Conocer al Dalai Lama en persona Nuestra primera vez en Macleod Ganj fue en 2010 y tuvimos el enorme placer de poder asistir en directo la celebración del 50 Aniversario de la Tibetan Children Village. Durante varias horas, pudimos presenciar en directo demostraciones del precioso folklore tibetano, con el Dalai Lama presidiendo desde el otro lado del pequeño estadio en el que el acto tuvo lugar. Lo que no imaginábamos es que 14 años después, tendríamos la oportunidad de conocerle en persona. Fue en 2024 cuando, volviendo a Macleodganj para seguir descubriendo la zona, una carambola del destino nos puso delante los pasos a seguir para conocer en persona al Dalai Lama asistiendo a una de sus audiencias públicas. Al llegar a la ciudad, buscando un lugar para huir del frio, una mujer vietnamita que vive en la ciudad, nos contó los pasos a seguir. Estos son realmente sencillos, pero el problema es las pocas plazas disponibles y por ello se recomienda solicitar audiencia con la mayor antelación posible. Deberás escribir un correo electrónico a tntaklha@dalailama.com explicando brevemente quién eres, por qué te gustaría asistir a una audiencia pública del Dalai Lama y en qué fechas estarás en la ciudad. No tardarán mucho en responderte y, si has tenido suerte, te citarán a las 08:00h de la mañana frente a su residencia. Ahí, tras una hora de preparativos y pasar un control de seguridad en el que lo tendrás que dejar absolutamente todo (no podrás llevar ni tu pasaporte ni tu teléfono móvil) harás la cola junto a unas 200 personas para poder recibir sus bendiciones. Suele hacerse 2/3 veces por semana cuando está en la ciudad y actualmente, dada su avanzada edad, es una especie de pasamanos en el que tendrás unos segundos para saludarle y recibir sus bendiciones. Para cada persona esta experiencia que hacer en Macleodganj puede tener un significado diferente. En nuestro caso fue un momento realmente emocionante y emotivo que nos llevamos para siempre en nuestro corazón. A cada lado del Dalai Lama hay un fotógrafo profesional y un par de horas después del encuentro recibirás, de forma totalmente gratuita, tus fotos con él en tu correo electrónico. Cascada y Templo de Bhagsu Nag ¿Te apetece estirar las piernas? Otro de los clásicos que ver en MacLeod Ganj es la cascada Bhagsu Nag. Desde la plaza central tardarás, según al ritmo al que vayas y lo que te pares, unos 50 minutos. No es la cascada más grande y espectacular que habrás visto pero es un paseo muy agradable que te llevará entre pequeños templos por un precioso valle salpicado por un río en el que los lugareños aprovechan para bañarse los días de más calor y lavar su ropa. Si puedes elegir, es interesante evitar esta visita durante el fin de semana, ya que la alta afluencia de turismo indio puede llegar a colapsar un poco la zona. Lo disfrutarás igualmente, pero en caso de tener opción, mejor optar por hacer este recorrido un viernes o un lunes. De camino a la cascada encontrarás un curioso templo que recibe el mismo nombre, Bhagsu Nag Temple, y pese a que su interior no destaca demasiado, cuenta en su exterior con una pequeña piscina de agua natural en la que te podrás bañar mucho más cómodamente que el propio río que la alimenta. Eso sí, da por hecho que todas las miradas irán entonces hacia ti. Trekking a Triund La excursión a Triund es el trekking por excelencia que hacer en MacLeod y, si te animas a hacerlo, conseguirás ascender hasta casi 2.900 metros de altura para disfrutar de unas épicas vistas de la cordillera Himalaya. Para conseguir este premio deberás recorrer un camino de casi 7 kilómetros de subida, pero vale totalmente la pena el esfuerzo. Existen dos vías posibles para ascender a Triund, desde el Gallu Temple en Dharamkot o desde la misma cascada de Bhagsu Nag. La mayoría de viajeros suelen recomendar optar por la primera opción ya que representa un poco menos de desgaste físico pero ten en cuenta que ambos caminos son pura subida y, sobre todo en su tramo final, demandan cierta resistencia. ¡Tampoco te asustes! En nuestra primera vez en el trekking de Triund no estábamos en plena forma y, pasito a pasito, llegamos sanos y salvos a la cima. Para poder hacer este recorrido tendrás que pagar un permiso que podrás adquirir, por 200 rupias, tanto en la cascada como en el Templo Gallu. Por el camino encontrarás pequeñas cabañas en las que comprar agua, té o pequeños snacks y, una vez en la cima, podrás dormir tanto en el refugio como en tiendas de campaña que ahí alquilan. La experiencia de ver el amanecer, con el sol saliendo tras la cordillera Himalaya, es de esas cosas que se te quedan marcadas para siempre. La bajada es mucho más liviana que la subida, pero ve poco a poco y con mucho cuidado con tus rodillas, ya que sufrirán de lo lindo tras tantas horas. Una buena idea, si has subido desde Dharamkot, es bajar rumbo a la cascada de Bhagsu y darte un chapuzón al llegar para celebrar la gesta. Viajar seguro por MacleodGanj Si en el resto del país es altamente recomendado, aquí se hace imprescindible contar con el mejor seguro de viaje a India. Aquí el coste de la asistencia privada puede ser muy elevado y por experiencia te podemos contar que hay muchos hospitales en los que no quieres ni poner los pies. Un tropezón al pasear por las empinadas calles de la ciudad, algún alimento que te cause problemas digestivos o cualquier enfermedad que pudieras sufrir, quedará cubierta con tu IATI Mochilero, el mejor para este destino. No te la juegues, disfruta del viaje tranquilo que mereces y hazte ahora con tu seguro aquí: Dharamkot A 20 minutos a buen paso subiendo la colina desde Macleod Ganj se encuentra Dharamkot, la mal llamada “Tel-Aviv de las colinas” por el gran número de israelís que ahí se juntan (verás que hay un templo judío, cartas de restaurantes y carteles en hebreo por todas partes, oirás hablar su idioma…). A diferencia de la gran cantidad de cosas que ver y que hacer en Macleodganj aquí la oferta es mucho más reducida y se limita a gente que viene para comer en alguno de sus restaurantes o viajeros que se quieren quedar durante más tiempo para hacer cursos de yoga, meditación o terapias alternativas. Pese a no contar con la magia del ambiente tibetano que tendrás en MacLeod, en Dharamkot se agradece muchísimo la tranquilidad y la paz que da la ausencia del caos de tráfico, que en horas puntas llega a parar por completo la circulación. Comer en Macleodganj Durante tu paso por aquí podrás pausar por unos días la gastronomía india y profundizar un poco en la sabrosa cocina tibetana base de deliciosos momos o thukpas. No tengas miedo a aburrirte, pues aquí tendrás también a tu alcance todo tipo de comida internacional. Algunas de nuestras recomendaciones: • Snow Lion: Este restaurante ofrece una gran muestra de la gastronomía tibetana, con un delicioso thukpa con tofu como ejemplo. Su hamburguesa vegana también merece mucho la pena. • Crepe Pancake: Un nombre muy mal escogido para un delicioso restaurante que ofrece mucho más que creps y pancakes. Sus momos y su masala chai son de nuestros favoritos y, además de platos tibetanos, cuentan con platos veganos brutales como sus espaguetis con boloñesa de soja. • The Hot Pot House: Quizá te sorprenda ver un restaurante vietnamita en esta lista, pero la amabilidad de la pareja indio-vietnamita que lo regentan y el toque healthy de su carta lo convierten en una propuesta súper interesante. • Dakini House: El mejor café de todo Macleodganj y con una terraza que ofrece unas vistas increíbles a gran parte del valle. Recorrer MacLeod Ganj Además de conocer los diferentes puntos de esta lista de cosas que ver en MacLeod Ganj, te recomendamos que simplemente pasees por sus dos calles principales. Encontrarás diferentes templos budistas y cafeterías en las que ver algún que otro documental y conocer la dura historia del pueblo tibetano. Entre restaurantes y hoteles verás también pequeños negocios de lugareños tibetanos y podrás comprar tanto ropa como productos típicos, poniendo así tu granito de arena para ayudar a seguir adelante a esta bonita comunidad que sueña con, algún día, poder volver a casa y recuperar su “Free Tibet”. Consejos para visitar Macleodganj Antes de cerrar esta guía, queremos darte unos consejos extra para asegurarnos de que disfrutas al máximo de tu paso por aquí: • A nivel turístico Dharamsala, la ciudad principal, no tiene mucho que ofrecer. No cometas el error de alojarte ahí y busca tu alojamiento en MacLeod o en Dharamkot si te interesa lo esa zona ofrece. • Ten muy en cuenta que MacleodGanj es pura pendiente. Intenta buscar un alojamiento céntrico si no quieres estar subiendo y bajando todo el rato. Evita, sobre todo, la parte más baja. • En muchos hostales o cafés, además de proyectar documentales, organizan Monk Talks en las que puedes charlar de lo que quieras con monjes budistas tibetanos. ¡No te cortes y pregunta lo que se te ocurra! • Entre diciembre y febrero, además de darse muchas más lluvias, hace mucho más frío. Muchos hoteles cuentan con habitaciones mal aisladas, échale un ojo a las reseñas de viajeros no indios (en India es muy frecuente que los hoteles paguen por reseñas falsas para subir su nota en Google) y busca uno calentito. Las habitaciones con balcón mirando al sur del hotel Buddah’s Abode nos resultaron súper calentitas en nuestra última visita. • No te la juegues aquí y no olvides viajar con el mejor seguro de viaje a India, el IATI Mochilero. Un tropezón, una comida en mal estado o cualquier enfermedad podría lastrar tu visita por este lugar. Hazte con él aquí: También te pueden ser útiles estas guías: • Requisitos para viajar a India • ¿Es seguro viajar a India?

