17 razones por las que no deberías viajar

Sabes que en IATI Seguros somos muy insistentes a la hora de animarte a viajar. Así que, para contrarrestar, hemos decidido recopilar una de lista de motivos por las que consideramos que viajar es altamente peligroso para tu salud y tu estabilidad emocional.
Sigue leyendo si crees que no vas a poder hacer otra cosa más que buscar un billete de solo ida y hacer la maleta a la voz de ¡ya!

Tabla de contenidos
- 1No volverás a ser el mismo que el que se fue de viaje
- 2Descubrirás facetas de ti que no conocías
- 3Te plantearás que otras formas de vida son posibles
- 4Vas a querer aprender todos los idiomas posibles
- 5Te darás cuenta de que necesitas muy poco para ser feliz
- 6Perderás el miedo a tantas cosas…
- 7Tu corazón latirá mucho más de lo normal de forma frecuente
- 8Aprenderás a vivir más en el presente
- 9Te acostumbrarás demasiado a la flexibilidad
- 10Tus ansias viajeras aumentarán de forma exponencial
- 11Empezarás a ser más consciente con todo lo que te rodea
- 12Te sentirás imparable
- 13Harás relaciones para toda la vida en cuestión de días
- 14Quizás te sientas demasiado en casa
- 15Descubrirás que la libertad sabe demasiado bien
- 16Te sentirás más sano que de costumbre
- 17Quizás no quieras volver…
No volverás a ser el mismo que el que se fue de viaje
Si crees que eres perfecto, si piensas que no deberías cambiar nada de ti, no deberías viajar. Porque hacerlo te hará enfrentarte a retos, porque quizás tu cabeza haga ‘clic’ al ver nuevas formas de vida, porque conocerás lugares y también personas con diferentes historias, porque cada día es diferente… Por todo eso y todo lo que te vamos a contar después, no viajes si no quieres cambiar.
Descubrirás facetas de ti que no conocías
Quizás estando en casa no te paras a pensar en determinados aspectos de tu personalidad, pero viajar te hace salir tanto de tu rutina que es muy posible que vivas situaciones en las que nunca te habías visto envuelto. Es probable que tengas que solucionar problemas que ni siquiera sabías que podrían existir, debas hablar con desconocidos, te veas rodeado de gente que no habla tu idioma, te sientas solo… Saldrás adelante sea como sea y descubrirás que tienes mucho más en ti de lo que pensabas. Seguro que eres mucho más sociable, empático o paciente de lo que ahora crees.
Te plantearás que otras formas de vida son posibles
Viajar nos hace ver que no solo nuestra forma de vivir es la válida. Cuando estés con tu mochila a cuestas verás otras maneras de concebir la vida y, sobre todo, charlarás con gente que te descubrirá nuevas posibilidades.
Muchos son los que se van de viaje y vuelven más creativos, con ideas de negocio o simplemente se plantean su estilo de vida y deciden iniciar una vida nómada. Quizás tú también comienzas a plantearte cómo puedes hacerlo para viajar de forma indefinida o empiezas a pensar en trabajar un poco menos y dedicar más tiempo a viajar o a otras cosas que adoras.
Vas a querer aprender todos los idiomas posibles
Estarás de acuerdo en que viajar no solo consiste en observar, sino que el conocer la cultura de un lugar implica charlar con las personas. En aquellos países en los que no se habla castellano el acercamiento quizás es un tanto más difícil, así que vas a volver de tu viaje con ganas de perfeccionar tu inglés o de iniciarte en otros idiomas que te hagan conectar aún más con el mundo.

Te darás cuenta de que necesitas muy poco para ser feliz
Te darás cuenta de que solo necesitas lo que tienes en tu maleta para ser feliz y que todo lo que compras estando parado en casa realmente no lo necesitas tanto. Cuanto más viajes, menos cosas llevarás contigo. Y, sobre todo, cuanto más enganchado estés a viajar, casi todo lo que ahorres se convertirá automáticamente en dinero para seguir consumiendo la mejor droga del mundo: conocer mundo.
Perderás el miedo a tantas cosas…
Porque viajar es muy peligroso, ¿verdad? De ese país siempre dicen cosas terroríficas, viajar solo te paraliza, piensas que no te vas a poder comunicar con nadie, seguro que no puedes comer nada o a lo mejor no puedes ni sacar la cámara de fotos porque te la van a robar… Sin embargo, poco a poco vas a empezar a darte cuenta con tus propios ojos de que el mundo es mucho menos peligroso de lo que te lo han pintado y de que eres capaz de absolutamente todo. No serías el primero que, aunque estaba muerto de miedo por viajar solo, acaba pensando que ha sido una de las mejores experiencias de su vida y repite una y otra vez. O que, por ejemplo, tenía pavor antes de visitar cualquier país del Sudeste Asiático y acaba yéndose de mochilero por la zona cada año. Si no lo pruebas, no lo sabes.
Tu corazón latirá mucho más de lo normal de forma frecuente
Aunque no te va a dar un ataque cardíaco, viajar acelerará tus pulsaciones, te pondrá en situaciones de adrenalina varias veces cada día. ¿Por qué? ¡Porque estás saliendo fuera de la rutina! Porque quizás nunca te has visto en esa situación, porque tendrás que buscarte la vida para comer y dormir, porque todo lo que estás viendo te impresiona tanto que tu corazón se desboca. Estas decenas de estímulos nuevos pondrán tu corazón a prueba y, al mismo tiempo, te harán sentir más vivo.

