David Escribano
David Escribano

David Escribano es un blogger, escritor de viajes y guía de viajes con más de 17 años de experiencia. Tras realizar dos largos viajes de vuelta al mundo y una gran expedición de 10 meses por Sudamérica, decidió dejar el mundo de las finanzas para escribir sus aventuras viajeras más íntimas en Viajablog, bitácoras que comparte con otros amigos viajeros. También escribe, o ha escrito, en Skyscanner, IATI, Traveler Condé Nast, Rumbo, la revista de Vueling, National Geographic, Jetcost y otras webs de viajes.

Su otra pasión es la de guiar a viajeros para que sientan la emoción de países como Myanmar, Islandia o sus queridas España y Portugal.

Qué hacer en Oporto – Los verdaderos 12 imprescindibles

Qué hacer en Oporto – Los verdaderos 12 imprescindibles

David EscribanoDavid Escribano
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Dado que es una de nuestras ciudades favoritas de Portugal, te podemos asegurar que hay mucho que ver y hacer en Oporto. Situada a orillas del Duero y a veces con esa sensación de estar parada en el tiempo, te espera con gran cantidad de planes para disfrutar de un fin de semana inolvidable. Degustar sus vinos y pescados, disfrutar de las increíbles vistas desde lugares como el puente Don Luis I o la Torre de los Clérigos, enamorarse de su arquitectura y azulejos en el Palacio de la Bolsa o en la Capilla de Santa Catalina o simplemente perderse por las calles de la Ribeira es solo un pequeño ejemplo de lo mucho que aquí te espera. En esta guía de qué hacer en Oporto te contamos todo lo que no deberías perderte. 1. Librería Lello e Irmão – Un clásico que ver en Oporto Sin lugar a dudas, la Librería Lello e Irmão es una visita imprescindible que hacer en Oporto. Durante muchos años, fue “solo” un lugar precioso que visitar al pasar por la ciudad pero luego, tras los rumores de que J. K. Rowling se había inspirado en ella para diseñar el universo de Harry Potter (cosa totalmente desmentida por la propia autora), este lugar sufrió un boom y es frecuente encontrarse con largas colas para poder entrar. Ahora necesitarás comprar una entrada online por 10 euros para poder visitarla, pero con ella también recibirás un descuento de 10 euros para la compra de libros. ¡Vale totalmente la pena! Una vez cruces su puerta, te sorprenderá su icónica escalera ondulada roja que conecta con el piso superior. Sube para hacerte desde ahí la típica foto y disfruta de la bonita iluminación que se crea al pasar el sol por sus vidrieras y de los diferentes detalles modernistas y neogóticos que hacen de la Librería Lello e Irmão un lugar tan especial. 2. Estación de São Bento Otra de las paradas básicas que debes hacer en tu ruta por Oporto, en este caso totalmente gratuita, es la que te llevará a conocer la Estación de São Bento, abierta las 24 horas del día. Llega hasta su vestíbulo, pues ahí te esperan los más de 20.000 azulejos en los que el pintor Jorge Colaço narró la historia de Portugal, empezando en la Reconquista hasta llegar a la aparición del ferrocarril. Es un lugar, como la mayoría de clásicos que ver en Oporto, que suele llenarse de turistas. Así, si quieres hacer fotos en las que haya el menor número de personas posible, te recomendamos madrugar y llegar ahí antes de las 08:30 h o esperar hasta pasadas las 20:30 h. 3. Puente Don Luis I Oporto cuenta con diferentes puentes que cruzan el río Duero para conectar con Vila Nova de Gaia pero, sin duda, el puente Don Luis I es el más espectacular y emblemático. Inaugurado a finales de 1886 es una obra de Téophile Seyrig, aprendiz de Gustavo Eiffel, por lo que puede que su diseño te recuerde en muchas ocasiones a la famosa Torre