¿Tienes pensado mudarte? Desde IATI, tu especialista en seguros de vida, te recomendamos que la primera de las decisiones que tomes sea si quieres comprar tu propio piso o irte de alquiler. Para ello, es esencial valorar todos los pros y contras de comprar o alquilar una vivienda. Cuando lo tengas claro y hayas escogido la zona donde quieres vivir y el tipo de vivienda -edificio de vecinos o unifamiliar, con más o menos metros cuadrados, con o sin servicios o zonas comunitarias…-, todavía queda una cuestión importante que sopesar: la de la eficiencia energética de la vivienda.

¿Quieres vivir en una construcción eficiente, realizar una gestión responsable de la energía, ahorrar lo máximo posible en el consumo? Si este es tu objetivo en la búsqueda de tu futuro hogar, esta información te será de gran utilidad: te explicamos por qué las casas deben ser energéticamente eficientes, qué documentos debes consultar para saber dónde te metes y en qué aspectos debes fijarte para potenciar aún más la eficiencia de tu casa. 

eficiencia energética en vivienda

Viviendas energéticamente eficientes: ¿por qué?

¡Tenemos muchos motivos para querer vivir en una casa lo más eficiente posible! Estos son los 4 más destacados:

  1. Porque estamos comprometidos con el cuidado del planeta. Nuestra conciencia ecológica nos lleva por la senda de la minimización del consumo de recursos y la utilización de energías limpias. No a la contaminación y al despilfarro.
  2. Porque queremos ahorrar. El gasto que supone en la economía familiar una vivienda poco sostenible es mucho más alto de lo que imaginas: las viviendas que no tienen un buen aislamiento pueden perder un 30 % de la energía por las ventanas, un 25 % por los muros y un 2 % por el suelo. ¡Casi nada!
  3. Por salud. Nos gusta cuidarnos y queremos vivir en un edificio lo más verde posible, que contribuya a nuestro bienestar y al de nuestras familias.
  4. Porque tu casa tendrá más valor en el mercado cuanto más eficiente sea. Si un día quieres venderla, esto te beneficiará.

Qué es la etiqueta energética

Es un documento que deben tener todos los edificios y que, por lo tanto, puedes solicitar al vendedor o al arrendatario. La etiqueta energética clasifica la vivienda según su grado de eficiencia energética mediante un sistema de letras que va de la A a la G: A indica la mejor eficiencia y G la peor. Si el piso, casa o local que te interesa está entre la D y la G, te recomendamos que lo descartes y sigas buscando.

Además de esta clasificación tan visual, que nos va a ayudar mucho a la hora de tomar la decisión, la etiqueta energética nos muestra otros datos de interés: el consumo de energía y las emisiones de CO2. El primero te informa de la energía anual por metro cuadrado (kWh/m2) que necesitarás para mantener la vivienda a una temperatura agradable durante todo el año, tanto en épocas de frío como de calor. Si la cifra que aparece en este concepto está por debajo de los 30,3 kWh/m2, ¡perfecto! Es una vivienda de categoría A. En el peor de los casos, si hablamos de la categoría G, superará los 287,5 kWh/m2.

El otro dato importante de la etiqueta energética son las emisiones de CO2, los kg de CO2/m2 que la vivienda emite en un año. A más utilización de energías renovables, menos emisiones. En este sentido, el objetivo de la Unión Europea es que las emisiones de todos los edificios de nueva construcción tiendan a cero. La normativa que lo estipulará entrará en vigor a finales de 2020.

Viviendas energéticamente eficientes

Otro documento imprescindible: la memoria de calidades

La información que te da este documento es de vital importancia para saber qué te encontrarás cuando entres a vivir en tu nueva vivienda. Pídela también al vendedor o arrendatario, está obligado por ley a dártela. La memoria de calidades tiene que especificar cómo son:

  • El aislamiento térmico y acústico de la vivienda. El espesor del aislamiento térmico es un dato a tener muy en cuenta.
  • Los revestimientos interiores.
  • Las ventanas y el acristalamiento, tanto interior como exterior.
  • El sistema de calefacción.
  • La instalación de fontanería, climatización y agua caliente sanitaria.
  • La instalación eléctrica.