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Qué hacer en Auroville

Qué hacer en Auroville

Jairo GausachsJairo Gausachs
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¿Qué hacer en Auroville? Quizá esta no sea la pregunta correcta para un texto como este. He escrito cientos de artículos de cosas que hacer en diferentes partes del mundo pero, a la hora de escribir sobre qué ver o qué hacer en Auroville, creo que (aunque obviamente hay cosas que comentar al respecto), parte de este artículo debe girar en torno a preguntas como “¿Qué es Auroville?” o “¿Qué quiere Auroville?”. Preguntas que, tras tres visitas a esta ciudad, dudo todavía haber encontrado más respuestas que preguntas. Sea como sea, si has oído hablar de este proyecto de ciudad y quieres visitarla durante tu ruta por el sur de India, voy a intentar contarte mi experiencia aquí. (Muy) Breve historia de Auroville Para hablar de la creación de Auroville es necesario primero hablar de sus dos principales impulsores. El primer protagonista de esta historia es Sri Aurobindo (1872 – 1950). Este fue un filósofo y poeta indio que, tras jugar un papel importante en el movimiento independentista de India, se retiró a su ashram de Pondicherry donde fue ganando adeptos y desarrolló sus pensamientos entorno al karma yoga. Habló de que la forma de evolución de la raza humana rumbo a los superhumanos no era otra que el trabajo desinteresado por la humanidad y una conciencia universal. La siguiente protagonista de esta historia es la francesa Mirra Alfassa (1878 – 1973), conocida también como “La Madre”. Tras conocer a Sri Aurobindo en 1914 pasó a ser su compañera espiritual y a continuar su trabajo. En 1968, y siguiendo la visión de Sri Aurobindo, se fundó Auroville en presencia de “La Madre”. A dicha ceremonia asistieron representantes de más de 120 países para simbolizar la unidad de la humanidad. Auroville podría definirse como una ciudad-experimento. Un experimento social y ecológico que va más allá de religiones, nacionalidad o ideas políticas. Todo, basado en las ideas de La Madre, la cual falleció antes de que Auroville pasara a ser una realidad (estuvo en la inauguración pero no llegó a vivir el día a día)y no pudo ver el resultado de plasmar en la realidad algo tan utópico. Auroville, sobre el plano, está ideada como una enorme espiral que nace en su centro, donde está el espectacular Matrimandir, una cámara de meditación gigantesca de la que hablaremos más adelante. Desde ahí, nacen las diferentes zonas: la residencial, la zona verde, la industrial… Sri Aurobindo y La Madre Más datos para entender Auroville Hasta aquí podría parecer simplemente una ciudad new-edge ecofriendly en un escenario único, pero la realidad se empieza a hacer más compleja cuando uno intenta entender de forma holística todo lo que Auroville propone y, sobre todo, la titánica tarea de llevarlo a cabo siguiendo los preceptos de La Madre. O, quizá mejor dicho, lo que cada uno interpreta de ellos. De nuevo, todo lo explicado aquí son las vivencias de un viajero que, tras varias visitas a la ciudad, y mucho amor por la idea base tras este proyecto, puede contar. Por ello, juntaré datos por un lado con un poco de opinión personal, ya que resulta muy difícil encontrar aurovilianos que quieran hablar de estos temas. Dinero en Auroville La idea de Auroville es la de no usar el dinero y que sus ciudadanos, a cambio de 5 horas de trabajo diarias, ganen un salario que actualmente ronda las 18.000 rupias indias. Exacto, la idea es que no haya dinero pero a su vez los ciudadanos tienen un salario. Aquí empiezan las dudas cuando un viajero intenta, desde fuera, entender como funciona todo. Tanto los aurovilianos residentes como los “Guest” (los que venimos a pasar unos días/semanas/meses) tenemos acceso a una Aurocard. Una tarjeta de plástico con la que poder pagar y en la que se puede añadir dinero. Suena como una tarjeta de débito de toda la vida, ¿no? Muchos negocios de Auroville, como restaurantes o tiendas, tienen carteles informando de que no es posible pagar con dinero real. Pero, también en muchos, si ven que no tienes una Aurocard te acaban dejando pagar con lo que quieras. En los hoteles, directamente, se paga con dinero de fuera de Auroville. Es complejo, como muchas cosas que suceden aquí pero, ¿cuál sería la solución? ¿Obligar a todo el mundo a convertir dinero a créditos de Auroville y hacer que los turistas no pueden gastar aquí? Complicado. Trabajo El proceso para ser auroviliano (rondan los 3.000) pasa ahora por momentos complicados debido a la injerencia del Gobierno de India y actualmente no se aceptan solicitudes. Cuando estas están abiertas y uno quiere ser miembro de esta comunidad debe pasar un año bajo la etiqueta “NewComer” (recién llegado). Es un año en el que estás de prueba y donde vas a necesitar que, mínimo, te apadrinen dos aurovilianos. Tras este año y varias entrevistas, si todo sale bien, pasas a ser auroviliano en pleno derecho. Esto conlleva una serie de derechos y obligaciones. En cuanto a derechos pasas a poder optar, en caso de haber disponibles, una vivienda cuyo alquiler ronda las 4.000 rupias al mes. Además, un sueldo de aproximadamente 180.000 rupias. Por otro lado, deberás hacer un mínimo de 35 horas semanales de trabajo para la comunidad en alguna de las diferentes unidades de Auroville. Algunos trabajan de camareros en restaurantes, otros de guías en los tours para conocer la ciudad y, por supuesto, muchos otros lo hacen como profesores, ingenieros, arquitectos o funcionarios en la “parte trasera” de Auroville que el turista no ve. Suena bien, ¿no? Un sueldo que da para vivir bien aquí y la garantía de una vivienda sin precios especulativos, como tendría que ser en muchos países según su constitución. Pero, de nuevo desde la visión de alguien externo que ha intentado dar respuesta infinidad de dudas, parece plantear algunas lagunas. Uno se queda con la sensación de que elegir formar parte de esta utópica comunidad es a su vez una de especie renuncia al mundo exterior y el aceptar que una vez entras, salir puede ser muy complicado. ¿Qué haces si tras años aquí cobrando 180 euros al mes decides marcharte? ¿Qué pasa si quieres hacer un gran viaje que suponga un gasto? ¿Y si quieres ir a ver a tu familia a España por Navidad? Podrás al principio si tienes ahorros pero, una vez estos se acaben, qué. Posiblemente hay una respuesta que yo desconozca (repito que llevo dos semanas intentando encontrarla) pero el hecho de que una mayoría de aurovilianos que te cruzas por aquí sean personas occidentales de avanzada edad, que salta a la vista que disponen de un gran colchón económico detrás, lo hace parecer un poco clasista. Una especie de lugar ideal para una jubilación. Por otro lado esta la gente joven. En su mayoría voluntarios de proyectos fascinantes y súper interesantes que, tras un tiempo sumando su granito de arena, se irán de aquí buscando nuevas experiencias. Respecto a las familias que crían aquí sus hijos, en lo que parece a priori un entorno ideal con un tipo de educación muy prometedora, es también complicado obtener respuesta sobre su visión de futuro. Política y religión En Auroville está prohibida cualquier expresión religiosa a nivel institucional, pero cada uno es libre de creer en lo que quiera. No hay iglesias, templos hindúes o cualquier otro indicio de religión de los que se pueden ver fuera. Y, pese a que el propio Sri Aurobindo habló y escribió sobre evitar crear nuevas religiones y centrarse en el trabajo desinteresado, muchas veces da la sensación de que él y La Madre son aquí una especie de dioses y que existe un dogma totalmente incuestionable. “Así lo dijo La Madre” se puede escuchar en muchas conversas que explican como funciona todo esto. (“Palabra de Dios… Amén”). Uno tiene a veces la sensación de “Ok, La Madre lo diseñó así sobre el papel, pero ella jamás llegó a vivir aquí y. de haberlo hecho. muy posiblemente hubiera estado abierta a cambios para garantizar el funcionamiento de este sueño”. Pero, de nuevo, quizá desde fuera las cosas se ven diferentes. En cuanto a política, no hay partidos. No hay ni izquierda ni derecha. Se decide todo en asamblea y cuando hay un total consenso, aunque eso pueda llevar días o semanas. Medioambiente El terreno donde se levanta y evoluciona Auroville era antes prácticamente desierto y tras años de enorme esfuerzo y trabajo, ahora es una gran zona verde con millones de árboles y especies autóctonas reintroducidas. Los pilares del proyecto son el reciclaje, el uso responsable de recursos como el agua y la implementación de energías renovables que convierten a Auroville en una ciudad energéticamente autónoma del resto de India. Es impresionante los logros y avances en este sentido, en parte gracias al AIAT (Instituto de Tecnologías Aplicadas de Auroville). Tras mi primera visita hace 14 años se nota, además, un gran aumento en el número de vehículos eléctricos, así como puntos de carga para estos que reciben su energía del sol. Eso sí, se hace realmente contradictorio ese esfuerzo por la sostenibilidad y esa conciencia universal en la que “todos somos uno”, y que a su vez se sigan usando animales como vacas o gallinas para la alimentación. Mi experiencia en Auroville Es mi tercera vez en Auroville, desde donde estoy ahora mismo escribiendo este texto. Y, dado que turísticamente, tiene “poco que ofrecer”, como comentaremos en la siguiente sección, supongo que lo que me hace volver por aquí es mi enorme interés en el proyecto y el compartir gran parte de sus bases. Turísticamente, venir a Auroville durante un viaje por India, te regala unos días de una paz que no se encuentra en otro lugar del país. Puedes atravesar la ciudad y te cruzas con únicamente 3 o 4 motos mientras pasas por delante de edificios setenteros que albergan interesantísimos proyectos sostenibles o donde se imparten talleres de crecimiento personal. No hay basura, no hay ruido, no hay prisas. No es India y, si estás haciendo un viaje largo por el país, es un bálsamo que se agradece. Pero de Auroville me atrae la propuesta. El intentar hacer las cosas de otra manera. Tanto en la parte ecológica como en la de remar todos juntos en beneficio del grupo en lugar de para únicamente uno mismo. Sobre el papel, es una utopía preciosa en la que creo firmemente. Aunque en dos días vuelvo a irme de aquí, de nuevo, con la sensación de que la idea es buena pero está en el mismo punto, o peor por la intromisión del gobierno indio, que hace 14 años. Los newcomers te cuentan que se sienten “despreciados” por muchos aurovilianos; yo como turista he escuchado a mi lado (en una ciudad que pertenece a la Humanidad y en la que no hay nacionalidades y se vertebra sobre la compasión) cosas como “aquí no quiero turistas”; y gente que lleva aquí años te dice en voz baja para evitar ser señalada que “la idea de La Madre era buena, pero así no funciona”. No culpo, pobre de mi, absolutamente a nadie de nada. Al revés, yo no sabría hacerlo mejor. Soy consciente de que la meta hacia la que avanza Auroville está tras una larga travesía. Cambiar un mundo como este es exageradamente complicado y difícil y siento mucho agradecimiento por lo que aquí se hace y hasta por la gente que comenta cosas contra los visitantes como yo. No debe ser fácil. No tengo una clara conclusión, lo siento. Creo en la idea de Auroville pero de la misma forma que creo que debería ser una idea viva que pudiera evolucionar y no verse enjaulada en lo que hace ya más de 50 años dijo “La Madre”. Es un experimento apasionante y que, no podría ser de otra forma, tiene muchas lagunas. De no ser así, ya viviríamos hace siglos en el mundo idílico que se busca tras todo este esfuerzo. Volveré. Me gustaría pasar mucho más tiempo y encontrar más respuestas. Aprender de tantas personas increíbles que aquí viven e integrar mucho más allá de lo que he integrado tras mis 3 primeras visitas. Entiendo que si algún auroviliano lee esto puede llegar a sentirse molesto y me disculpo de antemano y agradezco infinitamente su trabajo en Auroville. Compartimos, seguro, mucho en cuanto la visión y doy por hecho que desde fuera se ve diferente. Si en este texto he dicho alguna barbaridad, será un placer corregir lo que no se ajuste a la realidad. Salud en Auroville A diferencia de los ciudadanos de Auroville, tú no tienes asistencia sanitaria gratuita aquí. Un accidente por los caminos sin pavimentar, algún alimento en mal estado que te causara problemas digestivos, un esguince tras un tropezón o cualquier enfermedad que en casa pasarías sin mayor problema, aquí podría acabar en enormes facturas médicas en hospitales privados o visitas a centros médicos de bajísimos estándares. En cambio, al contar con el mejor seguro de viaje a India tendrás acceso a los mejores cuidados sea cual sea tu caso. Además, estarás también cubierto en casos como robo, problemas con tus transportes, incidentes con tu equipaje o incluso si necesitaras ser repatriado. No te la juegues en Auroville y hazte ahora con tu póliza internacional: Qué hacer y ver en Auroville Hechas ya las presentaciones, explicada de forma resumida la historia de Auroville y compartida mi experiencia aquí, es el momento de mencionar algunas de las cosas que hacer en Auroville. Lo hemos dejado para el final porque, como he explicado, es un lugar que hay que entenderlo y comprenderlo más que venir aquí a ver 3 o 4 lugares en concreto. Auroville es una ciudad muy viva en la que cada día pasan cosas. Conciertos, teatro, meditaciones, charlas… y la mayoría son gratis. Así, cuando pases por aquí entérate bien que sucede durante tu visita. Estos son, para mi, algunos de sus lugares que ver más importantes: Matrimandir El Matrimandir es el lugar más icónico de Auroville y en sus alrededores se levanta la ciudad. Esta enorme esfera dorada es para mí “mi edificio” favorito en el mundo desde la primera vez que lo visité y no solo por su diseño exterior e interior, sino por la energía que desprende y lo que se siente en su cámara principal. Para poder entrar hay que pedir cita con suficiente antelación y, en caso de conseguirla, un guía te llevará a su interior con el resto del grupo en un pequeño tour en el que te explicará su historia y significado. Al entrar, ascenderás en silencio por una rampa que rodea el interior de la esfera, con una relajante iluminación, que te llevará a hasta la sala de meditación (o concentración como les gusta llamarlo a ellos). Esta sala blanca tiene una pequeña apertura en su zenit por la que el sol entra hasta atravesar una enorme esfera de cristal que preside el centro de la estancia y reparte la luz tanto aquí como en el piso inferior. Meditar (o concentrarse, o relajarse…) aquí es una sensación única y reconfortante, difícil de explicar pero que merece totalmente la pena incluso para personas que no hayan meditado nunca. No deberías perdértelo si tienes la oportunidad. Al Matrimandir le rodean 12 pétalos. 12 salas de meditación, cada una con uno de los nombres de cualidades que escogió “La Madre”, donde también es posible ir a concentrarse previa reserva. Al acabar tu visita al interior del Matrimandir, no puedes dejar pasar la oportunidad de pasear por el precioso Jardín de la Existencia y llegar al punto central geográficamente hablando de Auroville, el baniano (banyan tree) centenario. Este tipo de árbol va soltando raíces aéreas desde sus ramas que, una vez llegan al suelo, se convierten en fuertes troncos desde los que salen nuevas ramas, raíces y troncos, expandiéndose durante decenas de metros. Si el Matrimandir es mi edificio favorito del mundo, este baniano quizá sea mi árbol favorito. Sadanha Forest Sadanha Forest es uno de mis proyectos favoritos que ver en Auroville y un lugar al que suelo volver cada vez que vengo por la ciudad. Fundado en 2003 por una pareja que dejó atrás su anterior vida en busca de una más sostenible y consciente, han convertido un terreno desértico en uno de los mayores proyectos de forestación del mundo que ha devuelto a cientos de especies autóctonas a la zona. Este exitoso proyecto ha sido replicado con éxito, y muchísimo esfuerzo, en otros países como Haití o Kenia. Gracias a los voluntarios, de larga estancia que pasan años o de corta que pasan meses ahí, se realizan tareas y talleres de plantación de árboles y conservación y buen uso de los recursos hídricos. Cada día, sus miembros se despiertan de madrugada para hacer su seva (tareas desinteresadas por la comunidad) y viven de una manera simple y en armonía con la naturaleza. Los viernes organizan tours guiados a las 16:30h que no deberías perderte. Conocerás su historia y su trabajo y, una vez acabado el tour, disfrutarás de un documental diferente cada semana y una deliciosa cena vegana que compartirán contigo, sin coste, de forma totalmente altruista. Sin lugar a dudas, no deberías irte de Auroville sin conocer Sadhana Forest. Savitri Bhavan y otros museos Uno, por mucho que lea antes de llegar a ver Auroville, se puede sentir un poco perdido en cuanto a la historia, el pasado y el futuro de este lugar, por lo que es normal esperar encontrar un museo, panfleto o lugar que aclare las principales dudas. Como con las meigas, “haberlos haylos”, pero es muy posible que te sientas igual de confuso dado cómo está explicado todo. Lo primero que dicen al llegar es que vayas al Visitors Center para ver la pequeña exposición informativa que ahí tienen montada. Tras verla, la sensación es como si te dicen “Frodo tira el anillo al Monte del Destino”. Te han contado el final y te lo han contado sin mucho detalle, pues esa expo tiene algunos flashazos del Matrimiandir, unas pocas frases de “La Madre” y Aurobindo y varios posters con información no muy bien estructurada. Si luego empiezas la ruta que va desde ahí, a pie, hasta el Matrimandir, pasarás por el Pabellón de India. Aquí hay otra pequeña exposición, peor montada, que habla en líneas muy generales sobre la vivienda y el futuro de esta en Auroville. Una sala muy grande, poco lucida y con un aspecto de que lleva años parada en el tiempo sin interés alguno de explicarle al mundo lo que ahí sucede. Por último, siguiendo este recorrido, llegarás frente a una estatua de Sri Aurobindo que preside el llamado Savitri Bhavan. En su interior aunque, también es muy mejorable, hay la exposición con la que, por fin, te harás una idea de quienes eran La Madre y Aurobindo. Entonces, desde mi punto de vista, si lo que quieres es entender un poco todo esto, el orden correcto es empezar por el Savitri Bhavan, seguir por el pabellón de India y acabar en el Visitors Center. La web oficial tampoco es un lugar en el que te espere la información estructurada de una forma mucho mejor, pero siempre puedes encontrar algunas respuestas: First Steps in Auroville. Otros sitios que ver en Auroville Al no ser un lugar “turístico” sino una ciudad experimental, cuesta recomendar cosas que ver en Auroville de la misma forma que se haría en otros destinos. Muchas veces lo mejor aquí es coger una moto y salir a ver con que te encuentras entre sus laberínticos caminos que atraviesan esta inmensa zona verde. Estas son algunas otras cosas también interesantes: • Solar Kitchen: Esta enorme cocina da de comer a diario a muchos ciudadanos de Auroville y funciona con energía solar. Para comer aquí es indispensable hacerse primero con una Aurocard ya que no aceptan dinero en efectivo o tarjetas bancarias. Comida muy buena, alguna de ella picante, pero sorprende que puedas encontrar aquí alimentos de origen animal. • SVARAM: Un jardín experimental en el que, tras un breve tour, podrás “jugar” con enormes instrumentos musicales de lo más variopintos, hechos en gran parte con material reciclado. Cerca de ese jardín tienen una pequeña tienda y un centro de investigación en el que mezclan música y salud. • Jardín Botánico de Auroville: Un bonito jardín botánico por el que dar un paseo, con gran variedad de plantas, flores y árboles. • Si vas a pasar varios días aquí, verás que realmente hay mucho que hacer en Auroville si le echas un ojo a su boletín semanal. En él publican las últimas novedades en la ciudad y una lista de las actividades que se pueden hacer como: teatro, meditaciones, charlas, talleres, yoga, cine gratuito…etc ¡Vale mucho la pena investigar por aquí! Esperamos que esta guía te haya servido. Tienes aquí mucha más información útil para tu viaje a India: • Requisitos para viajar a India. • ¿Es seguro viajar a India? • El mejor seguro de viaje a India. Hazte aquí con tu póliza internacional:

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Que ver en Namibia: TOP 10 imperdibles