Eiffel de París. Este puente cuenta con dos alturas. La inferior la tendrás que compartir con los coches que cruzan de un lado a otro y la superior, además de una estrecha pasarela a cada lado destinada a los peatones, es por donde pasan los tranvías de la línea D. Esta última es la que ofrece las vistas más espectaculares y te recomendamos que lo añadas a tu lista de cosas que ver en Oporto como mínimo un par de veces. Una para disfrutar de las luces en plena noche y otra, la más bonita, para disfrutar desde ahí de uno de los mejores atardeceres de la ciudad. Si te animas a esta última, es aconsejable llegar con suficiente antelación para hacerte un hueco en la barandilla entre el resto de viajeros que “lucharán” por conseguir también ese lugar. Después, puedes cerrar el día con una copa de vino de Oporto debajo, en el Jardim do Morro. 4. Torre de los Clérigos, las mejores vistas que ver en Oporto desde el centro En pleno centro histórico de la ciudad te espera la Iglesia de los Clérigos, erguida a mediados del siglo XVII. Este edificio religioso merece totalmente la visita, pues sus frescos, el retablo dorado y su precioso órgano son un verdadero tesoro. Pero el protagonismo se lo roba totalmente la anexa Torre de los Clérigos. Su ascenso te llevará un rato y te obligará a parar en varias ocasiones para tomar aire, pues sus más de 200 estrechos escalones en espiral pueden llegar a ser un verdadero reto. Por el camino pasarás por un par de salas con reliquias religiosas que ayudarán a tomarte un pequeño descanso antes de llegar a la cima. A 75 metros de altura, eso sí, te habrás ganado unas vistas panorámicas espectaculares de todo Oporto que harán que haya valido totalmente la pena el esfuerzo. El precio de la entrada es de 10 euros y podrás acceder desde las 09:00h hasta las 18:30h. El primer y último pase suelen ser los más recomendables para evitar coincidir con mucha gente, aunque en momentos de pico de turismo, a cualquier hora del día lo encontrarás lleno. 5. Catedral de Oporto Pasamos ahora a otro edificio religioso que tampoco puedes perderte en tu visita a Oporto, la Catedral de Oporto. Pese a que la entrada es gratuita, para acceder a su claustro gótico y a la zona del “tesoro” en la que se encuentran expuestos objetos religiosos de gran valor, necesitarás comprar una entrada que cuesta 3 euros. Ni lo dudes, hazte con esa entrada, pues es en estas dos zonas donde se encuentran las verdaderas joyas de la catedral, como los preciosos azulejos que narran diferentes pasajes bíblicos o la escalinata hasta el balcón de la zona sur desde la que tendrás unas bonitas vistas del puente Don Luis I y del barrio de la Ribeira. 6. Jardim do Morro La visita al Jardim do Morro es el complemento perfecto a la del puente Don Luis I. Una vez hayas disfrutado de las vistas desde su parte superior, será el momento de poner rumbo a este nuevo lugar que ver en Oporto. Esta enorme explanada verde es un imán cada tarde para cientos de personas que acuden aquí en busca de una de las mejores vistas del Duero al atardecer, copa de vino Porto en mano, con el puente como protagonista. Luego toma el teleférico para seguir descendiendo y llegar a la zona de Vila Nova de Gaia, donde sigue nuestra ruta por la ciudad. 