El protagonista del nuevo proyecto solidario que IATI Seguros tiene el honor de patrocinar es Jorge Aguado Sánchez.  Desde bien pequeño, Jorge siempre soñó con llegar a ser periodista y lograr cambiar el mundo con sus palabras para hacer de éste un lugar mejor. Fue un día mientras realizaba una ruta senderista por Finisterre cuando su percepción del mundo, de golpe, cambió.

Jorge vio con sus propios ojo e in situ la gran cantidad de basura con la raza humana genera y la facilidad con la que ésta es arrojada, no solo la calle de cualquier ciudad, sino en medio de parajes naturales como el que él estaba recorriendo. En ese momento, y tras valorar la gravedad de la situación que acababa de presenciar, se puso manos a la obra para investigar qué podría hacer él para dar con una solución.

Aguado se enfocó entonces en estudiar sobre medioambiente y comunicación científica y, mientras esto sucedía, se topó con by The Ocean We Unite, una ONG que trabaja y se ocupa de intentar cortar la gran cantidad de plástico que llega a diario hasta nuestro océanos, destruyendo los ecosistemas de miles de animales y afectando también gravemente a las personas. Con el respaldo de esta ONG, el de Youth Peace Amassadors Network (que trabaja por la paz y la educación de los jóvenes en zonas de conflicto), y el apoyo y patrocinio de IATI Seguros, Jorge Aguado ha conseguido llevar a cabo su gran proyecto solidario: una ruta de 13 días que servirá para concienciar al mundo de la importancia de luchar por el Medio Ambiente y por la Paz.

Proyecto Balcanes

 

La Cima de los Balcanes: Ruta por el Medio Ambiente y la Paz

El proyecto “La Cima de los Balcanes: Una ruta por el Medio Ambiente y La Paz” tuvo lugar entre los días 30 de julio y 13 de agosto de 2018. Durante esta travesía senderista, Jorge Aguado y un grupo de senderistas recorrerán Albania, Kosovo y Montenegro. Este viaje promoverá hábitos de vida sostenibles, durmiendo en tiendas de campaña, cocinando con carbón natural o utilizando panales solares para conseguir luz, entre otras iniciativas ecológicas. Además, se realizarán diferentes talleres con la gente local para promover la Declaración de los Derechos Humanos y apoyar la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para 2030 de las Naciones Unidas. Además, en cada tramo de la ruta se llenarán bolsas con la basura encontrada por el camino, para mostrar así el gran problema que tenemos actualmente con la generación descontrolada de residuos y la forma en la que estos son tratados.

IATI Seguros, como uno de los principales patrocinadores del proyecto, se interesó rápidamente por esta iniciativa solidaria, pues ésta coincide totalmente con los valores que la empresa promueve. Por ello, además de soporte económico y seguros de viaje que cubren a los miembros de la expedición, participa también activamente en la difusión del proyecto  para que su mensaje llegue al máximo número de personas posibles.

Proyecto Balcanes

La experiencia de Proyecto Balcanes en palabras de Jorge Aguado.

15 días, 3 países, 1 misión: concienciar sobre el problema medioambiental y los diversos conflictos que están ocurriendo hoy y en el futuro. Es por ello que me embarqué en una aventura que me llevó al otro lado de Europa. En este caso a Albania, Kosovo y Montenegro. Estos tres países siguen sufriendo las consecuencias de las guerras balcánicas y su población busca una salida para vivir en un entorno seguro.

La ruta comenzó en Albania, con grandes picos y tormentas de truenos que pusieron a prueba nuestro equipamiento. Me acompañaba un grupo de holandeses que no se atemorizaban ante las lluvias torrenciales… Porque sabían que una vez pasada la tormenta, la Vía Láctea nos iluminaría el campamento.

En nuestro camino pudimos conocer a la gente que vivía en aldeas. Gente humilde y sorprendida que invitaba a los viajeros a queso de cabra fresco o a un vaso de café turco con leche de sus vacas ¡Incluso ofrecían su casa en horas de diluvio! Pequeñas chabolas en las que los lujos son cosa de otro mundo.

Atravesamos Kosovo y Montenegro con la ayuda de mapas topográficos, lo que hacía que muchas veces no encontrásemos la ruta y nos perdiéramos por bosques y montañas. Aun así, nunca desesperamos y pudimos alcanzar picos como el Đeravica (2667 m), atravesar bosques y sendas zigzagueantes, bañarnos en lagos con forma de corazón o subir valles de rocas.

Al ser una ruta medioambiental nuestro objetivo era no dejar rastro, recogiendo basura, usando placas solares para la energía o bañándonos con gel biodegradable (diferente al ecológico). Era una forma de vida que chocaba con los lugareños que, sin conocimientos, tiraban la basura al río o simplemente la quemaban en hogueras negras. Nuestra labor también fue hacerles ver que estas acciones les perjudicarían en un futuro.

También hubo tiempo para accidentes. Tras romperse mi tienda de campaña o mis gafas, un resbalón en un camino hizo que mi bastón diese contra mi cara y me rompiese un diente. Con humor, me empezaron a llamar el pirata de las Balcanes. Aquí es donde me di cuenta de “porqué-es-necesario-tener-un-seguro-de-viaje”. Una vez volví a la civilización puedo aseguraros que IATI trabajó a contrarreloj para encontrarme un dentista que volviese a darme una sonrisa. El trato fue perfecto, e incluso asombroso, puesto que no me esperaba una atención tan rápida y personal. Les debo mucho.

Por último, contaros que para 2050, 140 millones de personas emigrarán por culpa del cambio climático según las investigaciones. Debemos involucrarnos con nuestro presente-futuro, uniendo a gente y empresas comprometidas como IATI (mi recomendación: sigue el hashtag #compromisoIATI). Está en nuestras manos el poder cambiar la historia.

Estimado equipo de IATI ¡Gracias!

Sin dudarlo cuento con vosotros para mi siguiente aventura.