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Jairo GausachsJairo Gausachs
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De este país se suele decir que es “puro desierto” y, por ello, es normal que te preguntes si hay mucho por ver en Namibia más allá de kilómetros y kilómetros de carreteras en las que no te cruzas a nadie. Y, la verdad, es que todo aquel que pone rumbo a este tesoro de África vuelve enamorado tras descubrir un lugar del que, realmente, poco se habla para todo lo que tiene por ofrecer. En esta guía de Qué ver y qué hacer en Namibia te vamos a mostrar los sitios que no deberías perderte para exprimir al máximo este destinazo. ¿Todo listo? ons het begin! (¡empezamos!) Windhoek Windhoek, la capital del país, suele ser la puerta entrada de la gran mayoría de viajeros que vienen a descubrir todo lo que hay por ver en Namibia. En el caso de que vayas a moverte por libre en coche de alquiler, lo más probable es que te acerques hasta aquí en busca de algún gran supermercado donde hacer algunas compras básicas en forma de comida, bebida e incluso carbón o madera para esas barbacoas que te van a acompañar durante gran parte del viaje. Pese a que Windhoek no destaca por ser la ciudad más interesante que conocerás, si tienes algo de tiempo en tu itinerario de viaje por Namibia, no deberías perder la oportunidad de dar un paseo y curiosear el legado arquitectónico colonial en lugares como Christuskirche (Iglesia de Cristo), los bonitos Jardines del Parlamento o el interesante Museo de la Independencia. Si, además, planeas hacer noche aquí, quizá te apetezca acercarte al Brewers Market y conocer algunas de sus mejores cervezas artesanales. Parque Nacional de Etosha El Parque Nacional de Etosha es para muchos la joya de la corona en la lista de lugares que ver en Namibia. Esta enorme (más de 22.000 kilómetros cuadrados) extensión de terreno es uno de los mejores lugares del mundo para vivir la experiencia de hacer un safari por libre y marcará un antes y un después en tu “currículum viajero”. Te recomendamos pasar 3 días completos y así ir avanzando de este a oeste (o viceversa) mientras recorres sus carreteras y duermes en sus diferentes campamentos. A diferencia de otros safaris por libre como, por ejemplo, el del Parque Nacional Kruger en Sudáfrica en el que la magia reside en perderse por los diferentes caminos, aquí la acción transcurre alrededor de los waterholes. Al tratarse de un terreno mayoritariamente desértico, estas charcas de agua atraen a cientos de animales que merodean por el parque, dando lugar a escenas únicas. Verás asustadizas jirafas agacharse a beber mientras temen por ser atacadas, los divertidos facóqueros darse baños en el barro, largos grupos de cebras y ñus caminar juntos para alertarse en caso de que aparezcan depredadores, preciosas familias de elefantes perforando el suelo con la trompa en busca de algo que beber y, por supuesto, felinos. Pese a que el guepardo y el leopardo también habitan en Etosha, los leones serán los que se dejen ver más fácilmente al moverse en grupo. Las mejores horas para ver estos y a otros felinos serán siempre las menos calurosas, cerca de la salida y puesta del sol. Okaukuejo, Halali y Namutoni son las tres principales zonas de alojamiento y donde cada día empezará la aventura. Los dos primeros, además, cuentan con waterholes súper interesantes. En Halali hay una pequeña charca a la que cada atardecer acuden animales a refrescarse y donde no suele ser difícil ver rinocerontes. Por su lado, Okaukuejo cuenta con un enrome abrevadero al que acuden gran variedad de animales durante todo el día. Si tienes un bocadillo o un táper para comer, es un planazo venir aquí y disfrutar de la comida mientras elefantes, impalas, ñus o cebras van desfilando tranquilamente delante de ti. Arte rupestre En tu paso por la zona noroeste de Namibia te esperan varios puntos que ver muy especiales. El primero de ellos es Twyfelfontein. En este valle, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2007, se estima que existen más de 3000 petroglifos con una antigüedad que va de los 2000 a los 6000 años. La visita dura aproximadamente una hora y tu guía te llevará a ver algunos de estos grabados más destacados hechos por los bosquimanos, mientras te cuenta la historia del lugar y como no fue hasta 1921 cuando un alemán empezó a descubrir y documentar este enorme tesoro cultural. A poca distancia de ahí y de camino a las siguientes pinturas rupestres de las que te vamos a hablar, se encuentra otro lugar que merece la pena una parada. El Damara Living Museum es un “Museo vivo” en el que conocerás de cerca la forma de vida y tradiciones de una de las tribus más importantes de Namibia, los Damara. Conocerás sus plantas medicinales, sus danzas, sus juegos, su forma de hacer fuego y, si quieres, podrás llevarte un bonito recuerdo comprando alguna de sus manualidades. Al acabarla visita, pon rumbo al macizo de Brandenberg, donde te espera la siguiente parada y una de las pinturas rupestres más famosas del país, la White Lady. Descubierta a principios del siglo XX por un explorador alemán, sigue 100 años después creando controversia y siendo fuente de diferentes teorías. Para algunos, esta “White Lady” puede representar la llegada de una mujer blanca de la zona del Mediterráneo, fenicios probablemente. Para otros, no es más que un chamán que se pintó de blanco para destacar del resto de pinturas al tratarse de un miembro importante de la tribu. Sea como sea, uno de esos lugares que ver en Namibia que no deberías perderte. Spitzkoppe Aunque lleves unos días de viaje por Namibia jamás dejará de sorprenderte el constante cambio de paisajes que propone esta aventura. Dunas, ríos, mar y, aquí, unas imponentes formaciones rocosas que te dejarán boquiabierto. Nuestra primera recomendación aquí es que no lo dudes y dediques una noche a dormir en la zona de acampada del propio Parque de Spitzkoppe, concretamente en su parte oeste para poder gozar en directo de un épico atardecer. Los planes en Spitzkoppe son variados. Podrás hacer trekkings con guías que te llevarán a conocer la flora y la fauna (hay animales en libertad como órix o cebras que podrás ver de cerca), visitar pinturas rupestres muy accesibles, alucinar a la noche con uno de los cielos estrellados más espectaculares que jamás hayas visto, recorrer variopintas formaciones rocosas como el popular arco The Bridge y, por que no, relajarte sin hacer nada en tu tienda de campaña rodeado del silencio y la belleza de este lugar. Swakopmund y Sandwich Harbour Si en el punto anterior hablábamos del constante cambio de escenarios que vas a ver en Namibia, aquí tienes otro ejemplo claro. Cuando entres en esta zona de la Costa Oeste, lo más probable es que te encuentres, de repente, inmerso en una espesísima niebla que abarca una zona de más de 50 kilómetros durante gran parte del año. Y eso, viniendo del puro desierto donde reina el sol en un cielo perpetuamente despejado, es algo que impacta mucho. Swakopmund es una ciudad sin mucha pena ni gloria donde los colonos alemanes empezaron a construir sus primeras casas a finales de 1800. Puedes darte un paseo y contemplar su legado arquitectónico pero, más allá de eso, lo atractivo de esta ciudad es su famoso tour a Sándwich Harbour. Este tour de medio día empezará con la recogida en tu hotel para poner rumbo sur siguiendo la costa. Durante las más de 6 horas que dura, pasarás por zonas plagadas de preciosos flamencos rosas, cormoranes o pelícanos antes de llegar al high light del tour, las dunas de más de 90 metros a pie de playa, un escenario único que se ve en pocos lugares del mundo. Prepárate para dosis de adrenalina cuando tu guía te suba y baje a toda velocidad, con su 4×4, por las empinadas paredes de arena y disfruta luego de un delicioso brunch con vistas (si la infinita niebla lo permite) al mar desde lo alto de una duna. De vuelta a Swakopmund no dejes de mirar por la ventana del coche, con suerte podrás ver alguno de los animales salvajes que por ahí viven, como órix, chacales o incluso hienas del desierto. Cape Cross + Costa de los Esqueletos A solo una hora en coche de Swakopmund se encuentra Cape Cross y sería una pena que te perdieras este sitio tan peculiar que ver en Namibia. Cape Cross es el lugar de residencia de una de las colonias de leones marinos más grandes del mundo y verlo en primera persona es una experiencia única. Una vez entres al parque y te bajes del coche te verás rodeado de miles de estos animales de todos los tamaños, desde enormes ejemplares hasta crías recién nacidas llamando a gritos a su madre. Y es que ,aparte de alucinar con la visión de esta enorme colonia, lo harás también con el incesante griterío y con el fuerte y poco agradable olor de la zona. Créenos que por muy mal que huela y el jaleo que hagan, es una visita que hacer en Namibia que vale mucho la pena. Estando en Cape Cross, en función al tiempo de viaje por el país que tengas, puede que te apetezca seguir al norte para conocer la Costa de los Esqueletos. Debido a la ferocidad del mar y la mala visibilidad, en esta área yacen los “esqueletos” de diferentes barcos que han ido hundiéndose a lo largo de muchos años. Algunos viajeros se animan a seguir un par de horas más al norte para ver alguno de estos pecios pero otros opinan que es demasiado trayecto y no pasan de Cape Cross. Si ves que en tu itinerario no cuadra dedicar tanto tiempo para esto, te gustará saber que a medio camino entre Cape Cross y Swakopmund hay un barco hundido a pocos metros de la orilla junto a una salida de la carretera. Busca en Google Maps “Zeila Shipwreck Namibia” y darás con él fácilmente. Solitarie El siguiente lugar que ver en Namibia del que te queremos hablar es uno de los más famosos y espectaculares del país pero antes te vamos a mencionar una parada curiosa que te vendrá de camino. Una hora de coche antes de llegar ahí te espera, en un cruce de carreteras, la gasolinera de Solitarie. Este lugar perdido “en medio de la nada” ha ganado fama por un par de cosas muy curiosas. En primer lugar, el cementerio de coches clásicos que se amontonan alrededor de la entrada en los que siempre hay algún turista sacando fotos. Además, en la pastelería conocida como Mc Gregor’s Bakery venden el que dicen que es el mejor pastel de manzana de todo el país. ¿Te animas a probarlo? Desierto del Namib ¿Has visto alguna vez árboles con más de 1.000 años de antigüedad? Esa cifra es la que se estiman que podrían tener los que se encuentran en Sossusvlei, un salar que se encuentra en el desierto de Namibia central. Alguna vez el lugar fue un pantano fértil, pero con el paso del tiempo, el viento se encargó de mover las dunas y de conseguir que éstas cortaran el agua que corría hasta el lugar. El resultado fue una enorme explanada, una especie de patio ovalado con apariencia similar a la de la arcilla seca agrietada, pero de color blanco, poblada tan sólo por los esqueletos retorcidos de los árboles que, casi de color negro, siguen luchando por mantenerse en pie y llevan más de mil años consiguiéndolo, seguramente porque el aire es demasiado seco y las dunas a penas lo dejan pasar. Además de este lugar tan pintoresco, esta zona del Desierto del Namib atesora un sinfín de dunas míticas a las que se permite el acceso por libre. La Duna 45 es ideal para subirla antes de la puesta de sol y disfrutar desde ahí del ocaso. Por otro lado, Big Daddy es una enorme duna que te llevará más de una hora de subida y te ofrecerá unas vistas espectaculares por encima del Deadvlei. Si quieres visitar esta zona del país, te recomendamos que te hospedes en la zona de acampada del interior del parque. Podrás acceder una hora antes por la mañana a la zona de las dunas, ideal para ver el amanecer a tiempo, y una hora más por la tarde. Además, no es raro que durante la noche pasen hienas y órix alrededor de tu tienda de campaña o mientras disfrutas de una barbacoa nocturna. Desde ahí podrás también visitar el Sesriem Canyon, un cañón de unos 30 metros de profundidad ideal para hacer caminatas en la sombra cuando más pica el sol. ¡Ojo! Por aquí viven familias de babuinos y es mejor ignorarles y no hacerles enfadar. Franja de Caprivi La Franja de Caprivi es un estrecho territorio namibio que se mete entre Angola y Botsuana para llegar a tocar con Zambia y Zimabue. Si buscas un viaje a Namibia todavía más variado, no puedes perderte esta zona y subir aquí para hospedarte en alguno de los alojamientos que existen en la orilla del mítico Rio Okavango, como el Ngepi Camp. Aquí alucinarás viendo (y oyéndoles “gritar”) decenas de hipopótamos frente a tu bungaló mientras ves pasear, en la otra orilla del río, manadas de elefantes, leones, búfalos y otros animales salvajes. Cruzar un día a Botsuana Si has llegado hasta la Franja de Caprivi en busca de las mejores cosas que hacer en Namibia… ¿Por qué perderte una visita Botsuana? Acceder desde aquí al país vecino es sumamente fácil y rápido y te dará la oportunidad de visitar la zona del Delta del Okavango desde otro ángulo. ¿Qué tal un paseo en una barca tradicional mokoro? Además, de camino al cruce fronterizo pasarás por el Parque Nacional de Bwabwata que, pese a ser pequeño, ofrece la posibilidad de ver fácilmente y desde tu propio coche una gran cantidad de animales como elefantes, cebras, cocodrilos, monos, facóqueros… Una oportunidad única de hacer otro safari por libre. Estos son los lugares que no deberías perderte en tu primer viaje a Namibia. Y decimos “primer viaje” porque estamos seguros que te encantará y querrás repetir. Para ayudarte a que esta aventura sea un éxito, te hemos preparado estas guías que no querrás perderte: • Requisitos para viajar a Namibia • ¿Es seguro viajar a Namibia? • El mejor seguro de viaje a Namibia

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Consejos para viajar a Sudáfrica