7. Vila Nova de Gaia y sus bodegas No hay visita a esta zona de Portugal que no pase por Vila Nova de Gaia, pues conocer sus bodegas es algo obligatorio que hacer en Oporto. Desde 15 euros podrás disfrutar de un recorrido por alguna de las bodegas más famosas y conocer de primera mano su historia mientras paseas entre enormes barriles de madera que atesoran miles de litros de esta famosa bebida. Estas visitas suelen acabar con una cata de diferentes vinos de Porto en pequeños vasos. Ten muy en cuenta que es un tipo de vino muy dulzón y que, pese a que en el paladar no suele parecer muy fuerte, la suma de tantos tragos posiblemente se haga latente en ti unos minutos más tarde. Para ello, lo mejor es que luego pongas rumbo a la Ribeira para llenar tu estómago con alguna de las delicias típicas de aquí. 8. La Ribeira Habrás visto cientos de fotos de Oporto en las que los protagonistas son esos clásicos edificios con fachadas de colores, grandes balconadas, tejados rojizos e innumerables azulejos. Eso es La Ribeira y es algo obligatorio que ver en tu visita. Patrimonio de la UNESCO, merece que le dediques tranquilamente una hora de paseo desde la Plaza del Infante Henrique, pasando por la Rua da Fonte Taurina hasta llegar a la plaza del Cubo. Este trazado medieval conserva arcos y pasadizos que te harán viajar en el tiempo. Luego, llegarás al río y en la zona del muelle será el momento de comer en alguno de los deliciosos restaurantes de la zona con vistas a Vila Nova de Gaia y al puente Don Luis I. 9. Mercado do Bolhão Este pintoresco mercado es un lugar ideal para dar un paseo a primera hora de la mañana (antes de, como sucede en otros mercados como el de la Boqueria de Barcelona haya más turistas que lugareños) para disfrutar de esa especie de calma cuando los diferentes puestos empiezan a abrir. Toma en la planta baja un café cimbalino y un pastel de neta recién horneado y luego sigue explorando el resto del Mercado do Bolhão. No olvides comprar algo en alguno de los diferentes puestos (especias, fruta, conservas…), pues los vendedores agradecen mucho que su mercado no sea únicamente un escenario fotográfico para turistas y que cada visitante contribuya con alguna compra. 10. Palacio da Bolsa Monumento Nacional de Portugal, el Palacio de la Bolsa es otra visita obligada que hacer en Oporto. Monumental por fuera, es su interior lo que realmente te enamorará. Su patio interior cerrado, el Pátio das Nações, con una estructura acristalada es la entrada de luz natural perfecta para resaltar la belleza de este lugar único. El recorrido continúa por la Sala de las Asambleas y el Gabinete de Gustave Eiffel, pero el plato fuerte llega al final: el Salón Árabe, inspirado en la Alhambra y la Sala Dorada, recubierta con pan de oro. La entrada tiene un precio de 14 euros y el recorrido guiado dura unos 45 minutos. Reserva con antelación, pues suele agotarse fácilmente. 11. Rua Santa Catarina Esta es la calle comercial más famosa de la ciudad y donde encontrarás las tiendas de las primeras marcas. Pero no has venido hasta aquí para acabar en negocios que tienes en cualquier parte del mundo. Aquí, quieres perderte en las fachadas llenas de bonitos azulejos, como los de la Capilla de las Almas o para llegar hasta el archiconocido Café Majestic. Es el lugar más remarcable de la Rua Santa Catarina y, para muchos, un imperdible que ver en Oporto. Su fachada de mármol y su construcción estilo Art Nouveau de la mano del arquitecto João Queirós lo convierten en un lugar precioso que te transporta directamente a la Belle Époque, pero ten en cuenta que para entrar hay que consumir y que un simple espresso cuesta ya 6 euros. 12. Capilla de las Almas Uno de los más bonitos y fotogénicos edificios que ver en Oporto. Haciendo esquina entre la Rua de Santa Catarina y la Rua de Fernandes Tomás, te espera esta pequeña capilla neogótica dedicada a San Francisco de Asís y Santa Catalina. Su principal atractivo es la fachada formada por casi 16.000 azulejos (15.947) que cubren los 360 metros cuadrados de pared. No olvides pasar por aquí e inmortalizar con tu cámara este precioso lugar.