Aprenderás a vivir más en el presente
Cuando estamos en casa tendemos a hacer planes de futuro, a pensar en lo que haremos mañana, en el fin de semana o en las próximas vacaciones. Sin embargo, cuando viajas estás obligado a poner toda tu atención en el ahora, en el futuro más próximo y a poner en perspectiva tanto el pasado como el futuro. Viajando eres capaz de relativizar los problemas y a darle importancia al momento presente.
Te acostumbrarás demasiado a la flexibilidad
Otro de los grandes peligros del viaje es que aprendes a vivir de una manera menos pensada, te vuelves flexible. Hoy puedes estar aquí comiendo en un puesto callejero y durmiendo en un albergue. Mañana, si te apetece, puedes coger tu mochila y dormir en otra ciudad, en un hotel más elegante o comer en un sitio completamente diferente. Te dejas sorprender por lo que el viaje te pone por delante y te acostumbras fácilmente a la flexibilidad.
Además, también te haces más tolerante y paciente y te das cuenta de que no todo lo que planeas sale bien y que, además, eso también es maravilloso.
Tus ansias viajeras aumentarán de forma exponencial
Lo sentimos, tenemos que avisarte de que, en vez de disminuir, las ansias viajeras crecen y crecen conforme más lugares conoces. Y todo viene porque conoces a otros viajeros que te sugieren aquel otro lugar de ensueño, te enchufas a esa droga de bucear en Internet buscando lugares, empiezas a seguir cuentas de Instagram que te inspiran… En definitiva, entras en una espiral que siempre te deja con ganas de más.
Empezarás a ser más consciente con todo lo que te rodea
Al salir de casa y conocer otras realidades, empiezas a ser más consciente con todo lo que pasa a tu alrededor. Comparas tu cultura con la de otros, empiezas a ver las luces y sombras de lo que haces. Quizás te paras a pensar más sobre tu forma de actuar con el medioambiente y empiezas a llevar una vida más sana y más consciente. En definitiva, viajar proporciona mucho alimento al cerebro.
Te sentirás imparable
Porque si ya llegaste hasta allí, ¿qué te impide hacerlo hasta allá?

Harás relaciones para toda la vida en cuestión de días
Cuando viajas te das cuenta de que no hace falta hacer 20 huecos en una agenda para mantener una amistad. Las relaciones personales se vuelven mucho más intensas en cuestión de horas o días. Quizás te cruzas con alguien en el hostel, decides salir un rato con él o ella y acabáis fraguando una amistad de por vida. No serías tampoco el primero que se enamora de alguien viajando, sobre todo si viajas solo. Viajar nos hace tener los nervios a flor de piel, a estar más abiertos con el mundo y las oportunidades de conectar con otras personas se multiplican de forma exponencial.
Quizás te sientas demasiado en casa
Ojo, cuidado. Aunque quizás tenías miedo a echar de menos tu almohada o tu baño, puede suceder que nada de eso ocurra, sino todo lo contrario. Hay quienes descubren que su lugar está más fuera de su casa que en ella.
Descubrirás que la libertad sabe demasiado bien
Una vez que la pruebas, no puedes dejar de saborearla… Y eso, a veces, puede llegar a ser tan “peligroso” que quizás acabas comprando un billete de solo ida.

Te sentirás más sano que de costumbre
No lo decimos nosotros, lo dicen los médicos. Salir de viaje reduce el estrés, te hace mover el cuerpo y tu energía tanto corporal como mental sube a niveles insospechados.
Quizás no quieras volver…
Sí, esa es la peor razón de todas, es posible que no quieras volver a casa.
Durante el viaje escucharás historias inspiradoras de otros viajeros, te sentirás libre, aprenderás, disfrutarás de la flexibilidad, vivirás en el presente, te sentirás más sano, más vivo, mejor.
¿Preparado para la siguiente aventura?

Estamos seguros de que hemos causado el efecto contrario en ti y estás pensando en comenzar tu próximo viaje. Comete la “locura” más sana de tu vida, pero hazlo seguro y viaja con IATI. Echa un vistazo a nuestras pólizas y comprueba que todas estas razones son reales.
Artículo escrito por Claudia Rodríguez de Viajar por Filipinas
Comentarios (16)
yo con 75 años viajo confiado y seguro por los mejores sitios siempre acompañado de Uds y me siento mas joven cuando viajo ahora disfrutando mi retiro miro solo hacia adelante
Hola Ernesto.Qué bonito leer eso. Es un placer para nosotros viajar a tu lado. Un abrazo.
Nos vamos a Grecia este año (por q más lejos está vetado aún) y como siempre con vuestro seguro…no dejaremos de viajar y no dejaremos de vivir
Muchísimas gracias por confiar en IATI para tus viajas, Juan. Exacto, ¡a volar hasta donde se pueda! Un abrazo.
Muy interesante! Realmente viajar es el mejor regalo de la vida! Como decía Samuel Jhonson “Viajar sirve para ajustar la imaginación a la realidad, y para ver las cosas como son en vez de pensar cómo serán”.
¡Gran cita, Antonio!