Consejos para viajar a Sudáfrica

Jairo GausachsJairo Gausachs
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Hace unos años era un país que pocos tenían en cuenta para visitar pero, de repente, algo cambió y cada vez son más los viajeros que se animan a vivir la aventura. Para asegurarnos de que la disfrutas al máximo, te hemos preparado esta completa guía de Consejos para viajar a Sudáfrica. En ella responderemos a todas esas dudas que te rondan por la cabeza y, muy probablemente, a otras que todavía ni te habías planteado. Además, le sumaremos a esas respuestas información valiosa para que aproveches cada paso del viaje. Desde Johannesburgo a Ciudad del Cabo, desde las ballenas de Hermanus a las hienas del Parque Nacional Kruger o incluso disfrutando al máximo de la ruta jardín, esta guía es tu mejor aliada para exprimir al máximo Sudáfrica. Prepara los prismáticos y mucha atención, ¡empezamos! Los requisitos obligatorios de viaje Lo primero antes de poner rumbo a cualquier país es conocer que documentos se piden para poder ingresar en él. Así, el primer consejo para viajar a Sudáfrica es que tengas en cuenta lo siguiente: • Pasaporte/DNI: El DNI no es válido para entrar al país y será necesario que muestres tu pasaporte. Este debe contar con, mínimo, dos páginas en blanco para que las autoridades sudafricanas puedan estampar sus sellos. Además, la caducidad del pasaporte debe ser, mínimo, 30 días después de la fecha prevista de salida del país. • Visado: Los ciudadanos con pasaporte español están exentos de visado siempre que la estancia en el país no supere los 90 días. En caso de estancias superiores, será necesaria la obtención de visado de Sudáfrica. Ampliamos y detallamos todo esto en esta guía: Documentos y requisitos para viajar a Sudáfrica. Requisitos para viajar con menores a Sudáfrica En 2015 las autoridades actualizaron las normas migratorias y, ahora, todos los menores que viajen hasta o desde Sudáfrica están obligados a contar con su certificado literal de nacimiento. Este debe ser el original o una fotocopia compulsada de menos de 3 meses de antigüedad. Es necesario que dicho documento esté traducido al inglés por un traductor jurado o por la misma Embajada (o Consulado). El MAEC asegura en su web que, en lugar de certificados de nacimiento, se aceptarán también los libros de familia españoles correctamente firmados, sellados y traducidos. Puedes obtener más detalles al respecto en la página de Consejos de Viaje a Sudáfrica del Ministerio de Asuntos Exteriores. Salud en Sudáfrica La salud y la seguridad es un tema que suele generar dudas antes de muchos viajes. En primer lugar, al tratarse de un país como este, puede que te preguntes, “¿Hay vacunas obligatorias?”. En ese aspecto puedes estar tranquilo pues, la única vacuna a tener en cuenta a la hora de viajar a este destino es la de la fiebre amarilla y, importante, solo para aquellos viajeros que provengan de zonas afectadas por dicha enfermedad. De igual manera, es altamente recomendable pedir cita con semanas de antelación en un centro de medicina internacional para que valoren tu estado vacunal y te hagan las recomendaciones necesarias en cuanto a vacunas que, pese a no ser obligatorias, son muy recomendables. Además, es muy probable que se te proponga la toma de algún medicamento preventivo de la malaria si vas visitar zonas donde esta enfermedad supone un riesgo. Siguiendo con el tema de la salud, es muy importante que sepas que fuera de los centros médicos privados (donde los costes son elevadísimos), la asistencia sanitaria es realmente muy deficiente. Por ello, el propio Ministerio de Asuntos Exteriores insiste y advierte con mensajes claros como este en la vital importancia de contar con el mejor seguro de viaje a Sudáfrica: “La medicina privada en Sudáfrica es excelente, pero muy cara, por lo que es de todo punto imprescindible contratar un seguro de viaje lo más completo posible, que cubra, durante toda su estancia en el país, los gastos médicos y una eventual evacuación médica a España. ” Contar con una póliza internacional te asegura acceso gratuito a los mejores especialistas del país sin tener que pagar nada de tu bolsillo. El mejor seguro para este destino es el IATI Mochilero. Además de enormes coberturas médicas que garantizan poder hacer frente a cualquier accidente, enfermedad o tratamiento, te protegerá con coberturas 100% diseñadas para un viaje como este: robo, problemas con el equipaje, incidentes con tu transporte y, entre muchas más, la tan costosa repatriación en la que las autoridades insisten siempre en estar cubiertos. ¡Hay más! Puedes hacerte también con el Complemento de Anulación de Viaje y así recuperar tu dinero si tuvieras que cancelar el viaje por algunas de las muchas causas tenidas en cuenta. No te la juegues, disfruta del viaje que mereces y hazte ahora con tu seguro: Planifica tu ruta Ahora que ya sabes lo que necesitas para entrar al país y cómo está el escenario en materia de salud, es hora de empezar a darle forma ya el viaje, ¿no? El siguiente consejo para viajar a Sudáfrica es que, en relación a los días con los que cuentas, planifiques qué quieres ver y cómo lo vas a hacer. Alquilar un coche suele ser algo casi imprescindible y la mayoría de viajeros escogen una de estas dos siguientes opciones. O alquilan un coche de inicio a fin del viaje para recorrer todo el país por carretera o combinan alquileres de diferentes coches con vuelos para acortar los grandes trayectos. Esta segunda opción suele ser la mejor en caso de que dispongas de menos de 20 días de viaje. En nuestro blog podrás encontrar diferentes guías imprescindibles para darle forma a ese viajazo que te mereces como, por ejemplo: • Qué ver en Sudáfrica: Te recomendamos empezar por aquí para tener una primera toma de contacto con todo lo que te espera. • Itinerario por Sudáfrica: Este itinerario será tu aliado perfecto para entender cómo organizar tu viaje. Úsalo de base y modifícalo a tu gusto. • Qué ver en Ciudad del Cabo: Sácale todo el jugo a esta ciudad con tantas opciones. • Mejor seguro de viaje a Sudáfrica: Conoce cuál es el mejor seguro y cómo hacerte con él. Moverse por el país Ya que ha salido el tema de conducir por Sudáfrica, vamos a hablarte un poco más de ello y de moverte por el país. Alquilar un coche suele ser algo inevitable aquí y para ello es obligatorio que tengas tu permiso internacional de conducir. Una vez te pongas al volante te darás cuenta que, al salir de las ciudades y empezar a recorrer carreteras, aparecen controles policiales con radares móviles constantemente. Es un consejo de viaje a Sudáfrica evidente pero, no corras y respeta las señales. Tampoco es raro que, aunque vayas a la velocidad permitida, la policía te pare igualmente. Se dan casos en que te pueden amenazar con multarte (o incluso detenerte) por cosas tan surrealistas como “ir a 70 en una carretera de máximo 80 pero que hace un poco de bajada”. Mantén la calma, lo más probable es que esté esperando que le des una “propina” o incluso una bebida fría. Nosotros te aconsejamos no dar nada, ser educado y alargarlo lo máximo posible. En caso de que te diga que te va a multar, acéptalo sin protestar y dile que vais a la comisaría a hacerlo de forma oficial. Lo más probable es que quiera evitar que esto se sepa y te diga que te hace un favor y te deja marcharte. Para acabar con los tips sobre las carreteras sudafricanas, dos pinceladas más. La primera, los peajes. Existen de dos tipos, los manuales en los que pararás y pagarás en ventanilla y los “digitales”, unos grandes arcos que cruzarás por debajo y creerás que no estás pagando. Una vez devuelvas tu coche de alquiler recibirás una factura con la suma pendiente de todos esos peajes que creíste gratis. No te preocupes, no son caros. Debes saber también que a los sudafricanos a veces no les gusta mucho esperar para adelantar en carretera y te lo harán saber poniéndose muy cerca detrás de ti si no les facilitas el paso. Lo normal en estos casos es que te metas y circules, si es posible y seguro, con medio coche en el arcén. Ellos te adelantarán y activarán sus luces de Warning en señal de “¡Gracias!”. El siguiente paso es que actives tus luces largas y ellos lo entenderán como un “¡De nada!”. Del transporte público en Sudáfrica te diríamos que te olvides por completo. Moverse en este destino se puede resumir de la siguiente forma: • En ciudades como Johannesburgo: Mejor moverse en coche o en el autobús turístico. Evitar salir de noche en lo posible. Se puede ir andando a lugares cercanos como centros comerciales en zonas seguras durante el día. • Cape Town: Algo más seguro que Johannesburgo. Más posibilidades de salir de noche a cenar con prudencia y sin ostentar en zonas turísticas. Moverse en coche es lo más recomendable. En el centro se puede caminar durante el día. • Hermanus: Suele ser seguro moverse a pie. • Entre ciudades: El transporte público es lento y no muy seguro en algunas zonas. Se recomienda moverse en coche o en avión para grandes distancias. Consejo para moverte en coche: Lo primero que tienes que hacer al entrar al coche es cerrar por dentro todas las puertas para evitar posibles robos al parar en semáforos. Internet en Sudáfrica Hoy en día todos queremos tener acceso a internet durante nuestros viajes. Ya no solo para consultar y cotillear en redes sociales, sino para cosas que ya forman parte de los viajes como reservar alojamientos, usar la app del seguro de viaje, coger un taxi, pedir comida a domicilio para no salir de noche si no es seguro, consultar mapas…etc. Wifi vas a tener en prácticamente cualquier alojamiento durante tu viaje (salvo en lugares muy concretos como el Parque Nacional Kruger) y, comparado con países vecinos, es de una calidad notable. En cuanto a internet en el móvil, lo que sale mejor de precio y cobertura es comprar una tarjeta SIM de la compañía Vodacom al llegar al país. Es un proceso realmente muy sencillo y rápido, mucho más económico que el que ofrecen empresas que te gestionan una eSIM desde España. Para que te sirva de ejemplo, una tarifa de 10GB (+10Gb nocturnos que seguramente no uses porque se aplican de 00:00h a 05:00) cuesta solo 8’5 euros. La señal, tanto de esta como de otras empresas, es buena en la mayor parte del país. En el Parque Nacional Kruger, la señal es realmente mala y va desapareciendo conforme vas subiendo a las zonas de más al norte. Mejor época A diferencia de otros países en los que hay momentos del año en los que se insiste en no viajar debido al clima, aquí no es necesario evitar ningún mes en concreto en caso de que tus vacaciones sean inamovibles y tengas que hacerlo, si o sí, en cierto momento. Eso sí, si dispones de la posibilidad de elegir cualquier momento del año, te pueden ser útiles estos consejos de viaje a Sudáfrica referentes al clima. Al encontrarse en el hemisferio opuesto, cuando aquí es verano allí es invierno (y viceversa) por lo que los meses de julio y agosto son ahí los más fríos. Esto durante el día no afecta demasiado pero, a la noche, las temperaturas bajan y es necesario contar con más capas de abrigo. Lado bueno: menos mosquitos y menos posibilidades de malaria. En cambio, entre diciembre y marzo se dan las mejores temperaturas, siendo más agradable y menos frio durante todo el día. Es también una época en la que la Navidad o la Semana Santa hacen que los propios sudafricanos viajen más, suban los precios y baje la disponibilidad de alojamiento y vuelos. Si planeas conocer el país en esa época es muy recomendable que reserves con la mayor antelación posible. Meses intermedios como octubre, noviembre o abril, además de tener un clima agradable, suelen asociarse a buenos momentos para disfrutar la fauna en parques nacionales como el Kruger. Dinero en Sudáfrica La divisa oficial de Sudáfrica es el rand sudafricano que, a día de escribir esta guía de Consejos para viajar a Sudáfrica, tiene un cambio de 1€=19’45 RAND. Se trata de un país en el que es muy posible pagar con tarjeta en la mayoría de comercios y en el que no te costará encontrar cajeros automáticos desde los que sacar dinero. Como sabrás, los bancos tradicionales suelen cobrar grandes comisiones por pagar y sacar dinero en el extranjero. No solo eso, también aplican su propia tasa de cambio de divisa que suele ser desfavorable para el viajero. Por suerte, en los últimos años han aparecido diferentes “neo bancos” o “bancos viajeros” que te permiten sacar dinero y pagar en el extranjero sin pagar extras, haciendo también así que no sea necesario llegar al país con dinero para cambiar. Te hablamos de los mejores aquí: Tarjetas para pagar sin comisión en el extranjero. Otros consejos para tu viaje por Sudáfrica Para acabar con toda esta información práctica sobre este destinazo, te queremos lanzar otros tips que seguro agradeces conocer y que hemos agrupado en esta última sección: • Guarda tus documentos en “la nube”: Tanto para este como para cualquier viaje, es súper útil contar con una copia de tu pasaporte y reservas en una nube como Google Drive o en tu correo electrónico y, a ser posible, también descargado en tu móvil. De esta forma, si los perdieras, podrías tener una copia de seguridad que te sacaría de más de un problema. • Los enchufes en Sudáfrica son tipo D y tipo M, 3 clavijas grandes. Más que un consejo, es una necesidad si quieres cargar tu móvil y otros dispositivos durante el viaje: no olvides llevar un adaptador. • En la mayoría de servicios de cara al público se espera una propina de alrededor del 10-15% del coste. También verás que en las gasolineras intentarán ajustar la presión de tus neumáticos y lavar tus cristales en busca de también una propina. • Existe un protocolo a la hora de saludarse que cuando no se cumple puede llevar a malas caras o a entenderse como mala educación. Siempre que vayas a dirigirte a alguien, principalmente en hoteles/tiendas/restaurantes, se espera la siguiente conversa previa antes de entrar en materia : “Hi, how are you?; Fine, thanks, and you?; Fine, thanks”. Tras esta entrada, ya puedes pedir la carta del restaurante o la llave de tu habitación de hotel. • Échale un ojo a los festivos nacionales como Navidad, Semana Santa y Vacaciones Escolares. A los sudafricanos les gusta mucho ir a pasar unos días al Parque Nacional Kruger y los alojamientos en esas fechas se suelen llenar muy rápido. • Disfruta del viaje que mereces y no te la juegues, hazte ahora con tu seguro de viaje para Sudáfrica haciendo clic aquí:

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Isla Norte de Nueva Zelanda: Qué ver para exprimirla al máximo