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Las 10 mejores cosas que ver en Agra

Las 10 mejores cosas que ver en Agra

David EscribanoDavid Escribano
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Agra, situada en el estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India, es uno de esos lugares de nuestro planeta cuya mera pronunciación evoca imágenes de palacios, fortalezas e historias épicas y románticas. La ciudad fue fundada, a principios del siglo XVI, por el sultán de Delhi, Sikandar Lodi, para más tarde ser declarada capital del imperio mogol. Durante esa época, Agra vivió su momento más esplendoroso, siendo levantados gran parte de sus edificios más emblemáticos. Hoy en día, cerca de 2 millones de personas transitan por esas calles repletas de historia. Los edificios monumentales se mezclan con ese urbanismo caótico, como hecho con prisas, que caracteriza a todas las superpobladas grandes urbes de la India. En esas rúas se entremezclan el olor a curry y naan recién hecho, con el humo de la polución y el aroma a incienso proveniente de los templos. El caos es general, pero aquí y allá encontramos inesperados reductos de paz en los que parecemos hallarnos en otro lugar. Y, por supuesto, entre los mejores lugares que ver en Agra se encuentra una de las construcciones más maravillosas realizadas por el hombre: el Taj Mahal. Solo el amor podría llevar a edificar un lugar tan hermoso como ese. Sin embargo, el mausoleo más conocido de nuestro planeta no es la única atracción en una ciudad que tiene mucho que ofrecer a quien la visita sin prejuicios y con una mente y alma abiertas. Estas son algunas de las mejores cosas que ver en Agra: Taj Mahal El epítome del amor y la arquitectura mogol, el Taj Mahal, es una de las Siete Maravillas del Mundo y encabeza cualquier lista de las mejores cosas que ver en Agra. Construido por el emperador Shah Jahan en memoria de su amada esposa, Mumtaz Mahal, este mausoleo de mármol blanco tardó más de 22 años en completarse. El diseño simétrico, las intrincadas incrustaciones de mármol, la caligrafía y el fascinante reflejo del edificio en las piscinas circundantes son simplemente impresionantes. Lo mejor es visitar el Taj Mahal al amanecer, cuando los primeros rayos del sol inciden en el mármol blanco, creando un brillo suave y cálido que aumenta su belleza. A la hora de programar tu visita, conviene que compres las entradas por anticipado en la web, para evitar las colas lo máximo posible. Fuerte de Agra También conocido como el Fuerte Rojo de Agra, este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO es una gran fortaleza hecha de arenisca roja que ofrece una mirada profunda a la historia y la arquitectura mogol. Construido por órdenes del emperador Akbar en el siglo XVI, el Fuerte de Agra fue posteriormente embellecido por Shah Jahan, quien añadió palacios de mármol y otras estructuras. La fortaleza sirvió como residencia de los emperadores mogoles y, dentro de sus muros, encontrarás hermosas mezquitas, jardines y habitaciones palaciegas. Algunos de los imprescindibles en el recinto incluyen el Palacio Jahangir, Khas Mahal, Diwan-i-Khas y Musamman Burj, donde Shah Jahan estuvo encarcelado durante sus últimos años de vida. Además, otra razón de peso para incluir este fuerte en la lista de mejores lugares que ver en Agra reside en que ofrece una excelente vista del Taj Mahal, sobre todo al atardecer. Tumba de Itmad-ud-Daulah A menudo llamada el “Baby Taj Mahal“, la tumba de Itmad-ud-Daulah es un mausoleo mogol considerado un precursor del Taj Mahal. Construida por Nur Jahan para su padre, Mirza Ghiyas Beg, la tumba es famosa por sus delicadas mamparas de celosía de mármol, las bellas incrustaciones de piedra y el uso de mármol blanco. A su magnífica arquitectura se le une un exuberante entorno para crear un lugar tranquilo y muy fotogénico. El mejor momento para visitarlo es a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando el sitio está más tranquilo y la luz acentúa la belleza de las obras de arte de la tumba. Mehtab Bagh, el Jardín a la Luz de la Luna