El aislamiento térmico, lo más importante

El aislamiento térmico de un edificio y el uso de energías de origen renovable es lo que determina en mayor medida la eficiencia energética de un edificio. Si vas a comprar una vivienda:

  • Haz un hueco en tu vida y en tu casa para las energías renovables: puedes instalar placas solares, una caldera de biomasa, o un aerogenerador (un molino de tamaño reducido, ¿te suena la energía minieólica?).
  • Mejora los puentes térmicos, que son los puntos de la fachada, del suelo o del tejado en los que la temperatura se transmite más fácilmente que en el resto de la superficie de la vivienda. Por estos puntos es por donde se pierde más energía, por eso es tan importante actuar sobre ellos. En las fachadas se pueden inyectar aislantes como la fibra de celulosa, y en las paredes interiores y los techos se pueden colocar lana de roca, paneles de celulosa, corcho u otros materiales.
  • Instala ventanas con vidrios dobles, que tengan una buena cámara hermética entre uno y otro. Si no dispones del presupuesto para asumir este cambio, puedes poner de momento burletes: perfiles de espuma, de goma o de silicona que reducen la entrada de calor en verano y de frío en invierno.

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Si tienes vecinos, claro está, tendrás que consensuar con ellos algunas de estas actuaciones.

Si tu intención es alquilar, y el piso que te gusta no cuenta con estas medidas, deberás negociar con el propietario: ¿tiene pensado realizar obras de mejora? ¿En qué momento? ¿Va a correr él con los gastos, tenéis que compartirlos o te deja que hagas y deshagas a tu gusto… pero pagando tú? Todo esto debería quedar bien claro, y mejor que sea por escrito, antes de firmar el contrato.

La calefacción y el aire acondicionado

Si tu casa está bien aislada, automáticamente tu consumo de calefacción y de aire acondicionado se reducirán. Aun así, habrá días que necesitarás ponerlos. Lo más recomendable para conseguir una buena climatización, claro está, son las energías renovables. Pero si tu futura vivienda no cuenta con esta ventaja y por los motivos que sea no se puede realizar la instalación, la segunda opción debe ser el gas natural, que es el combustible convencional que menos CO2 emite.

Los electrodomésticos

Como los edificios, también llevan su propia etiqueta y se clasifican con un sistema de letras. Si tienes que comprar lavadora, lavavajillas, nevera y todo lo demás para tu piso nuevo, pagando un poco más tendrás un aparato con clasificación A, la más eficiente. Recuperarás el gasto extra que has hecho en unos pocos meses, gracias al ahorro que verás en la factura de la electricidad.

Si te vas de alquiler y los electrodomésticos vienen en el lote, pregúntale al propietario, él debe tener la documentación de cada aparato. Cuando, con el paso del tiempo, se tengan que ir renovando, podéis acordar comprar electrodomésticos A, quizá completando tú la diferencia de precio, si el propietario se resiste.

Para mejorar la eficiencia de tu casa y realizar un consumo responsable puedes hacer muchas otras cosas: las medidas de ahorro de agua, el tipo de iluminación que instales, la utilización de materiales sostenibles y la apuesta por el reciclaje se notan mucho. Si aplicas estos 21 trucos para ahorrar cada mes en tus gastos fijos también notarás el ahorro en las facturas y la mejora de la gestión de todo lo relacionado con la economía familiar.

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Y además… una hipoteca y un seguro de vida

Si vas a ser propietario, es posible que tengas que solicitar una hipoteca. A todos nos pasa, ¡qué remedio nos queda! Es también el momento ideal para contratar un buen seguro de vida, barato, porque ahora, con todos los gastos de la mudanza… El IATI Vida Familiar e Hipotecas, desde poco más de 8 € al mes, os protege a ti y a tu familia tanto en caso de fallecimiento como de invalidez absoluta y permanente.

Si te vas de alquiler y también tienes hijos, te recomendamos la misma póliza. Y si no los tienes, te ofrecemos el producto ideal para los que viven solos y no tienen cargas económicas: pregúntanos por el IATI Vida Singles y por el IATI Vida Activa. Casa nueva, seguro de vida nuevo, ¡vida nueva!