Isla Norte de Nueva Zelanda: Qué ver para exprimirla al máximo

Jairo GausachsJairo Gausachs
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No es ningún secreto, estamos enamorados de Nueva Zelanda. Por ello, la hemos visitado infinidad de veces y en nuestro blog puedes encontrar detalladas guías para exprimir al máximo este destinazo. Su historia, sus brutales paisajes, su gente… Podríamos volver 100 veces y aun nos seguiría fascinando. En esta guía te vamos a contar cuáles son nuestros sitios favoritos que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda. Importantes ciudades, escenarios de película, mágicas rutas y hasta baños con mucho arte son solo la punta del iceberg de lo que aquí te espera. ¡Despegamos rumbo a la Isla Norte de Nueva Zelanda! Cabo Reinga y “el norte del Norte” Vamos a empezar esta guía por el lugar más al Norte del país, Cabo Reinga (Cape Reinga). Dado que la densidad de cosas que ver entre Auckland y este lugar es menor a la del resto del país, muchos viajeros acaban descartando la visita y se lo pierden. ¡Nosotros te animamos mucho a acercarte hasta aquí! Cabo Reinga, además de ser un lugar precioso en el que se unen el mar de Tasmania y el Océano Pacífico, es un lugar con una enorme carga espiritual para los maorís. Para ellos, es el punto en el que los muertos parten hacia Reinga, la otra vida en el inframundo, a través de Kahika, un árbol de casi mil años que podrás ver a lo lejos. Si tu itinerario por Nueva Zelanda te lo permite, no deberías perderte este mágico sitio. Antes de marcharnos de la zona más norte del país, queremos que apuntes también un par de sitios más en tu posible ruta: 90 miles beach y las dunas de Northland. Las dunas de Northland las encontrarás muy cerca de Cape Reinga y son espectaculares. Estas enormes montañas de arena engañan a simple vista y muchos de los que nos animamos a subirlas, subestimamos lo exigente que llega a ser el tramo final de pendiente. Aun así, ¡merece totalmente la pena! Al llegar y aparcar tu coche/furgoneta verás que alquilan tablas para deslizarte y bajar las dunas soltando adrenalina, ¿te animas? 90 miles beach está unos kilómetros más al sur y se trata de una enorme playa de 90 millas. Destaca más por su tamaño y su costa “infinita” que por su belleza y uno de los motivos que atraen a más gente hasta aquí es la posibilidad de conducir por ella. Es una experiencia muy divertida al tratarse de un terreno totalmente despejado pero, eso sí, ten en cuenta que los seguros de coche y furgoneta de Nueva Zelanda especifican claramente que cubren todo el país excepto aquí. ¡Ojo con las mareas y con quedarte atrapado en la arena! Tane Mahuta Los kauri son unos árboles autóctonos de Nueva Zelanda que recuerdan en muchos aspectos a las secuoyas de Estados Unidos, son exageradamente altos (pueden superar los 50 metros), rectos y llegan a vivir miles de años. Hasta la llegada de los colonizadores europeos, la Isla Norte de Nueva Zelanda contaba con un alto número de ejemplares pero, tras su llegada, la brutal desforestación se llevó por delante casi el 98 por ciento de ellos. En la zona norte de la isla puedes hacer los llamados Kauri Walks, unos paseos que te llevarán por senderos marcados a través de los bosques para ver algunas de estas maravillas naturales de cerca. Los tienen tan protegidos que tendrás que desinfectarte las suelas de tu calzado para no llevar así algún tipo de enfermedad que los pudiera dañar. Estos paseos cuentan con diferentes protagonistas. Las Cuatro Hermanas son 4 kauris que han crecido a poca distancia uno de otro pero el rey es Tane Mahuta, conocido como “Señor o Dios del Bosque”. Este ejemplar de 52 metros de altura y 15 de perímetro se calcula que tiene entre 1300 y 2300 años. Es difícil expresar lo que se siente al estar cerca de él, algo mágico que te recomendamos hacer en la Isla Norte si tienes la oportunidad. Kawakawa y sus baños públicos Entendemos que te pueda resultar raro que después de proponerte ver árboles milenarios y dunas enormes te mandemos al baño pero… ¡tiene truco! Friedensreich Hundertwasser fue un artista austríaco muy polifacético. Pintor, escultor o diseñador de edificios serían tres formas de describirle, pero hizo muchas cosas más. Quizá te suenen sus famosas y variopintas fachadas en Viena. El artista se enamoró de Nueva Zelanda y decidió mudarse a vivir a la Isla Norte en los años 70. En 1998, dos años antes de morir, diseñó unos baños públicos que pusieron a la pequeña ciudad de Kawakawa en el mapa y que atraen cada año a más de 250.000 viajeros. Necesites ir al baño o no, si pasas cerca, vale totalmente la pena acercarte a ver este collage de colores, materiales reciclados, luces y baldosas de todas las formas y tamaños. Auckland Pese a no ser la capital del país, es la primera ciudad que viene a la cabeza de muchos al pensar en Nueva Zelanda y es la puerta de entrada al país para una gran mayoría de viajeros. Muchos aterrizan aquí, pasan una noche para intentar combatir el jetlag y luego parten con su vehículo de alquiler a hacer kilómetros. Si tienes un poco de tiempo, no está de más dedicarle un día a la ciudad para descubrir sus encantos. En nuestra guía de Qué ver en Auckland entramos mucho más en detalle con la ciudad pero, a grandes rasgos, estos son algunos de los lugares que no deberías perderte: • Monte Eden: Este volcán inactivo ofrece una de las mejores vistas de Auckland. Podrás llegar hasta aquí en tu vehículo, fácilmente en bus o dando un buen paseo desde el centro de la ciudad. Es un lugar sagrado para la cultura maorí, por lo que está terminantemente prohibido entrar a su cráter. • Sky Tower: Uno de los iconos de la ciudad, presente siempre en cualquier foto de su skyline. Esta enorme torre de comunicaciones es, con 328 metros de altura, el edificio más alto del hemisferio sur. Si pagas la entrada de acceso, podrás subir hasta su mirador panorámico donde, además de vistas 360º, te espera una cafetería en la que tomar algo. Los más valientes pueden saltar desde lo alto de la torre y hacer uno de los bungee jumping más icónicos. • Queen Street: Se trata de la calle principal de la ciudad. Aquí tendrás a mano todo tipo de restaurantes y tiendas en las que comprar, por ejemplo, una tarjeta SIM para tener internet durante tu viaje. • Auckland Domain: Este parque de más de 75 hectáreas es un placer para pasear entre la vegetación del país hasta llegar al Museo de Auckland, un lugar que no puedes perderte para conocer la historia de NZ. Una vez salgas, acércate al Wintergarden, un jardín botánico con flores y plantas de todo el planeta. Península de Coromandel A no muchas horas por carretera desde Auckland llegarás a una zona a la cuál le puedes sacar mucho partido. Si tienes tiempo, puedes explayarte y hacer noche aquí para verlo en dos días. De lo contrario, no te preocupes, puedes visitar sus imprescindibles que ver en un día para poder seguir con tu ruta por el país. Desde nuestro punto de vista, los lugares de la Península de Coromandel que no debes perderte son estos: • Cathedral Cove: Uno de los lugares más fotografiados de Nueva Zelanda, gracias a su aparición en la película Las Crónicas de Narnia. Aquí te esperan dos playas conectadas por una gran cueva en forma de arco que, de fondo, deja ver un enorme peñón. Ten en cuenta que es uno de los sitios más buscados para ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda y si quieres evitar las multitudes es un planazo visitarlo al amanecer. Otra cosa que debes apuntar es que el mejor momento para hacer fotos y pasar bajo el arco es cuando baja la marea. Puedes consultar ese dato en cualquier web de mareas buscando “low tide Coromandel”. • Hot Water Beach: Otro lugar curioso de ver en la Península de Coromandel es Hot Water Beach. Durante aproximadamente 4 horas, las dos anteriores y las dos posteriores al momento de marea baja, puedes escavar con una pala en la arena (las alquilan ahí a montones) y ver como brota agua caliente procedente del suelo freático. Lo común es hacerse un gran hoyo para sentarte un rato en tu poza caliente privada. • Road 309: La Carretera 309 deja atrás la costa y cruza el interior de la Península. Es un regalo para los sentidos que te llevará entre árboles kauris en el Waiau Kauri Forest y cascadas como Waiau Falls . Una curiosidad: Usa tu GPS para llegar a “Stuart and the pigs” y luego cuéntanos qué tal. Hobbiton Movie Set Que Nueva Zelanda vivió un boom de turismo tras el estreno de la trilogía de El Señor de los Anillos es un hecho que no tiene debate alguno. Como te contamos en nuestra guía de Localizaciones de El Señor de los Anillos en Nueva Zelanda, el país está lleno de lugares donde se grabaron diferentes escenas de la película y el set de rodaje de Hobbiton es la más querida por los viajeros. Allá por 1998, mientras Peter Jackson sobrevolaba en helicóptero granjas cercanas a la población de Matamata vio unas hectáreas de un granjero y al momento supo que ese era lugar perfecto. La vida del granjero, obviamente, cambió para siempre. Pasó de cuidar unos rebaños de ovejas a tener en sus terrenos uno de los lugares que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda más buscados, las casas de los hobbits. La visita, seas o no seguidor de la saga, vale totalmente la pena. Un tour guiado te llevará a visitar sus diferentes rincones que, no te queremos hacer spoilers, seguro que te sorprenderán. Al final, podrás entrar a la Posada del Dragón Verde y tomarte una ginger beer bien fresquita. Waitomo Caves Dada la cercanía de las Waitomo Caves con Hobbiton, suelen ser dos visitas que se hacen en el mismo día. Las Cuevas de Waitomo es una de las imágenes que verás en el 90% de oficinas de turismo del país y quizá en el 100% de las de la Isla Norte. Se trata de una gran cueva en las que te esperan millones de glow worms. Estos pequeños insectos, durante su fase más temprana, emiten una luz azulada para atraer a sus presas y, gracias a una especie de lianas adhesivas, las capturan. En la primera parte de la visita caminarás a través de una gruta en la que empezarás a conocer a este animal. Al final, te subirás a una embarcación que te hará un pequeño tour por un río subterráneo conocido como “La Catedral” en la que, gracias a la total oscuridad, verás como los glow worms iluminan por completo el techo creando una especie de Vía Láctea que te dejará boquiabierto. Si bien es cierto que en algunos puntos, campings sobretodo, de la Isla Norte puedes encontrar a estos animales luminosos, difícilmente tengas la oportunidad de verlos a esta escala y creando este espectacular efecto. Rotorua, Wai-o-Tapu y los maorís Te recomendamos llegar a Rotorua con las ventanas de tu vehículo subidas y no abrirlas hasta que vayas a bajar de él. Al abrir la puerta, el olor a “huevos podridos” será lo que te de la bienvenida a a la ciudad, el lugar con mayor actividad geotermal de la Isla Norte de Nueva Zelanda. El olor, evidentemente, no es de huevos, sino del azufre y otros minerales que brotan desde las distintas pozas de la ciudad. Durante tu paso por aquí, estos son los 3 sitios que te aconsejamos visitar: Rotorua Lakefront Boardwalk Este paseo te llevará a rodear el lago Rotorua que, realmente, es el cráter inundado del extinto volcán Rotorua. Su última erupción se estima que fue hace unos 240.000 años, pero en la parte que recorre este Boardwalk aun “supuran” calderas de azufre y otros minerales que se traducen en fumarolas y en ese olor tan característico. Justo al lado puedes encontrar un spa al que muchos viajeros acuden para disfrutar de baños termales con un toque de lujo. Wai-O-Tapu Thermal Wonderland La joya de la corona de esta zona del mapa de la Isla Norte es el parque termal de Wai-O-Tapu. Recorrer sus distintos senderos es una gozada para la vista, pues conocerás piscinas geotermales de todos los colores (y olores) y formaciones rocosas y cráteres desde los que aún salen fumarolas. Te recomendamos ir con tiempo y recorrer todos sus caminos con la ayuda de un mapa, pues todos valen la pena. Antes de empezar, pregunta a que hora “despierta” Lady Knox (suele ser alrededor de las 10:00h, sé previsor) y haz cuadrar tu visita con ello. Lady Knox es un… ¿falso geiser? Muchos años atrás, trabajadores que se estaban dando un baño junto al río, dejaron caer jabón accidentalmente en este cráter. La reacción química resultante provocó una rápida “explosión” de agua en ebullición 100% idéntica a las de un geiser natural. Ahora, cada día, cientos de personas se agolpan aquí para presenciar como un monitor introduce un compuesto químico que provoca el despertar de Lady Knox durante unos minutos para el deleite de todos los presentes. Si por horario te lo puedes cuadrar, es muy curioso de ver. Aldeas maorís Cerca de Rotorua hay varias “aldeas maorís” donde puedes ver cómo vivían estos antes de la llegada de los colonizadores europeos y antes de que su cultura fuera barrida del mapa. En ellas podrás conocer su historia, aprender a hacer la Haka (una demostración de orgullo y unión tribal) y probar el hangi, un método tradicional de gastronomía maorí en el que los alimentos se cocinan con el calor de las piedras termales u hornos excavados bajo suelo. Taupo A no mucha distancia de Rotorua, una hora de carretera aproximadamente, te espera la ciudad de Taupo. Pese a no ser una de esas ciudades que ocuparán un puesto inolvidable en tu currículum viajero, ofrece algunas actividades únicas que hacer en la Isla Norte de Nueva Zelanda. ¿La primera? ¡Un McDonald’s! Puede que ni siquiera te guste este tipo de junk food pero, igualmente, vale mucho la pena acercarte a esta sucursal. Acoplado a su edificio principal hay, ni más ni menos, un avión real de la aerolínea New Zealand South Pacific Airlines que estuvo en funcionamiento durante la década de los años 60. ¿Te subes a tomar algo en las mesas de su interior? Otra actividad muy típica que hacer en Taupo es subirse a un crucero y navegar por el lago Taupo, el más grande de Nueva Zelanda. La gran sorpresa de este enorme lago (mayor que el área metropolitana de Londres) es que se formó tras la brutal explosión de un volcán hace casi 2000 años, cuyas consecuencias se notaron hasta en la mismísima Roma. Impresionante, ¿verdad? Otro de los atractivos de este crucero es llegar hasta un gran mural maorí tallado en la roca de las paredes del lago. Es una obra de arte moderno que se convierte en una de las postales más famosas de la ciudad. Taupo es también uno de los lugares del país más afamados para hacer paracaidismo. El motivo es que las vistas son realmente espectaculares. Bajo tus pies tendrás el enorme lago Taupo del que te acabamos de hablar y, a lo lejos, el Tongariro, uno de los montes más míticos de Nueva Zelanda del que te hablaremos a continuación. Antes de saltar al siguiente punto que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda te vamos a presentar las Huka Falls. Tras un extensísimo recorrido, el río Waikato (el más largo del país) ve su anchura estrechada a unos pocos metros y su potencia se concentra con extrema virulencia para resultar en las cascadas Huka. Lo más común es acercarse a verlas desde uno de sus miradores pero, si te atreves, puedes sumarte a una de las excursiones en jet acuático que te dejan a escasos metros de ellas desde el agua. Eso sí, estas embarcaciones van a toda velocidad haciendo derrapes y dista mucho de ser una experiencia relajante, ¡es todo un chute de adrenalina! Tongariro National Park – Tongariro Alpine Crossing La excursión para cruzar el Tongariro es para nosotros una de las mejores cosas que hacer en la Isla Norte y, en general, en todo el país. El lugar que fue usado como escenario para representar el Monte del Destino en la trilogía de El Señor de los Anillos te espera con unos paisajes brutales que harán que las 6-8 horas de caminata valgan totalmente la pena. Al no tratarse de un sendero circular, acabarás tu recorrido lejos del punto en el que empezaste. Por ello, existen diferentes empresas que se dedican, mediante buses y furgonetas previamente contratadas, a llevarte luego al punto de inicio. Es un trekking espectacular que, insistimos, no puedes perderte. Hay tanto que contar sobre él que hemos creado esta completa y detallada guía para ti: • Hacer el Tongariro Alpine Crossing Forgotten World Highway, La Carretera del Mundo Olvidado La Carretera del Mundo Olvidado es uno de los lugares más curiosos que ver en la Isla Norte de Nueva Zelanda. A través de sus 150 kilómetros te esperan todo tipo de sorpresas. Preciosas cascadas como las de Mount Damper Falls, el suuuuper estrecho Moki Tunel, las caminatas por el bosque Moki o, por ejemplo, la Stratford Glockenspiel; una torre de reloj de madera que 4 veces al día (10h, 13h, 15h y 19h) hace sonar su melodía y representa, a través de marionetas autómatas, la historia de Romeo y Julieta. Pero, sin duda, lo que lleva a cada vez más viajeros hasta la Carretera del Mundo Olvidado es la peculiar población de Whangamōmona. A finales de los años 80 el gobierno decidió que el pueblo, por el que pasan dos distritos, debía dividirse por la mitad. Los lugareños no estuvieron de acuerdo y, tras algo de jaleo, se declararon como una república independiente. Durante estos años, han tenido como primer ministro a la gente del propio pueblo pero también a… ¡una oveja! Si te animas a pasar por el pueblo, que recorrerás en 5 minutos, entra a saludar a la taberna y pide que te sellen el pasaporte con la estampa de Whangamōmona. Wellington Hemos dejado la capital del país para el final no porque no nos guste, sino porque hemos ido haciendo un recorrido contigo desde el norte al sur. A Wellington se la conoce como Windy Welli pues, dada la orografía del lugar, aquí los vientos del Estrecho de Cook se hacen notar con fuerza. Wellington suele empezar a recorrerse por Cuba Street, una pintoresca calle peatonal en la que vas a encontrar todo tipo de tiendas y restaurantes de lo más cool. Después, nuestro consejo es que vayas al Te Papa Museum, nuestro museo favorito del país con un montón de zonas interactivas en las que aprender sobre la historia y las características de Nueva Zelanda. Para acabar, coge el cablecar (un funicular cremallera) que te dejará en lo alto de la ladera, donde te espera el precioso Jardín Botánico de Wellington. Aquí, la cantidad de flores y plantas de todo el mundo es abrumadora y hace que, hasta los que no son muy fans de este tipo de sitios, salgan más que contentos. ¿Qué te ha parecido esta guía de la Isla Norte de Nueva Zelanda? Si tienes alguna duda, escríbenos abajo en los comentarios y te ayudaremos encantados. Además, te hemos preparado estas 3 guías detalladas que te lo ponen todo mucho más fácil: • Consejos para viajar a Nueva Zelanda • Documentos y requisitos de viaje a Nueva Zelanda • El mejor seguro de viaje a Nueva Zelanda

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Isla Sur de Nueva Zelanda: Qué hacer y qué ver