Mehtab Bagh, o “Jardín a la luz de la luna“, se encuentra directamente al otro lado del río Yamuna desde el Taj Mahal y ofrece una de las mejores vistas del monumento. Originalmente diseñado como un jardín de recreo, fue redescubierto por arqueólogos que encontraron restos de fuentes, pabellones y senderos. Hoy en día, es un lugar encantador para relajarse, disfrutar de un picnic y tomar fotografías del Taj Mahal desde una perspectiva diferente, especialmente al atardecer, cuando la estructura de mármol brilla con la luz tenue. Tumba de Akbar El lugar de descanso final del emperador Akbar es otra maravilla arquitectónica. Construida entre 1605 y 1613 ocupa un recinto ajardinado y cerrado, de 48 hectáreas, en Sikandra, un suburbio situado al noroeste de Agra. A diferencia de otras tumbas mogoles, esta incorpora elementos únicos de diseños hindúes, cristianos, islámicos, budistas y jainistas, lo que refleja la filosofía tolerante de Akbar y su amor por las diversas culturas. El complejo de tumbas está rodeado de exuberantes jardines donde ciervos y monos deambulan libremente, creando una atmósfera diferente y relajada. Las puertas de entrada – de arenisca roja y talladas con bellos motivos decorativos – y la estructura de la tumba de cuatro niveles son ejemplos impresionantes del diseño mogol. Sin duda es una de las tumbas más espectaculares que ver en Agra. Fatehpur Sikri Y si el emperador Akbar construyó un magnífico mausoleo para albergar sus restos, también en vida levantó hermosas urbes. Fatehpur Sikri, situada a unos 40 kilómetros de Agra, es una gran muestra de ello. La ciudad fue capital de su imperio. Aunque fue abandonada debido a la escasez de agua, Fatehpur Sikri ha permanecido bien preservada y fue declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. La Buland Darwaza (Puerta de la Victoria) es, con sus 54 metros de altura, la puerta de entrada más alta del mundo. Otros lugares de visita obligada incluyen la Tumba de Salim Chishti, Diwan-i-Khas y Panch Mahal, un palacio de cinco pisos con impresionantes vistas del paisaje circundante. Te aconsejamos que planifiques una excursión de al menos medio día para explorar Fatehpur Sikri por completo, ya que hay mucho que absorber, siendo uno de los lugares más interesantes que ver en Agra y sus alrededores. Gastronomía de Agra Sin duda, una de las mejores maneras de conocer cualquier lugar de este mundo, es profundizar en su gastronomía. La gastronomía de Agra es una mezcla fascinante de influencias mogoles y sabores del norte de la India, ofreciendo una rica paleta de platos salados y dulces. Entre las comidas más emblemáticas de la ciudad se encuentra la petha, un dulce traslúcido elaborado con calabaza de fresno, cocido en almíbar de azúcar y disponible en varios sabores, como azafrán, rosa e incluso chocolate. Otro favorito local es el bedai, un pan frito relleno de lentejas especiadas, que normalmente se disfruta con un curry de patata picante. Para probar la cocina tradicional mogol, no dudes en pedir ricos platos como biryani, korma y kebabs, famosos por sus especias aromáticas y texturas cremosas, que reflejan la herencia real de Agra. La comida callejera también juega un papel importante en la escena culinaria de Agra. Los mercados como Sadar Bazaar están repletos de puestos que sirven delicias como aloo tikki (picantes empanadas de patata) y bhalla papdi chaat (obleas crujientes cubiertas con patatas, yogur y salsa de tamarindo). Dalmoth, una mezcla picante y crujiente de lentejas fritas y nueces, es otro refrigerio local que combina perfectamente con el té de la tarde. La cocina tandoor – o tandur – se celebra en Agra, y platos como el pollo tandoori y el paneer tikka resaltan los sabores ahumados que provocan los hornos de barro. Para complementar la comida, pídete un lassi, una bebida cremosa a base de yogur que se sirve en tazas de barro, a menudo cubierta con malai (crema) y nueces. Jama Masjid Construida por Shah Jahan en 1648 para su hija, Jahanara Begum, Jama Masjid es una de las mezquitas más grandes de la India y un importante lugar de peregrinación para los musulmanes del país. Las distintivas cúpulas de arenisca roja y mármol blanco de la mezquita, sus frescos y sus paredes bellamente pintadas la convierten en un sitio único que ver en Agra. Su gran patio tiene capacidad para 25.000 fieles y la mezquita está rodeada de bulliciosos mercados, lo que te proporciona una experiencia inmersiva en la animada cultura de Agra. Recuerda que, a la hora de acercarte a la mezquita, debes ser respetuoso con las costumbres locales, vistiéndote con modestia. El mejor momento para visitarla es durante los tiempos de oración, cuando podrás verla en uso por parte de la comunidad local. Bazar Kinari Curiosear por los mercados es una de las mejores cosas que hacer en Agra. Entre ellos, no debes perderte el Bazar Kinari, un animado mercadillo cerca de Jama Masjid. Conocido por su ambiente colorido y caótico, el mercado ofrece una amplia gama de artículos, desde textiles, joyas y zapatos hasta especias, dulces y artesanías tradicionales hindúes. Es el lugar perfecto para comprar recuerdos, experimentar la vibrante vida local de Agra y disfrutar de auténtica comida callejera. Eso sí, recuerda que aquí les encanta el regateo, así que siéntete libre a la hora de negociar para obtener los mejores precios. Paseo por la naturaleza del Taj A pesar de lo congestionada que puede resultar Agra, si eres un amante de la naturaleza también tendrás tu pequeño hueco aquí. El ‘Taj Nature Walk’ ofrece una escapada panorámica cerca del Taj Mahal. Se trata de un sendero ecológico de 9 kilómetros que serpentea a través de bosques naturales y ofrece vistas al Taj Mahal desde diferentes miradores situados estratégicamente. Recorriéndolo, podrás encontrar diversas especies de aves, mariposas y un ambiente tranquilo lejos del bullicio de la ciudad. A lo largo del camino, hay paneles informativos que detallan la flora y fauna local. Un lugar ideal para observar aves y reflexionar tranquilamente, con el Taj Mahal de fondo. A primera hora de la mañana es el mejor momento para realizar esta caminata, así podrás disfrutar del clima fresco y maximizar las posibilidades de observar vida silvestre.

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Qué ver y hacer en Ilha Grande

Qué ver y hacer en Ilha Grande

David EscribanoDavid Escribano
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¿Estás deseando encontrar tu paraíso terrenal privado en Brasil? ¡Pues deja de buscar, en IATI lo hemos hecho por ti y ya lo tenemos! ¿No te lo crees? Lee todas las mejores cosas que hacer en Ilha Grande y después nos cuentas. Ilha grande es una preciosa y salvaje isla que se halla al sur de Río de Janeiro. Para llegar a ella desde la famosa ciudad carioca tendrás que tomar un autobús – o coche -, viajar unas 3 horas (180 km) y detenerte en la pequeña población costera de Angra dos Reis. Desde el muelle de Angra parten lanchas rápidas que te llevan a Ilha Grande en poco más de 20 minutos. Así será como podrás poner pie en este Jardín del Edén brasileño. Ilha Grande es una de las ínsulas más grandes del estado, cubriendo aproximadamente 193 kilómetros cuadrados. Es famosa por sus playas vírgenes, aguas cristalinas y su exuberante selva atlántica, lo que la convierte en uno de los mejores lugares que ver en Brasil para los amantes de la naturaleza. La historia de la isla es tan rica como sus paisajes. Ilha Grande – que alguna vez fue guarida de piratas y luego, durante la época colonial, sirvió de lugar de cuarentena para inmigrantes europeos y prisión – tiene un pasado histórico que se suma a su mística. Como no se permiten automóviles en la isla, el ritmo de vida es lento y tranquilo, ofreciendo un refugio perfecto para quienes buscan relajación y aventura al aire libre en un entorno tropical idílico. Disfrutar de la playa de Lopes Mendes, una de las mejores del mundo La playa de Lopes Mendes, con sus 3 kilómetros de longitud, está catalogada no sólo como la mejor que ver en Ilha grande, sino una de las mejores de Brasil y del mundo. Las culpables de tal honor son sus prístinas arenas blancas y aguas cristalinas de color turquesa, ideales