Isla Sur de Nueva Zelanda: Qué hacer y qué ver

Jairo GausachsJairo Gausachs
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La Isla Sur de Nueva Zelanda nos enamoró desde el primer día que pusimos los pies en ella. ¡Hay tanto que ver y hacer en esta parte del país que daría totalmente para un viaje de semanas! Sin “faltar al respeto” a nuestra también querida Isla Norte, la Sur tiene una enorme variedad de cosas por ofrecerte. Increíbles lagos que te harán creer que estás frente a una alucinación, ciudades con un gran abanico de planes, deportes de aventura por doquier, trekkings inolvidables, fauna y flora a raudales… ¡este lugar es único! En esta guía te vamos a contar las mejores cosas que hacer en la Isla Sur de Nueva Zelanda para que no te quede nada por ver. ¡Te vas a enamorar de ella! Abel Tasman Empezamos esta guía por el Parque Nacional Abel Tasman, el punto más al norte de la Isla Sur de Nueva Zelanda. Este país es muy conocido por sus paisajes de bosques húmedos, sus montañas, sus lagos… pero quizá no tanto por sus playas. Aquí, en Abel Tasman, te esperan algunas de las mejores. Eso sí, si tu plan es bañarte, te aconsejamos que tu viaje sea durante el verano neozelandés. De otra forma el agua pasará de estar fría a muy muy fría. Abel Tasman ofrece una mezcla única de paisajes que van desde las playas con aguas color turquesa a enormes dunas, pasando por senderos que atraviesan cascadas en bosques húmedos. Podrás recorrer el parque de diferentes formas. La más popular es subirse a uno de los barco-taxis y llegar hasta algún punto de la costa (contra más te alejes, más caro es). Desde ahí, tendrás que hacer el camino de vuelta andando disfrutando de las diferentes calas que irás encontrando. Si buscas algo más exigente, existe también la opción de alquilar un kayak y navegar por las diferentes playas. Por supuesto, tienes la opción más sencilla de empezar a caminar por la entrada principal y volver atrás cuando decidas que has tenido suficiente. ¡Escoge lo que más te apetezca! West Coast de la Isla Sur Empezamos a bajar por Isla Sur y lo hacemos por la Coesta Oeste o West Coast. La carretera que va desde Westport hasta Haast es una de nuestras favoritas del país. Esta te regala una ruta que pasa de serpenteantes curvas junto al mar hasta a enormes glaciares. Además de simplemente disfrutar del road trip, hay dos puntos clave a destacar: Las Pancake Rocks Tras un bonito paseo desde la carretera, llegarás a uno de los paisajes geológicos más peculiares del país, las Pancake Rocks. Estas formaciones de piedra caliza han sido moldeadas durante millones de años por las diferentes condiciones climatológicas, formando ahora una especie de castillos de pancakes (tortitas) infinitas que, junto al infinito mar, crean una postal única. En esta misma área hay un blowhole. Cuando la marea está alta y el oleaje lo propicia, algunos de los agujeros de estas formaciones rocosas se convierten en una especie de flauta de pan y producen un sonido que no pasa desapercibido. Los Glaciares Otra de nuestras zonas favoritas que ver en la Isla Sur de Nueva Zelanda es la de los glaciares. Aquí podrás conocer tanto el glaciar Franz Joseff como el glaciar Fox, ambos separados por pocos kilómetros. Pese a que, muy tristemente, el cambio climático está (estamos) provocando que cada vez desaparezcan más rápido, es impresionante acercarse a estos dos enormes colosos de hielo y verlos de cerca. Lo más común es llegar hasta ahí caminando y verlo desde la distancia, pero existen también tours que ofrecen sobrevolarlos en helicóptero/avioneta e incluso trekkings que, con las tan necesarias botas de pinchos, te llevan a caminar por encima para ver de cerca las enormes cuevas heladas que aún resisten. Los lagos de la Isla Sur y el Monte Cook Jamás olvidaremos aquella mañana en la que vimos en directo el Lago Tekapo por primea vez. Veníamos recorriendo la carretera 8 desde Christchurch cuando, de repente, tuvimos que parar el coche en un lateral para bajar y comprobar que lo que estábamos viendo era real. En los días soleados y sin viento, el agua crea un reflejo perfecto del paisaje, creando un efecto espejo espectacular. En la punta sur de este lago te espera la Capilla del Buen Pastor que, con sus brutales vistas, es uno de los lugares más solicitados de Nueva Zelanda para casarse. Pocos kilómetros después del Lago Tekapo, en dirección sur, aparece el Lago Pukaki, otro paisajes de esos que te ponen la piel de gallina. A su espectacular color y a los preciosos campos de altramuz lila que lo rodean hay que sumarle el colofón que lo eleva a uno de los lugares imperdibles que ver en la Isla Sur de Nueva Zelanda, las vistas del Monte Cook, el pico más alto de Oceanía y un lugar sagrado para la cultura maorí. Subir al Monte Cook, como supondrás, es un reto reservado exclusivamente para gente preparada y con experiencia en este tipo de trekkings, no es algo al alcance de la mayoría de viajeros. Sin embargo, si quieres gozar de unas vistas espectaculares de este famoso pico, te sugerimos que te animes a hacer el Muller Hut Track. Está subida de 4 horas te llevará a un mirador con unas vistas únicas del Monte Cook y los glaciares cercanos. Es algo exigente, sí, pero no hace falta ser un experto para completarla y las vistas merecen totalmente la pena. Antes de dejar esta zona debes saber que es una de las mejores del mundo para disfrutar de las estrellas. Es la “Reserva de Cielo Oscuro” más grande del mundo y cuando cae la noche, si no hay nubes, lo que verás ahí arriba te hará alucinar. No pierdas la oportunidad de pasar una noche en la zona para descubrir esta maravilla astronómica. Queenstown Queenstown es una ciudad ideal para pasar a conocer en una ruta por la Isla Sur de Nueva Zelanda. A orillas del lago Wakatipu, esta ciudad ha ido apartando a los locales hacia las montañas y ha sido comida totalmente por el negocio del turismo. Esa es la realidad, sí, pero no quita que sea un lugar precioso que conocer. Queeny es una de las mecas del turismo de aventura en Oceanía. Desde aquí podrás disfrutar de todo tipo de experiencias como puenting en uno de los saltos más grandes del mundo, escalada, kayak, swing (una especie de columpio gigante sobre un acantilado), parapente… ¡será por opciones! No solo Queenstown o la Isla Sur de Nueva Zelanda, todo el país cuenta con un gran menú de posibilidades para este tipo de actividades. Así, se hace más importante todavía el contar, tal y como insiste el propio Ministerio de Asuntos Exteriores, con el mejor seguro de viaje a Nueva Zelanda. El IATI Estrella es el mejor seguro para este destino. Gracias a sus enormes coberturas médicas te asegura acceso gratuito a los mejores especialistas del país en caso de necesidad. Sin él, tendrías que hacer frente a los elevadísimos costes que los hospitales kiwis suponen para el turista. Además, te protege mucho más allá de tu salud y estará también a tu lado en casos como robo, problemas con tu equipaje, incidentes con tus transportes e incluso si necesitaras ser repatriado. Pero hay más, cuenta la Cobertura de Deportes de Aventura incluida, lo que te asegura estar también cubierto ante la mayoría de estas actividades. No te la juegues en tu ruta de cosas que hacer en la Isla Sur de Nueva Zelanda y hazte ahora con tu seguro: Si, además de ese chute de adrenalina, buscas algo más que hacer en Queenstown, apunta estos planes: • Subir en teleférico hasta lo alto del Skyline Lunge y contemplar las mejores vistas de la ciudad. • Degustar la enorme variedad gastronómica de la ciudad. Las mejores hamburguesas las tienes en Fergburger. ¡Ojo que siempre hay mucha cola! • Date un paseo por los Queenstown Garden y echa una partida al divertido Fresbee-Golf. • Usa las barbacoas públicas y date un buen festín frente al lago. • Si el tiempo acompaña, date un baño refrescante en el Lago Hayes. • Haz una escapada hasta Arrowton y conoce la historia de la fiebre del oro que hizo crecer aquí un gran asentamiento chino. Localizaciones del Señor de los anillos Muchos fans del mundo mágico de Tolkien viajan hasta aquí para conocer en persona las localizaciones de la trilogía del Señor de los Anillos y de la película de El Hobbit. Pese a que la más famosa, el decorado de Hobbiton se encuentra en la Isla Norte, hay también algunas que ver en la Isla Sur de Nueva Zelanda como: • El vado de Bruinen, en Arrowtown. • El río Anduin, cerca de Queenstown. • Isengard, en Glenorchy. • Edoras, en región de Canterbury. • Minas Tirith, en el pueblo de Twizel. Te hablamos de ello en detalle en esta completa guía: Localizaciones de El Señor de los Anillos. Los fiordos Sin lugar a dudas, uno de los lugares más espectaculares que ver en la Isla Sur de Nueva Zelanda es la zona de los fiordos. De hecho, al famoso fiordo Milford Sound se le suele conocer como La Octava Maravilla del Mundo y no seremos nosotros los que nos opongamos a ello. Navegar en ferry entre los enormes acantilados de estos fiordos, rumbo a mar abierto, es todo un espectáculo. Estas paredes de piedras, en los días en los que ha llovido, te regalarán preciosas cascadas e incluso picos nevados para crear un lugar de ensueño. Además, si miras a nivel del mar, será también posible ver leones marinos y, con suerte, delfines y ballenas en la desembocadura. El camino desde Te Anau (has de pasar por ahí sí o sí a no ser que vengas en avioneta), es parte también de esta experiencia. Cientos de diminutos saltos de agua te acompañarán en los últimos kilómetros antes de llegar a un túnel de único sentido en el que seguramente te tocará esperar unos minutos. Aprovecha para bajar del coche y estirar un poco las piernas. Además de una bonita cascada a unos minutos de paseo, en el parking es posible encontrar algún kakapo. Estos loros “regordetes” suelen acercarse a las personas en busca de comida, pero si te despistas intentarán robarte lo que tengan a su alcance. Si bien Milford Sound es le fiordo más famoso de Nueva Zelanda, unos kilómetros al sur se encuentra “su hermano” Doubtful Sound. Al estar algo más alejado de todo, son menos los turistas que se acercan hasta aquí. Para nuestro gusto… ¡es mucho más espectacular! The Catlins Como ves, estamos dando una vuelta por la Isla Sur de Nueva Zelanda de Norte a Sur bajando por la costa oeste. En el siguiente punto retomaremos el ascenso hacia el norte por la costa este, pero antes vamos a visitar el punto más austral de esta guía: The Catlins. Este parque nacional al que se suele acceder desde Invercargill cuenta con varios sitios interesantes que conocer. Uno de los más populares es The Slope Point, quizá el lugar más al sur del planeta en el que hayas estado jamás, ¡a solo 4.803 kilómetros del Polo Sur! Curio Bay debería ser el siguiente punto en tu ruta por The Catlins y sería perfecto que coincidiera con la marea baja. De esta forma, podrás ver mucho mejor los restos de árboles fosilizados hace millones de años. Si tienes suerte, aquí a veces se pueden ver pingüinos paseando tranquilamente. Te recomendamos hacerte con un mapa de la zona en el Centro Turístico, porque hay varios lugares más aquí que merecen la pena una visita: • Waipapa Point: Aquí, como en Surat Bay, es muy fácil ver de cerca una gran colonia de leones marinos. • Porpoise Bay: Suele ser muy fácil ver, e incluso bañarse con, una colonia de delfines Héctor. Ten en cuenta que el agua está helada aquí. • McLean falls: Unas bonitas cascadas. No son las más espectaculares que ver en la Isla Sur de Nueva Zelanda, pero bien merecen una visita. Ya fuera de The Catlins y de camino a Nugget Point, tienes una cascada mucho más bonita que McLean Falls: Purakaunui Falls. Si nos preguntas a nosotros, te recomendamos saltarte la anterior y apostar directamente por esta si solo pudieras elegir una. Goza un rato de este bonito lugar y luego pon rumbo a Nugget Point. Aunque tampoco forma parte realmente de The Catlins, está justo al lado y es uno de los lugares que no te puedes perder. Este emblemático faro con vistas al Océano Pacífico fue construido en 1869 y es una de las postales más bonitas de Southland. ¿Por qué se llama Nugget Point? Pues igual que las Pancake Rocks pueden recordar a pancakes, las rocas bajo estos acantilados (con mucha imaginación) pueden recordar a nuggets. Aquí, con suerte también, es posible ver leones marinos, pingüinos y algún delfín. Dunedin y la Península de Otago Ponemos de nuevo rumbo al norte en esta guía de las cosas imperdibles que hacer en la Isla Sur y llegamos a la ciudad de Dunedin. Aquí te proponemos simplemente visitar un par de lugares y luego dirigirte a la cercana Península de Otago. De la ciudad, no te pierdas la preciosa Estación de trenes d Dunedin, uno de los edificios más bonitos del país. Luego, pásate a conocer Baldwin Street: la calle residencial más empinada del mundo. Con una pendiente del 37%, tendrás que subirla con calma. No te arriesgues a subirla conduciendo, no serías el primero que se queda a mitad de camino y acaba quemando frenos. Ahora, dirígete a la Península de Otago. Disfruta de una bonita ruta bordeando la costa y con suerte verás volar por aquí algún albatros. ¡Los reconocerás porque son gigantes! Y si quieres seguir probando tu suerte ve a nuestro lugar favorito de la Península de Otago, Sandfly Bay. “Escóndete” (o como mínimo ponte a un lado) entre los arbustos al caer el sol y quizá tienes la oportunidad de ver cruzar la playa a los bonitos pingüinos de ojos amarillos. Por favor, se un viajero responsable y no les molestes. Mantente muy alejado de ellos. Moeraki Boulders A pocos kilómetros de la Península de Otago, en la playa de Moeraki, te esperan los Moeraki Boulders. Se trata de unas formaciones rocosas que, con una forma esférica casi perfecta, sorprende a todos los que llegan hasta aquí. Obviamente, existen estudios geológicos que hablan de su formación, pero también curiosas leyendas maorís que podrás conocer in situ. Si vas con marea baja podrás ver más de estas gigantes esferas. Fíjate también, no solo en la playa, en las paredes que la rodean. Verás que en ellas están saliendo nuevas esferas, como si la propia tierra las escupiera rumbo al mar. ¡Es muy curioso y raro de ver! ¿Qué te ha parecido esta guía de sobre la Isla Sur de Nueva Zelanda? Si tienes alguna duda, no te cortes y déjanos tu pregunta aquí abajo en los comentarios. Además, para asegurarnos de que tu viaje es un éxito, te hemos preparado estas 3 guías que no te quieres perder: • Requisitos par viajar a Nueva Zelanda. • El mejor seguro de viaje a Nueva Zelanda. • Consejos para viajar a Nueva Zelanda.

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Consejos para viajar a Nueva Zelanda