para darte un baño. Además, si quieres probar con el surf, te contamos que la suave pendiente de la playa hacia el mar crea olas perfectas tanto para surfistas principiantes como experimentados. Otra gran opción para disfrutarla a fondo es realizar una caminata panorámica hasta la playa, comenzando en la playa de Pouso o Vila do Abraão, y pasando por la exuberante selva atlántica. En definitiva, un lugar perfecto para quienes buscan un retiro tranquilo en la naturaleza. Descubrir la vida local en Vila do Abraão Vila do Abraão es la población principal que ver en Ilha Grande y el lugar en el que desembarcarás del ferry que te lleva a la isla. Aquí encontrarás la mayoría de los servicios, tanto de alojamiento como de restauración, y es el punto de partida de numerosas excursiones. También cuenta con fantásticas playas de agua color esmeralda, como la Praia dos Meros, con algunos chiringuitos, restaurantes y bares donde comer o tomar un cóctel por la noche. Otra hermosa playa de Abraão es Praia Preta, con arena de un característico color negruzco. La ciudad como tal es muy pequeña, pero tiene algunos lugares de interés que hay que ver. Ejemplos de ellos son las Ruinas do Lazareto, antiguo hospital para inmigrantes enfermos de cólera y, posteriormente, prisión; y un acueducto bien conservado. Subir al Pico do Papagaio Si te gusta la vida activa y quieres gozar de la mejor panorámica que ver en Ilha Grande, tienes que subir a la cima del Pico do Papagaio. La caminata comienza en Vila do Abraão y tiene aproximadamente 7 kilómetros en cada sentido, tomando entre 6 y 8 horas de ida y vuelta. El sendero serpentea a través de la densa selva atlántica, brindando oportunidades para observar diversa vida silvestre y flora tropical. La caminata es desafiante, presentando pendientes pronunciadas y un terreno accidentado, por lo que deberás estar en forma para afrontarla, además de llevar mucha agua, protector solar y repelente de insectos. Es recomendable contratar un guía local por seguridad y para mejorar la experiencia con información sobre la ecología y la historia del área. El esfuerzo se ve bien recompensado en la cima, donde las vistas de la isla, sus aguas circundantes y las masas de tierra vecinas, te dejarán completamente boquiabierto. Descubrir la fauna y flora de Ilha Grande Ilha Grande es un auténtico paraíso de biodiversidad. La isla alberga una rica variedad de fauna y flora, que prospera en su exuberante selva atlántica y los entornos marinos circundantes. La vegetación de la isla incluye imponentes palmeras, bromelias, orquídeas y una gran variedad de helechos y otras plantas tropicales. El denso bosque proporciona un hábitat para numerosas especies animales. Entre la fauna, destacan los monos, como el mono aullador y el mono capuchino, así como una gran variedad de aves como tucanes, loros y la amazona de ceja roja, que se halla en peligro de extinción. La isla también alberga reptiles como lagartos y serpientes, además de una variedad de anfibios. Sin embargo, son las aguas circundantes las que guardan la riqueza más colorida, estando repletas de vida marina. Te lo contamos a continuación… Bucear en Ilha Grande Explorar el fondo marino es una de las mejores cosas que hacer en Ilha Grande. En ellas encontrarás, sin necesidad de descender a más de 3 o 4 metros de profundidad, tortugas marinas, delfines y una gran cantidad de peces y corales de colores. Entre los mejores lugares para bucear en Ilha Grande destacan Lagoa Azul (Laguna Azul) y Lagoa Verde (Laguna Verde). En las aguas cristalinas de Lagoa Azul, podrás nadar junto a peces ángel, peces loro y, a veces, tortugas marinas. Lagoa Verde es famosa por sus tranquilas aguas de color verde esmeralda, donde se pueden observar diversas especies como sargentos mayores, peces mariposa y morenas. Además, aquellos que bucean en Praia de Parnaioca y Praia de Japariz suelen encontrar rayas y coloridos peces de arrecife. Disfrutar de la vida nocturna Sí, es cierto que Ilha Grande es un gran lugar para descansar y desconectar de todo, pero también debes recordar que te encuentras en Brasil, un país donde la gente sabe divertirse a una escala memorable. Para tener una noche animada en Ilha Grande, lo mejor es salir por Vila do Abraão, el principal centro de vida nocturna de la isla. Allí encontrarás una buena variedad de bares y lugares junto a la playa donde poder disfrutar de una caipiriña mientras escuchas buena música y bailas. Aquário Beach Club es un lugar popular, conocido por su ambiente festivo y eventos habituales, que incluyen música en vivo y actuaciones de DJ. Para un ambiente más relajado, Café do Mar es una gran alternativa. Se trata de un bar frente a la playa que suele ofrecer música acústica en vivo. Otra gran opción es el Bar e Restaurante Lua e Mar, con una combinación de buena comida, bebidas y entretenimiento en vivo. Visitar Dois Rios La pequeña villa de Dois Rios es uno de los lugares más interesantes y diversos que ver en Ilha Grande. El pueblo, dedicado a la vida tranquila y la pesca desde siempre, es famoso por sus playas vírgenes, la playa Dois Rios y la playa Caxadaço, que ofrecen aguas cristalinas y un entorno tranquilo; su antigua prisión, convertida en un museo que ofrece una completa visión de la historia de la isla; y el Centro de Educación Ambiental que promueve la ecología local y los esfuerzos de conservación. Dois Ríos combina belleza natural, intriga histórica y oportunidades educativas. Probar la gastronomía brasileña Como gran lugar en el que dedicarse a la buena vida, otra de las mejores cosas que hacer en Ilha Grande es comer bien. La isla ofrece una rica experiencia gastronómica centrada en mariscos frescos y cocina brasileña. Estamos hablando de camarones, calamares y moquecas, un guiso de pescado con leche de coco, tomates y pimientos. También son populares las ostras frescas y el ceviche, preparados con ingredientes locales. Además de mariscos, hay opciones de carne como churrasco y platos de pollo maridados con arroz, frijoles y farofa, una harina de yuca tostada. Las frutas tropicales frescas, como el mango, la piña y el maracuyá, son comunes en los postres y bebidas. Las mejores opciones de restaurantes las tendrás en Vila do Abraão. Allí, Café do Mar es famoso por su comida frente a la playa y sus platos de mariscos, mientras que Lua e Mar ofrece un ambiente romántico con un menú variado que incluye especialidades locales. Para una comida informal, Pé na Areia sirve excelente pescado a la parrilla y caipiriñas. El Restaurante Dom Mario es uno de los favoritos por sus abundantes platos de cocina brasileña y su cálido ambiente. Relajarse o pasear en barco en Saco do Céu Saco do Céu es un puerto natural perfecto para nadar y bucear en aguas tranquilas y claras repletas de vida marina. La mata atlántica circundante ofrece excelentes oportunidades para practicar senderismo y observar aves, con rutas que conducen a miradores panorámicos y playas escondidas. Cenar en los restaurantes locales, como Coqueiro Verde, brinda la oportunidad de saborear mariscos frescos mientras disfrutas de impresionantes vistas al mar. Además, también puedes dar un paseo por el litoral en kayak, explorando la tranquila bahía y las calas cercanas. Por la noche, las aguas bioluminiscentes de la bahía crean una experiencia mágica, haciendo de Saco do Céu un destino único entre las cosas que ver en Ilha Grande. Perderse por otras playas de Ilha Grande Aunque te hemos recalcado la playa de Lopes Mendes como la mejor que ver en Ilha Grande, lo cierto es que podrías pasar una semana visitando arenales en este lugar y no te cansarías. Otras de las playas que no puedes perderte aquí son: Praia do Aventureiro, famosa por su entorno salvaje y su icónica palmera inclinada, ofreciendo buenas condiciones para nadar y surfear; Praia de Palmas, tranquila y con aguas tranquilas ideales para practicar snorkel; Praia do Caxadaço, una joya aislada a la que sólo se puede acceder en barco o mediante una caminata desafiante por el interior de la selva. Elijas la que elijas, seguro que no te equivocarás. Artículo escrito por David Escribano, de Viajablog

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