Consejos para viajar a Nueva Zelanda

Jairo GausachsJairo Gausachs
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Si buscas los mejores consejos para viajar a Nueva Zelanda, has llegado al lugar indicado. Situado exactamente en el extremo opuesto del mundo, Nueva Zelanda es uno de nuestros países favoritos al que hemos realizado varias visitas para exprimirlo al máximo y poder traerte esta guía con la mejor información práctica. ¡Un viaje a las antípodas es toda una aventura! Subirte a bordo de tu autocaravana y recorrer por libre el país es una experiencia única que te llevará entre fiordos, glaciares, playas, modernas ciudades, volcanes y recuerdos viajeros de esos que nunca se borran. Estás a las puertas de un viaje de esos que nunca se olvidan, así que toma buena nota de estos consejos para viajar a Nueva Zelanda porque te aseguramos que harán de esta travesía un total éxito. ¡Arrancamos! Hazte con todos los documentos de viaje necesarios Lo primero es lo primero, así que antes de ponernos en ruta es muy importante que tengas claros cuáles son los documentos que necesitas para recorrer la tierra de los kiwis. Actualmente no es necesario tramitar un visado para los ciudadanos de nacionalidad española, pero hay que cumplir ciertos requisitos que te mostramos a continuación: • Pasaporte: Se aconseja que tenga una validez mínima de 3 meses en el momento de entrar a Nueva Zelanda. • Formulario de entrada: Te lo facilitarán en tu vuelo o al aterrizar. • Billete de salida: Para poder entrar a Nueva Zelanda hay que demostrar que vas a salir. Para ello te hará falta un vuelo a otro país. • Fondos: Es algo que raramente piden. Nosotros hemos ido muchas veces y jamás se nos ha requerido, pero pueden pedirte que demuestres solvencia económica. Como ya te hemos avanzado, no es necesario tramitar un visado. Eso sí, al igual que ocurre en países como Estados Unidos, deberás solicitar una autorización de viaje que se conoce como NZeTA (además de pagar unas tasas turísticas conocidas como IVL). Para ponértelo más fácil, te hemos preparado esta guía en la que te contamos cómo conseguirlo: Visado NZeTA para Nueva Zelanda. Durante la pandemia, además, se impusieron ciertas restricciones que a día de hoy parecen haber quedado ya obsoletas. Te hablamos de ellas y las vamos actualizando aquí: Requisitos para viajar a Nueva Zelanda y documentos obligatorios. Viaja protegido, ¡imprescindible! Horas de carretera, trekkings, deportes de aventura, nuevas comidas para tu paladar… Aquí te esperan muchas cosas nuevas y es primordial disfrutar de ellas sabiendo que estarás en las mejores manos. El país cuenta con centros médicos y hospitales de primer nivel, pero la asistencia médica tiene un precio elevadísimo para el turista. Un simple esguince al hacer una ruta senderista podría convertirse en facturas de miles de euros entre ambulancias, pruebas médicas y medicamentos. Por ello, el propio Ministerio de Asuntos Exteriores insiste en la vital importancia de contar con un seguro de viaje a Nueva Zelanda que te garantice las mejores coberturas en cualquier situación. El IATI Estrella es el mejor seguro para este destino. Además de enormes coberturas que te aseguran el acceso gratuito a los mejores especialistas del país, te protegerá también en casos como robo, problemas con tu equipaje, incidentes con tus transportes e incluso si necesitaras ser repatriado (que siendo el lado opuesto del mundo tiene un coste prohibitivo). Así, un consejo para viajar a Nueva Zelanda básico es que no lo hagas sin el mejor seguro. Además, tienes la opción de hacerte también con el Complemento de Anulación de Viaje. Al tratarse de un viaje caro que incluye vuelos largos, alojamientos, excursiones… es normal que te preguntes qué pasaría si tuvieras que cancelar el viaje por una causa grave. Pues, gracias a este complemento, podrás recuperar gran parte del dinero invertido si tuvieras que anularlo por causas graves como, por ejemplo, enfermedad grave tuya o de un familiar directo. No te la juegues y hazte ahora con tu póliza: Planifica bien tu viaje y aprovecha el tiempo al máximo ¡Vamos a empezar a recorrer el país! Y, como en cualquier gran viaje, el primer recorrido lo haremos desde casa. Para que una aventura así sea un éxito es súper importante empaparse del destino a través de guías que te muestren los lugares que no te puedes perder. Un viaje a Nueva Zelanda, de media, suele rondar los 15 días. Y, aunque sobre el mapa se vea una nación pequeña, hay mucho por hacer aquí. Parte de la base de que no podrás verlo todo, así que es primordial saber de ante mano todo lo que quieres ver y armar un itinerario realista. Por ejemplo, visitar Cabo Reinga (la punta norte de la isla Norte) es algo que muchos viajeros quieren incluir en su ruta. Pero al intentar cuadrarlo en tu itinerario puede que veas que requiere muchas horas de viaje y que por el camino no hay tantos lugares que te llamen la atención como quizá sí que los hay en otras zonas. Lee mucho sobre el país y elige cuáles son tus tops que no quieres perderte. En estas guías encontrarás toda la información que necesitas: • 8 localizaciones de El Señor de los Anillos en Nueva Zelanda. • Cómo hacer el Tongariro Alpine Crossing en Nueva Zelanda. • Qué ver en Auckland. • Ruta por Nueva Zelanda de 18 días en camper. • 55 cosas que ver y hacer en Nueva Zelanda. • 7 lugares imprescindibles en Nueva Zelanda. ¡Exprime estas guías y tendrás ya medio viaje solucionado! Cómo moverse por Nueva Zelanda La forma más extendida para recorrer Nueva Zelanda por libre es, sin duda en una autocaravana (furgoneta camperizada en la que podrás dormir y cocinar) de alquiler. Sí, obviamente es posible conectar las principales ciudades en bus o avión, pero la experiencia completa kiwi se vive al volante. Estamos hablando del país mejor preparado del mundo para ser recorrido de esta manera. En casi cada rincón del país encontrarás espacios habilitados para pernoctar, vaciar aguas residuales, limpiar e incluso lugares con duchas gratuitas. Un road trip aquí es, simplemente, una maravilla. Por mucho que el GPS te indique que entre el punto A y el punto B hay 1 hora, tardarás más porque querrás parar a hacer fotos en los diferentes lagos, prados o picos que irás descubriendo. ¡Es realmente una gozada! Nosotros hemos recorrido de punta a punta el país varias veces y, a ti, esta guía te vendrá como anillo al dedo: Consejos para viajar en furgoneta por Nueva Zelanda. Si lo de dormir y cocinar en tu furgoneta no te acaba de convencer, no te preocupes, muchos viajeros optan por la opción de alquilar un coche e ir durmiendo y comiendo en los diferentes restaurantes y hoteles que encuentran en su ruta. ¿Tienes dudas sobre cómo cruzar con tu furgoneta/coche entre isla e isla? ¡Es muy fácil! Las ciudades de Picton y Wellington (islas sur e isla norte respectivamente), están conectadas por ferris que en menos de 4 horas te llevarán de una isla a otra. Cero problemas. Dinero en Nueva Zelanda sin pagar comisiones La moneda oficial es el dólar neozelandés y es normal que te estés preguntando cómo gestionar este tema. ¿Llevar mucho dinero en metálico? ¿Perder dinero sacando de cajeros locales con comisiones desproporcionadas? Por suerte, actualmente es todo mucho más sencillo y no hace falta recurrir a ninguna de estas dos opciones gracias a los neo bancos. En los últimos años han aparecido diferentes bancos digitales que te permiten sacar dinero en el extranjero sin pagar ninguna comisión. No solo eso, también puedes pagar con tarjeta en hoteles, restaurantes, gasolineras o supermercados sin miedo a que te vayan a cobrar de más por ello. Así, un consejo para viajar a Nueva Zelanda importante es que te hagas con un par de estas tarjetas (decimos un par porque tienen un límite mensual, pero como son gratuitas te puedes llevar 2 de bancos diferentes y ampliar así el límite) y te olvides también de llevar metálico desde casa. Simplemente saca en cajeros con ellas al llegar y te ahorras perder dinero. Te hablamos de las mejores tarjetas para viajar sin comisión aquí: Tarjetas para viajar sin comisión. Mejores apps para tu viaje Así de primeras puede que no te suene a un consejo para un viaje a Nueva Zelanda muy importante ya que, al fin y al cabo, siempre se suelen recomendar las mismas (que no quita que también sean útiles). Pero aquí hay dos que, sí o sí, no te pueden faltar. Se trata de CamperMate y Wikicamps. Ambas muy buenas y con sus pros y contras. Se trata de apps en las que, además de información sobre un mapa de cosas que ver en el país, tiene toda la información necesaria para encontrar dónde dormir con tu autocaravana. Aquí podrás dar rápidamente con sitios en los que dormir gratis, campings de pago con cierto rango de precio, duchas públicas, lugares donde cargar dispositivos… etc. ¡No concebimos ya una ruta sin ellas! Por supuesto, hay muchas más apps que te pueden ser útiles en un viaje así. Hablamos de ellas aquí: Mejores apps para viajar. Google Maps y Maps.Me para tener claras rutas y lugares de interés, Google Translate para comunicarse si no dominas el inglés, Windy si quieres echar un ojo a la meteorología…. Internet en Nueva Zelanda con tu SIM local No es algo 100% necesario, pero si que es realmente muy útil. Tener internet en tu móvil te ayudará a buscar información sobre sitios a los que ir durante tu ruta, comunicarte con tus seres queridos o incluso pasar el rato si quieres hacer un break entre lagos y paisajes de infarto. Un útil consejo para viajar a Nueva Zelanda en este sentido es que te hagas con una SIM que te de conexión. Tienes dos formas de hacerlo. A través de una de esas compañías que venden eSIMs desde España para que al llegar a NZ ya te puedas conectar o comprando la SIM local al llegar al país. El punto fuerte de las eSIM que se compran con antelación es que al aterrizar ya te podrás conectar. Eso sí, son mucho más caras y te dan muchos menos gigas de datos que las locales. Nuestro consejo es que te acerques a cualquier tienda de Auckland o Wellington y te hagas con una SIM local. La compañía Spark es nuestra favorita y cuenta con multitud de puntos wifi gratuitos por todo el país. Mejor época para viajar a Nueva Zelanda – Cuándo ir Si tu calendario te permite escoger cuándo viajar a Nueva Zelanda, esta sección te interesa. Al encontrarse en las antípodas, las estaciones del año son totalmente opuestas a las de Europa. Esto se traduce en que durante los meses de julio – agosto (el verano en España) en Nueva Zelanda es invierno. Hablamos de un invierno, sobretodo en la Isla Sur, realmente muy frío que va siempre de la mano de nevadas y temperaturas bajísimas. Si eres de los que el frío no les asusta o si directamente para ti es un reclamo, ya que abre un abanico de posibilidades con deportes de nieve, te interesan estas fechas. Los precios suelen ser mas bajos y la disponibilidad de alquiler de furgonetas y alojamientos es mayor. ¿Nuestra época favorita? ¡El verano neozelandés! Entre diciembre y principios de marzo es cuando se disfruta de las temperaturas más altas (siempre hace un poco más de frío en la Isla Sur en comparación a la Isla Norte) y puedes ir sin (mucha) ropa de abrigo y pasando menos frio en el interior de tu furgoneta. A cambio de renunciar a los deportes de nieve, podrás disfrutar de baños en playas como las de Abel Tasman National Park. No olvides llevar en tu equipaje… Como ves, en función a la época del año que escojas, nuestro consejo de viaje a Nueva Zelanda cambia en cuanto a qué llevar en tu maleta/mochila. Vamos a ver algunas cosas más que te pueden resultar útiles: • Ropa: Lo primero a tener en cuenta en este punto es la época. Si vas a viajar en invierno, no te quedes corto en ropa de frío. Si viajas en verano, acuérdate de coger el bañador y también alguna muda de abrigo para esas noches en las que baje la temperatura. Puede llover en cualquier época, así que es también súper recomendable un chubasquero. Por último, hazte con un calzado apto para trekking ya que aquí vas disfrutar de rutas senderistas muy top. • Adaptador de enchufes: Las clavijas en Nueva Zelanda son diferentes a las de países como España. Vas a necesitar un adaptador. La corriente es de un voltaje de 230V y una frecuencia de 50Hz, así que si vienes de países como Estados Unidos te hará falta un transformador. • Botella reutilizable: Cuando estés en medio de trekkings te apetecerá beber agua fresquita. No dudes en llevar contigo una botella de acero que mantenga el agua fría y que te ayude a reducir el despilfarro de plástico. • Protección: Tanto para sol como para mosquitos. El sol aquí pega muy fuerte y es muy recomendable contar con crema solar y gorra. Los mosquitos no suelen ser portadores de enfermedades tropicales, pero hay zonas como en la costa Oeste de la Isla Sur que pueden llegar a ser realmente muy molestos. Si duermes en tu furgoneta, ojo con dejar que entren. Si entra uno, entran 100. • Linterna o frontal: Algunas noches puede que acampes en zonas sin mucha iluminación, querrás pasear por zonas boscosas o buscar algo en el coche. La luz extra será clave. Evidentemente, además de estas recomendaciones concretas para este viaje, no puedes olvidarte de cosas obvias como tu neceser, cámara de fotos y demás equipaje que te llevarías a otro destino. Ten en cuenta que ahí podrás comprar, si te hiciera falta, prácticamente lo mismo que en Europa. Otros consejos para viajar a Nueva Zelanda Vamos a cerrar esta completa guía con un mix de consejos extras que seguro te son de ayuda, ¡no te los pierdas! • Aprovecha los trayectos por carretera para cargar dispositivos. Nunca sabes si en el siguiente punto al que vas tendrás esa posibilidad y es mejor no gastar las baterías del vehículo. • Si tienes claro que quieres acampar en un camping concreto en una fecha determinada, reserva con antelación. Muchas veces los más buenos se llenan y no dejan entrar a más viajeros. • Si vas a hacer alguno de los Grandes Trekkings reserva con mucha (muchísima) antelación. Algunos viajeros llegan hasta aquí solo para eso. • No te obsesiones por ver un kiwi en libertad. Son como las meigas, haberlos haylos, pero prácticamente nadie los ve. Nosotros, tras muchos viajes, no hemos visto ninguno. • No se te ocurra jugártela aquí y hazte con el mejor seguro de viaje a Nueva Zelanda. El IATI Estrella es la mejor póliza para este destino. Además de enormes coberturas que te aseguran acceso a los mejores hospitales sin pagar las astronómicas facturas, te cubrirá también al practicar deportes de aventura (kayak, trekkings, buceo…), en caso de robo, problemas con tu equipaje o incluso si necesitaras ser repatriado. No esperes más y hazte ahora con tu seguro:

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Por qué viajar a Filipinas

Por qué viajar a Filipinas

Jairo GausachsJairo Gausachs
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¿Por qué viajar a Filipinas? ¡Lo realmente difícil de responder sería por qué no hacerlo! El archipiélago pinoy es un verdadero paraíso que, además de sus preciosas y mundialmente reconocidas playas, tiene mucho más que ofrecer. Épicos paisajes, una gente maravillosa, una historia que te sorprenderá, una fauna alucinante… ¡hay tantos motivos para viajar a Filipinas que hemos tenido que quedarnos con estos 12 para intentar resumirlo! Dicho esto, ponte cómodo y ve haciendo tu equipaje ya que no podrás resistirte a viajar pronto a este paraíso. Ha estado cerrado y muchos lugares han podido regenerarse Empezamos esta lista de Por qué viajar a Filipinas con algo que nos hace una especial ilusión, su reciente reapertura al turismo. El pasado 10 de febrero, tras casi dos años cerrado al turismo, el país reabrió de nuevo sus fronteras y es posible volver a visitarlo como turista. ¡Es una noticia esperadísima por miles de viajeros! Este cierre que durante dos años ha supuesto un duro parón para miles de familias que vivían del turismo ha permitido, por otro lado, la posibilidad de una regeneración para cientos de playas y espacios naturales en los que la falta de turismo se ha traducido en el regreso de fauna y en el saneamiento a nivel ecológico. Así, uno de los motivos porque viajar a Filipinas, además de disfrutar de este increíble país y ayudar a miles de personas reactivando el turismo, es la posibilidad de conocer una Filipinas regenerada. Menos turistas que nunca Ha pasado con todo los países que han reabierto tras pasar tanto tiempo cerrados. Al principio, mucha gente no se entera todavía de que ya se pueden visitar y eso hace que apenas vayan turistas. Esto se traduce en que, durante los siguientes meses, la gente empezará a viajar al país pero no desde el principio al mismo ritmo de antes. Si a esto le sumas que Filipinas está a años luz de la masificación turística de otros destinos del sudeste asiático como Tailandia o Vietnam y que con sus más de 7.000 islas siempre hay lugares para estar solo, queda claro que ahora es el mejor momento en años para poner rumbo a este destinazo que tiene tanto para ofrecerte. Pero no te esperes demasiado y aprovecha este año, que pronto las agencias de turismo se pondrán las pilas con la promoción y los números de visitantes irán subiendo. El buceo es, simplemente, brutal Entre los motivos de por qué viajar a Filipinas no podían faltar sus famosos fondos marinos. El país se encuentra, en su totalidad, dentro del llamado Triángulo de Coral. Este es el lugar con mayor biodiversidad del mundo y hará que cuando mires bajo el agua te enamores al instante. El buceo aquí es increíble y te esperan cientos de puntos únicos en sitios como Apo Reef, Balicasag, Malapascua, Camiguin o la joya de la corona, Tubbataha. Pero el buceo es uno de los grandes motivos de por qué viajar a Filipinas no solo por su escandalosa y exuberante biodiversidad, sino también porque en la zona de Coron se encuentran una gran cantidad de pecios (barcos hundidos) de la Segunda Guerra Mundial en los que se puede penetrar y quedarse absolutamente fascinado. El Akitushima, el Olympia Maru, el Okikawa… cada uno tiene su historia y es una experiencia única poder bucear en ellos. Recuerda que ahora es obligatorio contar con una póliza de viaje para visitar Filipinas y que el IATI Mochilero es el mejor seguro de buceo y viaje. Así, además de estar protegido en tierra, lo estarás también durante tus inmersiones. ¡Ojo! Si te está sonando bien lo de los fondos marinos filipinos pero todavía no te animas a dar el paso y bucear, te gustará saber que puedes también disfrutar del país haciendo esnórquel. Hay un montón de spots espectaculares para ello: ¿quieres bañarte con tortugas? Balicasag y Apo Island han de estar en tu ruta. ¿Te gustaría conocer la sensación de estar rodeado de bancos de miles y miles de sardinas? Has de visitar Moalboal. ¿Buscas peces payaso, coral de todos los colores y peces de todos los tamaños? ¡Eso lo tienes en cada esquina del archipiélago! Los filipinos son únicos Sin querer faltar a otros países vecinos pero… Cuando se habla de “el país de las sonrisas” refiriéndose a Tailandia, seguramente es porque no se ha visitado todavía Filipinas. El filipino es un pueblo amable, divertido, abierto, cordial y, por suerte, nada “quemado por el turismo” a diferencia de muchos países del Sudeste Asiático. No lo dudes y charla con ellos en playas, karenderias, taxis… si es que no lo hacen ellos primero y te invitan a cantar en sus karaokes o tomar un poco de Tanduay cuando te vean pasar por delante de sus casas. Dato curioso: Aunque todo el mundo piensa que es un invento japonés, el karaoke es invento filipino y cuando estés viajando por aquí descubrirás la gran pasión que tienen por él. ¡No te cortes! Acércate a cantar con ellos y tendrás asegurado un inolvidable rato de risas y diversión. Sus brutales playas Aunque sea evidente y mundialmente sabido que el país cuenta con algunas de las mejores playas del mundo, no podía faltar este gran motivo en la lista de “Por qué viajar a Filipinas”, ¿no? Si eres un amante de las playas, has encontrado tu lugar. Si no lo eres, te gustará saber que muchos que eran como tú, cambiaron de idea al llegar aquí. Las playas filipinas son brutales y conforman unas postales que, en ocasiones, parecen hechas con Photoshop. La White Beach en Port Barton, la épica lengua de arena de Cresta de Gallo en Romblón, la preciosa Langob Beach al norte de Malapascua, la idílica Las Cabañas en la que disfrutar de los espectaculares atardecer filipinos de El Nido… y así podríamos seguir días y días, pues un destino que es top mundial en playas y cuenta con más de 7.000 islas, ya te puedes imaginar que tiene un extenso y variado menú playero para ti. Aguas cristalinas, arena blanca y fina (o también negra volcánica si gustas), maravillosas lenguas de arena, arrecifes cargados de vida y color… ¿Qué más te hace falta? En muchos puntos del país podrás disfrutar del llamado Island Hopping. Esta actividad consiste en pasar el día visitando distintas playas o islas cercanas a bordo de una bangka, la tradicional embarcación filipina. ¡Es algo que, sí o sí, debes hacer! Su mezcla de Asia y… ¿España? Ya te habrás dado cuenta leyendo hasta aquí de algunas de las palabras que hemos usado hasta ahora, ¿no? Malapascua, El Nido, Las Cabañas… Te suenan un poco, ¿verdad? Filipinas fue colonia española durante más de 300 años y esos se nota cuando viajas por aquí. A diferencia de otros países de la zona, Filipinas ofrece una mezcla única de Asia y España que, como ves, empezarás a notar en su idioma tagalo. Así, no te sorprendas si en un restaurante escuchas palabras como silla, mesa, tenedor, cuchara… Si los números son los mismos que los nuestros o si ves carteles con palabras como “fiesta” o “concejal”. El tagalo usa todavía una gran cantidad de palabras del español. Herencia española, además del idioma, encontrarás también en su arquitectura. Aquí no esperes encontrar templos budistas como en Tailandia, pues es el país más católico del mundo y verás catedrales e iglesias por todas partes. También podrás descubrir el pasado colonial en lugares que no debes perderte como la zona amurallada de Intramuros en Manila o las preciosas casas de estilo colonial y calles adoquinadas de Vigan. ¿Algo más en común de España y Filipinas? ¡La gastronomía! Pero, de esto, te hablamos en el siguiente punto. La gastronomía La colonización española dejó aquí una herencia que va más allá de palabras y arquitectura. Lo apreciarás también en otra de las grandes diferencias con países como Tailandia, en los que platos como el pad thai son lo normal. Aquí te esperan guisos, adobos, lechón, longaniza, caldereta… Pero aquí no acaba la cosa. La situación estratégica de Filipinas en el océano Pacífico hace que también cuente con ingredientes procedentes de Latinoamérica como tomate, patata, aguacate y otros llegados desde otro rincones de Asia como los noodles o los rollos de primavera. ¿Sabes quién ocupó el país después de los españoles? Los estadounidenses. Eso lo apreciarás también, además de en que el inglés es idioma oficial y de lo fanáticos del baloncesto que son, en platos como los burgers, el pollo frito y otras perlas de “junk food” tan populares aquí. Un consejo delicioso que tenía que entrar sí o sí en esta sección: el mango filipino es, indiscutiblemente, el mejor del mundo y no puedes irte del país sin probarlo. Tierra de volcanes Además de encontrarse en pleno Triángulo de Coral, este destinazo está situado sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico lo que significa que tienes volcanes para dar y tomar, muchos de ellos visitables. Cerca de Manila puedes hacer una excursión hasta el volcán Taal. Un volcán situado en un lago, que está en una isla, que está en un lago, que está en otra isla. ¡Tal como oyes! Aunque este sea uno de los volcanes más “divertidos” y fáciles de visitar, el que visualmente es más impactante y es uno de nuestros favoritos es el volcán Mayón, cuyo cono volcánico podría estar en perfectamente en la foto de portada de cualquier libro de vulcanología. Estos dos volcanes que te acabamos de mostrar necesitan una excursión expresamente para verlos, pero hay una isla que te espera con mucho más. Camiguin es el lugar del mundo con más volcanes por metro cuadrado y todo un motivo de por qué viajar a Filipinas. Una vez ahí, no dudes en realizar el trekking al Hibok-Hibok. Desde este espectacular volcán inactivo tendrás unas estupendas vistas panorámicas de la isla y de la famosa lengua de arena White Island. Su increíble fauna ¿Eres un amante de los animales? Pues prepárate porque aquí te esperan gratas sorpresas y puede que para ti sean nuevos motivos de por qué viajar a Filipinas. Te hemos hablado antes de sus fondos marinos, pero quizá no hemos mencionado a algunos de sus protagonistas. En lugares como Balicasag, Apo Island o Camiguin podrás nadar fácilmente con tortugas. En Malapascua tendrás la oportunidad de bucear fácilmente con el tiburón zorro. Este bellísimo escualo es totalmente inofensivo para las personas y destaca por sus enormes ojos y por una larga cola que usa como látigo para aturdir a sus presas. Y, otro de nuestros favoritos, el tiburón ballena te espera en diferentes puntos del país para que puedas disfrutar en directo del pez más grande del mundo (siempre, por favor, de forma responsable y no en el circo que se forma en Oslob). Te hemos hablado de los animales marinos, pero nos gustaría mencionar también un ave, la preciosa Águila Filipina, la más grande del mundo y que te sorprenderá por su mirada y su cresta; y también el tarsero, el primate más pequeño del mundo, con unos ojos más grandes que su cerebro y que podrás descubrir en tu paso por Bohol. Una gran oferta de deportes de aventura Si buscas en tu viaje un buen chute de adrenalina, te encantará saber que aquí podrás saciar esa necesidad. Del buceo ya te hemos hablado al principio de la lista sobre los motivos para viajar a Filipinas, pero hay mucho más: • Surf en Siargao y, si tienes nivel, cabalgar sobre las olas de Cloud 9 • Barranquismo en la divertidísima zona de las Kawasan Falls cuando visites Moalboal • Tirolina en la playa de Las Cabañas en El Nido • Kayak en Coron, Port Barton, El Nido y muchos otros lugares • Paddle surf sobre el río Loboc en Bohol • Trekkings como el que te llevará a lo alto del volcán Hibok – Hibok Ten en cuenta que todas estas actividades son consideradas deportes de aventura y la mayoría de seguros de viaje no las cubren. Gracias al IATI Mochilero y su Cobertura de Deportes de Aventura podrás disfrutar de estas y muchas más sabiendo que, si algo te ocurriera, estarás siempre en las mejores manos. No esperes más y hazte ahora con él. Su gran oferta para relax ¿Demasiada adrenalina? No pasa nada, hay motivos para viajar a Filipinas para todos los gustos. Si vas buscando relax aquí también lo encontrarás sea cuál sea tu presupuesto. Si no quieres gastar mucho, lugares como Apo Island, Malapascua o Sibuyan pueden servirte para pasar unos días en una zona relajada y descansar tumbado en la arena entre baño y baño. Si quieres gastar e invertir un poco en relax por todo lo alto, Filipinas cuenta con muchísimos resorts de primer nivel en los que desconectar del mundo y alternar playa, piscina y spa a tu gusto hasta que sientas que has recargado las pilas como mereces. ¡Incluso podrás encontrar los típicos bungalós sobre el mar para que puedas saltar de tu cama al mar sin apenas esfuerzo! Arrozales más allá de Bali Los paisajes de Filipinas son prácticamente infinitos y, como ves, hay mucho más que playa. Volcanes, cascadas, pueblos coloniales, selva, ciudades, ríos en los que navegar, palmerales infinitos, montañas.. ¡y también campos de arroz que nada tienen que envidiar a los de Bali! Con más de 2.000 años de antigüedad, y declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1995, las terrazas de arroz de Batad son un escenario brutal por descubrir, pasear y conocer la historia de la tribu Ifugao. ¿Quién dijo que Filipinas era solo playa? ¿Qué te han parecido estos motivos de por qué viajar a Filipinas? Como ves, el país tiene mucho por ofrecerte. Para que aproveches al máximo esta experiencia, te hemos preparado también esta guía que te será de gran ayuda: • Mejor póliza para Filipinas Artículo escrito por Jairo Gausachs de Viajar por Filipinas

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10 cosas que hacer en Filipinas para disfrutar a lo grande

10 cosas que hacer en Filipinas para disfrutar a lo grande

Jairo GausachsJairo Gausachs
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Filipinas es uno de esos países del sudeste asiático que cada vez más gente quiere conocer. Precios económicos, seguridad, gente adorable, un sistema sanitario a la altura si cuentas con un buen seguro de viaje internacional y, por supuesto, sus paradisíacas playas son algunos de los motivos que tanto atraen a los viajeros que ponen rumbo a este enorme archipiélago de más de 7.000 islas. En el caso de que te estés preguntando qué hacer en Filipinas, más allá de tumbarte en la arena de una isla paradisiaca, o que pienses eso es todo lo que este maravilloso país tiene para ofrecerte, hoy te vamos convencer de que Filipinas es mucho más que eso. 10 cosas que ver y hacer en Filipinas. 1. Salta de isla en isla con un island hopping Si nunca antes has escuchado estas dos palabras juntas, en Filipinas lo harás constantemente. El island hopping consiste en subirte a una bangka (la típica embarcación filipina) y hacer un tour que te llevarán a ver diferentes islas y playas. Normalmente se empieza a primera hora de la mañana, se come en alguna playa y se vuelve antes del atardecer. Los más famosos son los de El Nido y los de Coron, pero en la gran mayoría de lugares del país existen diferentes island hoppings de los que disfrutar. ¿Quieres una recomendación? Si puedes, hazte con los servicios de una bangka privada. De esta manera podrás decidir a cuál de los puntos del recorrido ir primero y evitar llegar a ellos en los momentos que más turistas hay. Sin duda, un island hopping es un must que hacer en Filipinas. 2. Bucea en el paraíso Así te lo decimos, sin rodeos, Filipinas es un paraíso del buceo. Se encuentra situado en pleno Triángulo de Coral: el lugar con la mayor biodiversidad marina del planeta. Eso se traduce en impresionantes inmersiones entre tiburones, coral, delfines y casi cualquier animal marino que puedas ingeniar. Malapascua, Balicasag, Apo Island o Apo Reef son lugares que, si buscas bucear en Filipinas, no deberías pasar por alto. Si además te apasiona el buceo en pecios, barcos hundidos, en la zona de Coron tienes a tu alcance un sinfín de naves de combate de la 2º Guerra Mundial. ¡Un consejo! Si tienes en mente hacer inmersiones, te interesa un seguro de viaje con las coberturas que ofrece el IATI Mochilero. 3. Snorkel que jamás olvidarás Si en tu caso no buceas, no te preocupes, podrás disfrutar del fondo marino de Filipinas desde otro punto de vista también precioso. El snrokel te permitirá también acceder a bosques de coral y peces de todos los colores que puedas imaginar. Pero, si buscas emociones más fuertes, tenemos dos que te alucinarán. En lugares como, por ejemplo, Port Barton o Apo Island te será sumamente fácil bañarte con tortugas. ¿Quieres algo más allá? El tiburón ballena te espera en Donsol, Padre Burgos y Puerto Princesa para dejarte boquiabierto con su más de 12 metros. No en vano, es el pez más grande del mundo. Nada con el tiburón ballena es una experiencia indescriptible que jamás olvidarás. 4. Conoce sus paisajes volcánicos Si, además de playa, buscas otro tipo de paisajes que ver en Filipinas, tenemos una larga lista para ti. Los amantes de los volcanes tienen una cita obligada en la pequeña isla de Camiguin, donde podrán realizar rutas a pie entre más de 10 volcanes. No en vano, es el lugar del mundo con más volcanes por metro cuadrado. Pero el mayor volcán de Filipinas se encuentra mucho más a norte del país y recibe el nombre de Mayon. Seas un amante de los volcanes o no, su forma perfecta y su tamaño te van a impresionar. Eso sí, ten en cuenta que es un volcán activo y que, de vez en cuando, puede dar algún susto. 5. Visita las Colinas de Chocolate En pleno centro de la isla de Bohol podrás visitar unas singulares colinas conocidas como Chocolate Hills. Su peculiar forma, y el gran número de ellas que se agrupan en 50 kilómetros cuadrado, convierten este sitio en un lugar ideal que ver en Filipinas. Si además te acercas ahí durante la época seca, podrás ver como su color ha pasado de verde a marrón oscuro y entender de donde proviene ese nombre tan dulce. Las leyendas hablan de que aparecieron tras la batalla entre dos gigantes. Pero otra dicen que es la caca de unos enormes bueyes. Sea como sea, no te las pierdas en tu itinerario por el país. 6. Piérdete entre terrazas de arroz Muchos de los viajeros asocian terrazas de arroz en el sudeste asiático con Bali y, ok, no vamos a negar la evidencia de que uno de los mejores planes que hacer en Bali es disfrutar de estos paisajes naturales. Pero te encantará saber que Filipinas también ofrece enormes campos de arroz con bonitas terrazas. Si estás por Bohol te podrás acercar a conocer las de la zona de Anda, pero si buscas unas realmente grades deberás poner rumbo a las de Batad, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al norte del país. Este precioso paisaje de postal tiene más 2000 años y es un extra perfecto para tener un viaje a Filipinas de lo más variado. 7. Cabalga olas legendarias en Siargao Quizá pueda haber debate en cuál es la mejor playa o dónde está la mejor isla de Filipinas, pero en lo que a surf refiere no hay posible discusión: Siargao. Sí, esta isla cuenta con infinitos mares de palmeras, piscinas naturales y un bonito island hopping, pero es en sus olas donde está el imán que atrae a surferos de todo el mundo. La Cloud 9 es la ola más famosa del país y está reservada solo a los deportistas más avanzados. Si tu nivel aun no es tan alto, no te preocupes, existen otros lugares en la isla para subirte a tu tabla y cabalgar potentes olas. 8. Cae embrujado en Siquijor Siquijor es una de las islas más completas de Filipinas. Ofrece playas bonitas, snorkel, rutas en moto, cascadas, cuevas, edificios históricos… y así podríamos seguir hasta aburrir. Pero algo que tiene esta isla que no tienen las demás es esa fama de mágica. Esto se debe a que en su interior aún es posible encontrar a las hilots, las curanderas que practican todavía a día de hoy la antigua terapia manual filipina. Si quieres llegar a ellas te demos una pista: pon rumbo al pequeño pueblo de San Antonio. 9. Descubre la otra cara de Manila Manila suele ser el puerto de entrada a Filipinas en la gran mayoría de casos. Su desproporcionado tamaño y su tráfico caótico hacen que muchos viajeros abandonen la ciudad al poco de llegar. Te proponemos que le des una oportunidad. La zona de Intramuros esconde muchos tesoros históricos y arquitectónicos heredados de más de 300 años de colonialismo español. La Catedral de Manila, el Fuerte de Santiago o la Iglesia de San Agustín son algunos de los lugares que no deberías perderte. Pero, si tienes tiempo, extiende tu ruta hasta lugares como el Barrio Chino o el Parque Rizal. 10. No hagas nada Porque sí, porque te lo has ganado. Tras un largo vuelo a Filipinas, y tanto tiempo esperándolo, te mereces un descanso. Aprovecha los días para disfrutar de increíbles lugares como los que te hemos contado, pero guarda un hueco para disfrutar del descanso. Túmbate a en la arena, saborea una rica agua de coco y cierra los ojos mientras las olas vienen y van y el viento te ayuda a llevar mejor la calor. Filipinas es un paraíso y para disfrutarlo al 100% es obligatorio que hagas algún break. Último tip: las puestas de sol en este país son exageradamente bonitas, intenta gozar de tantas como puedas. Escrito por Jairo Gausachs de Viajar por Filipinas

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